¿Divídete y reinarás?

(Columna de Julieta Lenarduzzi, investigadora de Cuadernos Electorales de CIPPEC)

En La Rioja, la vieja estrategia peronista de excesiva fragmentación de la oferta electoral permitió que listas opositoras obtuvieran bancas

 

El domingo 4 de junio los votantes de siete de los 18 departamentos en los que se divide la provincia de La Rioja eligieron representantes para renovar la mitad de la Legislatura. El Partido Justicialista (PJ), que ponía en juego 14 bancas, se quedó con 13, con un leve avance en la capital y pérdidas parciales en dos departamentos del interior. En contraste, CambiemosFuerza Cívica Riojana (FCR) logró conservar las dos bancas de la capital y obtuvo otras dos en el interior. Por último, una agrupación capitalina, llamada “Con la gente”, logró una banca. Así, el oficialismo provincial cuenta ahora con 29 bancas (más una de un diputado electo en 2015 que no asumió) y la oposición, con seis (cinco de FCR y una del partido “Con la gente”). Aunque los resultados fueron favorables al gobierno provincial, mostraron que ciertas estrategias electorales –principalmente la fragmentación de listas– no funcionan como antes.

En los últimos años, la oposición viene ganando competitividad, aunque lentamente. En 2013 FCR salió primera en las PASO y en 2015 estuvo cerca de alcanzar la gobernación, algo que no ocurría desde 1983. La reforma constitucional de 2008 eliminó la reelección indefinida del gobernador; modificó la cantidad de bancas a elegir por departamento; y limitó la cantidad de ellas que puede obtener la primera fuerza. A esto se suma que, tras doce años de compartir el color político con la presidencia (que se extiende a más de 25 si se exceptúa el breve período de la Alianza), el oficialismo provincial se enfrenta a un Ejecutivo nacional de otra fuerza política, que además nombró como ministro de Defensa al radical Julio Martínez, principal líder de FCR.

En este contexto, la vieja estrategia de dividirse en las elecciones para reagruparse luego en la Legislatura fue puesta en cuestión por algunos sectores del PJ, que veían que en esta elección el rival estaba afuera.

La gran fragmentación que caracteriza a la oferta electoral riojana –y, específicamente, a la oferta peronista– puede explicarse por varios factores: la departamentalización de las elecciones; la cantidad de bancas en juego por departamento; la cantidad de la cantidad de personas que inciden en el armado de las listas (como los intendentes); y rezagos de la Ley de Lemas (vigente hasta 2007). Pero en el peronismo también se separan las listas con el objetivo de sortear el tope de bancas para la primera fuerza electoral, creado con el propósito de que al menos una segunda fuerza tenga representación. Cuando hay mayor competitividad, esta estrategia no es tan efectiva, ya que puede la oposición puede llegar a ocupar el segundo o tercer lugar, disputando las bancas en juego. Esto es lo que ocurrió en las últimas elecciones.

 

LOS RESULTADOS

En la capital, donde se concentra más de la mitad del electorado provincial y se distribuían ocho bancas, compitieron 19 listas, varias de ellas del peronismo. La lista del PJ fue armada por el exgobernador y presidente del PJ local, Luis Beder Herrera. Quedaron afuera el bosettismo (el sector conducido por el vicegobernador Néstor Bosetti, que presentó listas propias con la fuerza Acción Riojana) y el paredismo (los dirigentes ligados al intendente de la capital, Alberto Paredes Urquiza, quien también presentó lista propia en ese departamento). La lista del PJ, con un 25% de los votos, obtuvo tres bancas. En segundo lugar, con 19,6%, quedó el Frente Encuentro por La Rioja (del paredismo), que obtuvo dos bancas. En tercer lugar, con escasa diferencia de votos (19,15%), quedó Cambiemos-FCR, que obtuvo otras dos bancas. En tanto, la agrupación “Con la gente”, liderada por la locutora radial Gabriela Amoroso, logró quedarse con una banca, con el 10,5%. Finalmente, Acción Riojana (de Bosetti) quedó fuera de la distribución de bancas.

En el departamento de Felipe Varela, el PJ obtuvo dos bancas con el 36%; CambiemosFCR, con el 18,4%, se quedó con una banca; y no lograron representación Acción Riojana (de Bosetti), con el 17,7%, ni el Frente del Pueblo (agrupación creada por Beder Herrera), que había obtenido el 13,1%. El otro distrito en que se perdieron bancas fue RosarioV era Peñaloza. Allí, las tres bancas se distribuyeron de manera igual entre el Frente del Pueblo, con el 30,5% de los votos; el PJ, con 26,5%; y Convergencia Riojana (una expresión radical), con 20,3%. Acción Riojana, con 12,1%, tampoco obtuvo representación.

En los restantes cuatro departamentos, con candidaturas uninominales, el peronismo mantuvo su preeminencia. En Sanagasta triunfó Acción Riojana, con el 49,4% de los votos, y renovó su banca el diputado provincial Federico Sbiroli. Cinco puntos abajo quedó el PJ, que postulaba como cabeza de lista al actual intendente, José Aparicio. En Castro Barros, el PJ triunfó con el 69,1% y Marcelo del Moral, presidente del Bloque PJ, logró renovar su banca. Cambiemos-FCR se quedó con el 28%. En Vinchina, la elección dio como triunfador al diputado y exintendente Ariel Oviedo, que obtuvo el 40,7% de los votos, seguido de cerca por el candidato del Peronismo Renovador, que obtuvo el 40%. Tercera quedó la alianza Cambiemos-FCR, con 19,3%. En Juan F. Quiroga, renovó su banca Juan Ramón Romero, por el PJ, con el 56,2%. Convergencia Riojana obtuvo el 23,4%.

Con estos resultados, además de festejar el triunfo, el peronismo seguramente revisará sus estrategias, ya que la excesiva fragmentación de la oferta electoral permitió que listas opositoras obtuvieran bancas. Estos comicios, con sus ganadores y perdedores, pueden afectar el armado de las listas de cara a las elecciones nacionales, y probablemente salgan favorecidas las posiciones más centradas en la unidad.

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