“Massa pretende genuinamente ocupar un espacio en el medio”

(Entrevista a Diego Genoud, autor del libro “Massa. La biografía no autorizada” recientemente publicado por Editorial Sudamericana. Por Facundo Matos)

Sergio Massa, a diferencia de Mauricio Macri y Daniel Scioli, viene de la política. ¿Cómo siente él ese origen distinto?

Massa no se jacta de venir de la política pero sí de tener trayectoria en el peronismo. Lo que no le gusta es recordar su paso por la Ucedé en sus primeros seis años de militancia. Es cierto que viene del laboratorio de la política y que Macri y Scioli, no. Pero igualmente lo que yo destaco es que los tres son un producto de los noventa. Uno ingresó al final de la década como deportista, otro como un empresario contratista del Estado que heredó un imperio que en algún momento fue muy cercano al menemismo y Massa desde la política misma pero muy desde las entrañas del liberalismo y después con el menemismo bonaerense que encarnaban Caamaño y Barrionuevo. La de Massa no es una trayectoria que iba a contramano de los noventa sino que nació, se desarrolló y se proyectó en ese contexto.

Desde ese origen bajo el ala de Barrionuevo, ¿cómo fue mutando su relación con los gremios?

Políticamente nació con una pata fuerte en el gremialismo, pero después se distanció. Cuando surge su candidatura en 2013, la idea era en parte la de recrear desde el Frente Renovador el pacto social de gremios y empresarios. De Mendiguren y Daer, para ponerlo en nombres. Pero evidentemente hubo un cortocircuito, una desconfianza mutua entre el massismo, que no se terminó de comprometer con los gremialistas, y los sindicalistas, que no quisieron firmarle un cheque en blanco. De hecho, durante 2014, Massa le hizo más guiños al empresariado que al sindicalismo. Pero en un eventual gobierno suyo, va a tener relación con todos los sindicatos, no es ajeno a ese mundo.

¿Y con el empresariado?

El empresariado lo usó para ponerle freno al kirchnerismo en 2013 pero después optó por levantar a Macri, lo que se conjugó con una orientación social en el mismo tiempo de un sector del electorado que pasó de uno a otro, del “hay que votar a Massa para frenar al kirchnerismo” de 2013 al “Massa es demasiado parecido al kirchnerismo” de ahora. Ahora le insiste con que se junte con Macri como candidato a gobernador. Porque en el empresariado también hay miedo a que sea como un Néstor (Kirchner) joven. Ven que se comió de un bocado a Néstor y Cristina y eso hace que tomen recaudos. El empresariado no lo compró como él hubiese querido.

Hace un tiempo que Massa quedó encerrado en un discurso del medio, entre Macri y Scioli. ¿Es el lugar que quiere ocupar o es al que se vio llevado?

Yo creo que Massa pretende genuinamente ocupar un espacio en el medio, que es una mezcla de su propia historia. Su comienzo en el menemismo y su pasaje por el kirchnerismo están ahí. Si uno ve, en lo político, las figuras que lo rodean son más bien menemistas. Pero en lo económico, su equipo es el más heterodoxo, es el del “duhaldokirchnerismo”. El Frente Renovador surgió como un intento de conjugar lo social del peronismo y el kirchnerismo por un lado, con la institucionalidad del republicanismo al estilo Carrió por el otro. De hecho, se llevó a los intendentes peronistas del conurbano y también a Adrián Pérez y en un principio a Graciela Ocaña.

A propósito de los intendentes, el Frente Renovador nació con los jefes municipales peronistas que estaban descontentos con el kirchnerismo como base del proyecto massista. ¿Siguen siendo el centro?

Sí, los intendentes siguen siendo parte de la mesa chica de decisiones del Frente Renovador. Especialmente Joaquín De la Torre, Gabriel Katopodis y José Eseverri. Es una estructura precaria la que tiene, pero no diría que el Frente Renovador es nada más que esos intendentes. Massa se preocupó por tener en todos los distritos algo, sea apoyando a candidatos radicales junto a Macri, como en Mendoza o Santa Cruz, a peronistas disidentes locales, como en Chubut o Río Negro, o con algún candidato propio, como en Santa Fe o Buenos Aires. Creció pero no como él esperaba. No pudo lograr un armado de candidatos competitivos en todas las provincias como hubiera querido, pero con lo que tiene va a pelear.

Massa propone replicar a nivel nacional su gestión en Tigre. ¿Qué características tuvo su paso por el municipio?

Es irreproducible la gestión en Tigre por la geografía y otros factores, pero hay dos ejes de su paso por el municipio que después aparecen en su programa, que son la seguridad y los barrios cerrados, aunque esto último no le guste mucho publicitarlo. Son dos características muy notables de su gestión: la seguridad, con las cámaras de videovigilancia, los botones antipánico, los drones, y con cierto hostigamiento a los sectores populares, cierta violencia policial que denuncian los vecinos por portación de rostro, formas de vestir y otros modos de estigmatización. Y lo otro son los barrios cerrados. Tigre es un municipio de fuertes contrastes entre lo que pasa dentro y fuera de los barrios cerrados, que ocupan una superficie muy amplia. Según Scioli el 40%, para los asambleístas es el 60% y según Massa son 176 los barrios cerrados. Igualmente, algo que marcó su gestión fue cuando se produjo en 2009 el crimen de Santiago Urbani. Massa dijo que fue el momento más difícil de su gestión, pero lo que uno ve es que lo resolvió tratando de influir sobre la cobertura de los medios, intentando que no le dieran repercusión.

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¿Volvió Sergio Massa? | El Estadista
6 years ago

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