La década encanada

¿Se acabó el kirchnerismo? Sentimentalmente, no; electoralmente, por qué no

“Lo sé de buena fuente: el kirchnerismo rompe y se presenta solo en Buenos Aires”. Corría el 16 de mayo y mi interlocutor lucía convencido: en la provincia habría cuatro listas. Era un escenario favorable para el Gobierno y para Massa, que verían dividirse en dos los votos de Scioli, Randazzo, Sabbatella y Aníbal Fernández. Pero el rumor sonaba dudoso y terminó de disolverse una madrugada de junio en un convento de monjas. Ese día José López revoleó al más allá unas valijas, varias lucubraciones y el Proyecto.

Una epidemia de hechos aislados se abatió sobre el kirchnerismo. Sin embargo, a la prisión de Jaime y Báez no se sumó De Vido sino el hombre que Néstor había designado para vigilarlo. El supervisor del cajero. El diputado del Parlasur al que Magnetto infiltró en el kirchnerismo hace 25 años.

Junto con el devoto valijero cayeron tres inocentes: el relato, el Parlasur y el Frente para la Victoria. El relato ya venía en picada. Después de años de negar la corrupción y ningunear a sus denunciantes, plumas kirchneristas habían puesto reversa. “La corrupción –aunque se crea lo contrario– democratiza de forma espeluznante a la política”, escribió un periodista democrático. Sin corrupción sólo los ricos podrían hacer campaña. El tema, insistió un politólogo inteligente, es “cómo se financia la política desde los movimientos populares”. En su visión, “a diferencia de los ’90 o con Pontaquarto, con el kirchnerismo la plata va más para la política”. Pero agrega: “Claro que nadie vive en un dos ambientes”. Parafraseando al General, sugieren, corruptos son todos. Jorge Batlle lo decía con otras palabras.

La segunda víctima es el Parlasur. Herido por la temprana pérdida de Milagro Sala, la donación conventual de López lo devuelve a la polémica. Si siguen lloviendo casos aislados es probable que se pierda también el quórum. En tal caso, el organismo se vería imposibilitado de sancionar leyes. Dicen los que conocen su reglamento que no será grave porque el Parlasur carece de atribuciones legislativas. Sus miembros no tienen competencias y tampoco cobran dietas. Nuestramérica les ha concedido la gracia de escoger entre el turismo económico y la hospedería carcelaria.

La tercera víctima es el Frente Penitenciario de la Victoria. Mientras perpetraban el modelo, los Kirchner no se imaginaron dejar el poder. Cuando lo perdieron pensaron en recuperarlo pronto, pero la resistencia se está quedando sin aguante. Si UNEN estaba amesetado, como sentenció Pino, el FpV parece abovedado. El peligro no es el piso que se estanca sino el techo que se derrumba.

Mientras tanto, a Macri se le estiró el semestre. Los nueve millones de López financiaron una extensión del plazo. Aunque más cash tarde en llegar, las expectativas recibieron un refuerzo. A corto plazo es todo positivo: las desprolijidades del Gobierno pasan a segundo plano y la polarización con el kirchnerismo acapara titulares. Pero a largo plazo la situación se complica. El peronismo no está en el llano: ocupa dos tercios de las gobernaciones y de las intendencias, la mitad del senado y la primera minoría en diputados. Y sigue siendo la mejor alternativa simbólica a un Gobierno percibido como de los ricos. Si Macri fuera un político tradicional, encararía las elecciones de 2017 con dos tipos de candidatos: populares (para contraponer al peronismo) y denunciadores (para contraponer al kirchnerismo).

Pero si Macri fuera un político tradicional no sería presidente.

Lo más probable es que haga lo que siempre hizo: jugar la pura. Si impuso a Larreta en Capital, a Michetti en la vicepresidencia, a Pinedo en el Senado y a Monzó en Diputados, es improbable que recurra ahora a candidatos prestados. Porque no confía en los demás y porque cree que su fórmula es ganadora. Quizás el escándalo Báez-López dé lugar, en la provincia de Buenos Aires, a la lista Bullrich-Stanley. Porque el horizonte de lo nacional y popular va más allá del castellano, gordo.

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Una Respuesta a La década encanada

  1. Agustina Gonzalez-Nunez dijo:

    Excelente. Me gustan tus análisis. Claros, concretos y buenos argumentos.

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