“Es difícil que una devaluación no tenga costo político”

Entrevista al politólogo Gerardo Scherlis (UBA-Conicet), autor junto a Marcos Novaro de un estudio sobre las expectativas sobre el nuevo gobierno, a partir de un relevamiento online de la consultora Opinaia sobre la base de 1.756 casos. Por Facundo Matos Peychaux.

¿Qué conclusiones arrojó el estudio?

La conclusión más general es que la expectativa favorable excede al 51% que votó a Mauricio Macri en el balotaje. Incluso, cerca de un tercio de los que votaron a Scioli en la segunda vuelta tienen en algunos aspectos expectativas positivas. En términos más específicos concluimos en que existe lo que llamamos un “optimismo selectivo”. En la mayoría de los temas, las expectativas positivas oscilan entre el 55% y el 60%, sobre todo en algunos temas no económicos, como la relación con el mundo, la lucha contra la corrupción, la seguridad y la educación. Por el contrario, la expectativa negativa en esos temas está concentrada en una mayoría del 38% que votó a Scioli en las primarias. De todo esto inferimos que Cristina Kirchner se equivoca si cree que el 49% que no votó a Macri está deseando y esperando que le vaya mal. En todo caso, esta posición podría ser la del 22% que apoyó la actitud de Cristina en la transmisión del mando. También preguntamos por el obstruccionismo y un 64,5% respondió que esta parcial o totalmente de acuerdo con que el kirchnerismo se enfrentará a todo para entorpecer a Macri.

¿En qué aspectos es más escéptica la sociedad?

En lo económico. Solo un 35% respondió que cree que mejorará el nivel de consumo, apenas un 42% cree que mejorará la inflación y un 32% inclusive, cree que empeorará. Aunque es interesante que la mayoría (51,4%) cree que habrá más crecimiento económico.

¿Cuánto del optimismo es por el cambio respecto del gobierno saliente y cuánto por las características propias del entrante?

En algunos aspectos parece haber más de lo primero, de salir de una situación negativa, independientemente de quienes integran el nuevo gobierno. Creo que la expectativa no hubiese sido tan distinta incluso si ganaba Scioli. Pero también es claro que Macri fue identificado como la contracara perfecta del kirchnerismo, y por eso en aquellos temas en los que el anterior gobierno tenía una evaluación negativa, se genera mayor expectativa positiva respecto al cambio.

Dos características negativas con las que se ha tendido a asociar a Macri son la idea de que no va a gobernar para todos y la de que no va a poder garantizar la gobernabilidad. ¿Cómo lo ven los encuestados?

Hicimos varias preguntas sobre esto: si creen que Macri que será más insensible con los pobres, si los funcionarios gobernarán para el beneficio de las empresas y no de la gente, y en todas llega a algo más del 40% entre los que están algo y totalmente de acuerdo y a otro 40% los que están nada o poco de acuerdo. La gente respondió estas preguntas de acuerdo a su identificación política en general. Pero en todo caso esa imagen de Macri no es mayoritaria como se intentó establecer. Aun así, arranca su presidencia con cerca de un 40% del electorado que mantiene fuertes prevenciones sobre la orientación de gobierno, sobre todo en materia económica, aunque esto va a fluctuar día a día a partir de las medidas y de qué pase con los precios y con el dólar, entre otros tantos temas.

Se suele decir que los presidentes gozan de una luna de miel en los primeros meses. ¿El 50% que tiene expectativas positivas le garantiza eso?

Eso existe en la medida en que el Presidente dé buenas señales en los primeros días y creo que Macri no ha estado nada mal. Lo que ha hecho hasta ahora es marcar el contraste con los aspectos peor valorados del kirchnerismo. Así, se le celebra una conferencia de prensa o que reciba a los opositores. Son gestos pero marcan el contraste con lo menos atractivo del kirchnerismo, y que pueden dar forma a una pequeña luna de miel. Pero después ya tendrá que tomar medidas que van a ser complicadas y va a depender mucho de qué haga y cómo. La luna de miel no se sostiene 90 días solo por el resultado electoral

De mucho de lo que haga en el corto plazo, Macri podrá responsabilizar al gobierno saliente. Pero, ¿hasta cuándo la relación del gobierno con la gente va a estar mediada por el kirchnerismo?

Es interesante que en la encuesta predomina una responsabilidad compartida frente a ciertas medidas que aparecen como antipáticas. El 77% espera una devaluación pero 52,4% responsabiliza de esa devaluación al gobierno saliente, mientras que un 23,4% se lo atribuye a Macri y el resto a los dos. Además, la gente considera “justo” que lleve el dólar no a $15 sino a $12, aunque cree que lo llevarán a un promedio de $16,2. También preguntamos por la suba de tarifas y una mayoría (54%) cree que aumentarán considerablemente y lo ve inevitable (36,8%) y hasta necesario (11%), pero lo evalúan “injusto” si recae en los pobres (66%), en la clase media (52,2%) o si lo afecta (55,2%). Evidentemente el gobierno va a tener que manejarse con mucho cuidado en estos temas. Es difícil que un ajuste de tarifas o una devaluación no tengan costo político, aun cuando muchos vean estas medidas como inevitables o responsabilicen en parte al gobierno anterior. Así como hay un 20% que está dispuesto a seguir al kirchnerismo a donde sea, seguramente el respaldo a capa y espada al nuevo gobierno aun frente a medidas que no resultaran del todo exitosas seguramente se circunscribiría a un porcentaje mucho menor que el de aquellos que hoy tienen expectativas positivas.

 

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