La semana política
El episodio de José Luis Espert no terminó con su renuncia a la candidatura. Javier Milei sostuvo su candidatura todo lo posible, pese a que las personas en las que más confía le indicaban que estaba pagando un costo muy alto por esa decisión.
Estaba complicando las chances electorales del oficialismo no solo en la provincia de Buenos Aires sino también en otros distritos. En particular en la CABA, porque uno de los puntos centrales del discurso de campaña de Patricia Bullrich es su lucha contra el narcotráfico. Pero contra la opinión de muchos, el presidente no quería que decline su candidatura porque sería visto como la admisión de un error de su parte.
Pero el desenlace era inevitable, porque el daño electoral que podía producirle al oficialismo era significativo. El debate es si con esta decisión ese impacto negativo se evitó, o al menos se redujo. Eso se verá en los próximos días.
Las encuestas sobre intención de voto en la provincia de Buenos Aires venían siendo desfavorables para LLA aunque apuntaban a una derrota menos pronunciada que la sufrida el 7 de septiembre.
¿Hasta qué punto cambió el escenario? ¿Castigará el electorado a un oficialismo que vino a terminar con la casta y la corrupción y terminó promoviendo la candidatura de Espert que estuvo involucrado con alguien acusado de narcotraficante?
¿O por el contrario, el oficialismo presentará como un hecho positivo, y que lo diferencia de otros espacios, que ante un posible hecho de corrupción no dudó en tomar una decisión drástica apartando a un candidato que había impulsado el propio presidente?
Pero puede ocurrir que el impacto electoral de todo este episodio no sea relevante en términos electorales. Quienes quieren apoyar al Gobierno lo harán de todas maneras, aunque sean críticos de la forma en que se manejó todo el caso Espert. A LLA se la vota por otros motivos, en particular por la baja de la inflación, y no por el atractivo de sus candidatos a legisladores.
A su vez, la visión crítica sobre la gestión del Gobierno, en particular por el deterioro de los ingresos, viene creciendo en todas las encuestas. Para ese segmento del electorado, que ya tiene decidido un voto de castigo al oficialismo, el caso Espert solo reafirma creencias previas.