“Este año la gente no va a percibir el crecimiento”

(Entrevista a José Corral, presidente del Comité Nacional de la Unión Cívica Radical. Por Mariano Espina para El Economista)


“Este va a ser un año, aunque leve, de crecimiento; sin embargo, no va a ser percibido por la gente común, porque son cambios que se van a dar gradualmente”, reconoce el intendente de Santa Fe, y presidente del Comité Nacional de la Unión Cívica Radical (UCR), José Corral. En un café cercano a la Casa Rosada, que suele ser concurrido por importantes figuras de la política nacional, Corral dialogó con El Economista y aseguró que el atraso en la reactivación de la economía es la razón por la cual, en la campaña electoral, se apostará “un mensaje político, de apoyo al Presidente” y que, lo que estará en juego, “es si el cambio está en el camino correcto o si hay que volver a lo que ya vivimos”.

 

¿Cree que se está atravesando el momento más crítico de la gestión de Mauricio Macri?

El inicio de una gestión de cambio siempre tiene dificultades. En la Argentina estamos levantando esta hipoteca que nos dejó el kirchnerismo, una suma de problemas institucionales, de falta de funcionamiento de las instituciones, de confrontación. Recibimos un país sin reservas, con una inflación promedio de 30% en los últimos años, sin posibilidades de acceso al crédito. Por lo tanto tiene, en el inicio de la gestión, muchas dificultades que debe resolver todas juntas. Y muchas de esas dificultades, como la pobreza, las conocemos ahora, porque venimos de un apagón estadístico. Pero se agrega, además, la coyuntura electoral. Incluso sectores que en 2016 acompañaron con más comprensión, como el caso de la CGT, este año tienen una actitud diferente, cuando en realidad algunos de los problemas ya empiezan a resolverse. Habrá que transitar este 2017, que creemos, tiene que terminar con un apoyo al rumbo del país y al proyecto de Cambiemos.

 

Ante esta actitud que mencionó de algunos sectores, el oficialismo decidió responder con un discurso y una posición fuerte. ¿La considera una estrategia acertada?

No se puede ser ingenuo y pensar que solamente se están discutiendo conflictos salariales o situaciones legítimas de reclamo de los trabajadores. Hay, evidentemente, una intencionalidad y un condimento políticos por los actores de los que estamos hablando. No consideramos a (Roberto) Baradel como un ejemplo de cómo debería comportarse el gremialismo. Tuvieron responsabilidades de sostener políticamente el período kirchnerista y deberían tener una actitud más prudente y de más autocrítica. Por eso hay que advertirle a la ciudadanía que es un año electoral y, por lo tanto, que estos conflictos se van a maximizar, lamentablemente. Aspiramos a que en las elecciones se ratifique que queremos un país distinto y que Argentina tiene una oportunidad de dejar atrás el populismo.

 

¿Comparte la idea de que, en algunos conflictos, al Gobierno le faltó cintura política?

Siempre se puede mejorar. El propio Presidente ha hecho autocrítica en algunos casos puntuales e incluso ha revisado decisiones. También hay un proceso de aprendizaje en la tarea de gobierno que todos estamos haciendo, por lo tanto habrá que mejorar también los mecanismos de diálogo y de tomas de decisiones para minimizar los errores.

 

Internas

 

Dentro del Gobierno creció una suerte de interna entre el sector más cercano al Presidente y a la toma de decisiones, encabezado por la Jefatura de Gabinete de Marcos Peña, y el ala más política, referenciado por el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó. Corral, se ubica entre los defensores del eje Peña y sostiene que en el Ejecutivo hay “un ejercicio permanente de la política”. De igual forma, destaca “el trabajo que hizo el interbloque oficialista, lograron que el Congreso funcione”. A su vez, Corral saca chapa y expresa que “cada vez que interviene el radicalismo en las decisiones, esas decisiones han sido mejores porque tuvieron una mirada que es la que nos da nuestra presencia en todo el país”.

 

La clave para la campaña serán los indicativos económicos, ¿cree que serán percibidos?

Enfrentamos dos problemas respecto de la percepción de la ciudadanía sobre la situación económica. Por un lado, la economía ha comenzado a recuperarse, este va a ser un año, aunque leve, de crecimiento. Sin embargo, no va a ser percibido por la gente común, porque son cambios que se van a dar gradualmente. Por eso creo que el mensaje de campaña debe ser un mensaje político, de apoyo al Presidente, de llegar a cada rincón del país con esta consigna, de que es necesario fortalecer el cambio. Por el otro no hubo, por suerte, un colapso económico, a pesar de que estaban dadas las condiciones. Esto trae aparejado el problema de que tampoco la ciudadanía lo percibió. Y cuándo la gente no vive una situación tan dramática de crisis cuesta más comprender  estos fenómenos económicos.

 

Reconociendo que la expresidenta Cristina Kirchner mantiene en la provincia de Buenos Aires una intención de voto alta, en especial en la tercera sección electoral, ¿no cree riesgoso polarizar la elección?

Más que una cuestión de cálculo lo vemos como la opción ante lo que la ciudadanía tiene delante suyo. Por supuesto que habrá que respetar el resultado, pero lo que se va a discutir es sí hay que volver atrás. A su vez, el peronismo no ha generado nuevos liderazgos. Quien conduce y pone la agenda de la oposición es el kirchnerismo, en sus diferentes versiones. Por esa razón, lo que va a estar en juego es si el cambio está en el camino correcto o si hay que volver a lo que ya vivimos.

 

Dentro del radicalismo se mantienen visiones disidentes al rol que ocupa el partido dentro del gobierno. ¿Imagina un armado de listas intenso?

En un partido grande como la UCR, con territorio, hay pluralidad de miradas, polifonía de voces. No todos nos sentimos igual de cómodos en Cambiemos. Pero, sin embargo, se expresó en Villa Giardino y se va a volver a expresar en la convención de La Plata (3 de abril), hay una corriente muy mayoritaria que está conforme y apoya al Presidente. En La Plata, que va a finalizar con una decisión sobre el marco de alianzas, se va a volver a conversar, pero veo un compromiso muy fuerte en el radicalismo en todo el país en consolidar este cambio. Insisto, con diferentes miradas y matices, pero eso es también una riqueza. Un partido que tiene matices es más interesante que un partido de liderazgo personal.

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