Cuando creían tener todas las respuestas…

(Columna de Eduardo Rivas*)

Una crítica recurrente a Mauricio Macri refiere a que es un gestor, pero no un político. Una persona que, a partir de su experiencia en el ámbito privado, procuraba exportar sus prácticas a la esfera estatal.

Algunas de sus medidas de Gobierno iniciales iban en este sentido y, para muchos, su gabinete era el dream team de los CEO’s, donde el aval para dar el piné y ser ministeriable estaba dado por la historia como administrador privado y no por la militancia política.

Pero todo cambió el lunes 14 de diciembre a la tarde cuando Macri designó por decreto, amparándose en una potestad que le da la Constitución Nacional al Presidente de la República, a dos jueces en comisión para la Corte Suprema de Justicia. Es decir, el 14 de diciembre Macri hizo política, y la hizo en serio.

Más allá de la evaluación que se haga de su accionar, lo que nadie puede negar es que el Presidente se dispuso a jugar en terreno adversario, allí en donde se imaginaba que los legisladores del FpV se moverían con mayor soltura y determinación. Parafraseando a Mario Benedetti, Macri les cambió las preguntas cuando creían tener todas las respuestas.

Macri dejó de ser, entonces, quien debe buscar respuestas a las consecuencias del Gobierno anterior sino que se dispuso a establecer sus propias prioridades y lo hizo con una jugada fuerte.

Su decisión levantó muchas críticas, incluso entre muchos de sus socios que deberán colaborar en su tarea de Gobierno desde el Congreso de la Nación. Además, hubo muchos juristas de reconocida trayectoria que, si bien no cuestionan la legalidad de la medida, sí pusieron en tela de juicio su legitimidad. Ahora bien, es difícil cuestionarle la legitimidad de adoptar una medida legal al Presidente más votado de la historia argentina, y con tan sólo 4 días de Gobierno.

En realidad, el problema de fondo es otro. La cuestión es que Macri demostró que está dispuesto a jugar el juego en el que se suponía estaba menos preparado, aquel en el que los políticos de trayectoria le sacaban diferencia… y está dispuesto a hacerlo a fondo.

Los próximos acontecimientos servirán para evaluar si esta decisión, que puso en riesgo gran parte del capital político acumulado, fue la ingeniería política de un Presidente ingeniero o tan sólo la torpeza política de un gestor no político.

(*) Politólogo (UBA), investigador corresponsal en Argentina del equipo de investigación «Intégrations dans les Amériques Latines» del Centre de Recherche et de Documentation sur l’Amérique latine (CREDAL) – Université de Paris III – Sorbonne Nouvelle.

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