Randazzo y la avenida del centro

Por Juan Yannuzzi

 

El esquema bicoalicional del sistema de partidos actual parecería dejar poco lugar para opciones de centro entendiendo por ellas a las alejadas de las fuerzas mayoritarias. En este contexto una apuesta a generar oferta electoral que rehúya de la polarización  moderada puede parecer arriesgada, pero sus posibilidades estarán determinadas, entre otras cosas, por la definición de candidaturas de las coaliciones principales.

Florencio Randazzo parece estar dispuesto a apostar por ese camino. En las últimas semanas sus actividades se centraron en acercarse a personalidades y representantes del centro político. Desde su primer encuentro con Roberto Lavagna, ha sumado los apoyos de los diputados Alejandro Rodríguez, Graciela Camaño y Euardo Bucca. La reunión del ex ministro de Transporte con el dirigente de Libres del Sur, Héctor Tummini, dirige el armado político del chivilcoyano a un frente análogo a la experiencia de Consenso Federal en las últimas elecciones.

Se pueden reducir a tres variables principales los condicionantes para el éxito de una opción de centro programático, dos exógenas y una endógena. Entre las externas, la principal será la definición de las candidaturas de las otras fuerzas en los distritos principales. Aunque todavía es incierto en que distritos la opción moderada tendrá representación, la provincia de Buenos Aires, como campo de juego natural de Randazzo, es el principal desafío. Allí una posible candidatura de Elisa Carrió encabezando la lista de Juntos por el Cambio aumentaría el margen del centro, de la misma manera que un peso relevante de las “palomas” de la coalición, complica el panorama del randazzismo.

Otra variable exógena será el contexto socioeconómico, estrechamente relacionada a la situación epidemiológica. Sobre este punto, el aplazamiento de las elecciones puede ser una mala noticia para la avenida del centro, no solo porque da espacio para la recomposición de la imagen del gobierno nacional sino también porque aumenta el período de campaña que, en ultima instancia, perjudica a los partidos con menores recursos.

En lo que depende exclusivamente a los movimientos propios de la fuerza “anti grieta”, que influirán en sus probabilidades de éxito, será muy importante la unidad que puedan lograr entre los distintos espacios que formen el frente político y principalmente su capacidad de diseñar un discurso homogéneo y eficaz. La experiencia de la última candidatura presidencial de Lavagna debería ser un punto de referencia constante para pensar la estrategia para captar a los votantes que no se identifican ni con el Frente de Todos ni con Juntos por el Cambio.

Un elemento que no es variable, pero que influirá, es el hecho de que los próximos son comicios de medio término. Es costumbre que en las elecciones legislativas se produzca una fragmentación de la oferta partidaria. A diferencia de las elecciones presidenciales donde el país es distrito único y el cargo principal en juego es unipersonal, las legislativas son el resultado de la suma de todas las elecciones provinciales. En estos comicios, sean dos o treintaicinco las bancas a ocupar, las fuerzas nuevas o minoritarias se permiten soñar con conseguir un escaño de diputado nacional.

Por ahora, y a pesar de que alguna de estas variables parece complicar al exministro, su entorno se muestra confiado de que lograrán superar el porcentaje de votos cosechado por Consenso Federal en las presidenciales. La esperanza tiene asidero en la configuración del sistema de partidos nacional, a medida que la competencia entre las dos coaliciones mayoritarias se traslada hacia posiciones más extremas, se deja libre el espacio del centro. Se espera que el votante con posiciones más moderadas no caiga en la pulsión por el voto útil y se incline por una fuerza que, ante todo, prioriza la búsqueda de consensos en un contexto con tanta división.

Por otra parte, Randazzo se fue del gobierno en 2015 con buena imagen por algunos logros de su gestión, pero ya pasó tiempo de eso. En las elecciones de 2017 fue candidato senador y sumó poco más del 5% de los votos. Muchos de los que lo acompañaron en esa campaña emigraron a otros espacios y es probable que muchos de sus votantes hayan acompañado la candidatura de Lavagna. De acuerdo a los antecedentes de 2017 es probable que Randazzo coseche más votos entre sectores de origen peronista, pero que son críticos del kirchnerismo y allí aparece otro desafío porque son muchos los que pretenden expresar a ese segmento del electorado.

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin
Share on email
0 Comentarios
Inline Feedbacks
View all comments

Última Edición