O'Donnell, democracia y actualidad

¿Por qué necesitamos volver a Guillermo O'Donnell para entender y revitalizar la democracia?

La edición completa de la obra de Guillermo O'Donnell, presentada en la sala Rodolfo Walsh de la Feria del Libro de Buenos Aires, es también una ocasión para volver sobre los cimientos de la Ciencia Política vernácula. ¿Cómo pensamos el tiempo que nos rodea? E incluso arriesgar: ¿qué pensaría Guillermo O'Donnell de esta época y de Milei?
En cierto modo asistir a la presentación de la obra completa de Guillermo O'Donnell es participar de un perfil en vivo sobre él. Foto: El Economista
Ramiro Gamboa 12-05-2025
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El día miércoles 7 de mayo se presentó la colección de libros del politólogo argentino Guillermo O'Donnell, editado por la editorial Prometeo. Se trata de la obra más relevante de la Ciencia Política argentina. La cita fue en la sala Rodolfo Walsh de la Feria del libro de Buenos Aires. La maestra de ceremonias fue la propia hija y referente periodística María O'Donnell y contó con la participación de Raúl Carioli, Ricardo Gil Lavedra, Eduardo Fidanza y Luis Tonelli; aunque no pudo estar presente, también fue parte de la iniciativa Gabriela Ippolito-O'Donnell.

La mesa estuvo atravesada por la política, por la historia argentina, por la obra de O'Donnell y, a la vez, proponía, para quienes estaban allí, un acceso a cierta intimidad y hasta complicidad de quienes habían conocido de primera mano a O'Donnell y de algún modo evocaban con cariño su legado. Las risas y los aplausos no faltaron tanto de sus familiares y amigos, como de colegas y jóvenes quienes se acercaban a tomar contacto con su obra. Tampoco faltaron las menciones a Racing, equipo del que era fanático. 

La voz de María O'Donnell acompaña, desde hace años, la política argentina. Su impronta en la radio es ineludible, y entre sus libros, se destacan Born y QuietoAramburu. Es la única mujer entre los diez periodistas más influyentes del país según Poliarquía. Politóloga de formación, es la hija de una de las piedras fundamentales de la politología argentina, regional e incluso mundial. Se trata de Guillermo O'Donnell, fallecido en 2011, especialista en teorías de la democracia y autor, entre otros, de Modernización y autoritarismoCatacumbasDemocracia, agencia y estadoEl Estado burocrático autoritario

La edición completa de la obra de Guillermo O'Donnell, ilustrada con caricaturas de Miguel Rep es también una ocasión para volver sobre los cimientos de la Ciencia Política vernácula. ¿Cómo pensamos el tiempo que nos rodea? E incluso arriesgar, ¿qué pensaría Guillermo O'Donnel de esta época y de Milei?

Raul Carioli, editor de Prometeo, comienza contando la genealogía de este proyecto. Le había pedido permiso a Guillermo para editar algunos de sus textos escritos durante la dictadura. A lo que O'Donnell retrucó que varios libros estaban "perdidos" y le propuso el compromiso de editarlos. Ese fue el inicio, según recuerda, de una relación muy cercana que posibilitó la conversación continua, la revisión y compaginación y finalmente derivó en la edición completa de sus escritos. 

Como editor, Carioli ha mantenido estrecho diálogo con importantes figuras del pensamiento al punto de que el importante historiador Eric Hobsbawm fue hospedado en su casa. Ese ida y vuelta es también el que pudo construir alrededor del 2000 al 2011 con O'Donnell cuando cada quince días "iba a desayunar a su casa en San Telmo a conversar sobre sus libros", recordó Carioli a El Economista

"Intento que los autores de los que me ocupo sean, además, el alma misma de la editorial, porque son los que vertebran una idea de la editorial. En definitiva, mi ideal es contar con la obra completa de los autores que elijo. Desde mi perspectiva, cada autor arma una idea específica del mundo, y cada editorial, justamente, es una forma particular de entender y ver el mundo. La mía es ésta". Son palabras de Raúl Carioli. 

Raúl Carioli, editor de Prometeo, durante la presentación de la edición completa de la obra de Guillermo O'Donnell en la Feria del Libro. El proyecto surgió de largas conversaciones entre ambos. Foto: El Economista

María O'Donnell saludó la iniciativa y los presentes, y destacó en particular a su madre, Teresa, por su participación decisiva al pasar a máquina la tesis doctoral de O'Donnell El Estado Burocrático Autoritario. O'Donnell enfatizó: "Cuando las discusiones sobre la democracia y sus desafíos en el marco de lo que está sucediendo en la Argentina y en el mundo son tan intensas, me parece especialmente oportuno retomar algunas reflexiones de la obra de papá sobre la democracia". 

También recordó la importancia de la redacción y de la escritura para su papá: "La creatividad también era importante porque dedicaba mucho tiempo a la escritura, algo que quizás en el ámbito académico no es tan frecuente. Agarraba un texto y lo primero que hacía, birome o lápiz en mano, era corregir el estilo". 

La maestra de ceremonias fue la propia hija y referente periodística María O'Donnell y contó con la participación de Raúl Carioli, Ricardo Gil Lavedra, Eduardo Fidanza y Luis Tonelli. Foto: El Economista

Abogado y referente de la Unión Cívica Radical, Ricardo Gil Lavedra, a mediados de sus treinta años, fue integrante del tribunal que juzgó a Videla. Gil Lavedra refirió que Guillermo O'Donnell vivió y padeció la dictadura y dedicó gran parte de su vida al estudio de los regímenes autoritarios como se plasma en El Estado burocrático autoritario y en los escritos incluidos en Catacumbas

Después, con la llegada de la democratización que recorrió el sur de Europa, América Latina y luego Europa del Este, O'Donnell analizó las transiciones de regímenes autoritarios a democráticos. Puntualiza Gil Lavedra: "Paradójicamente, cuando finalmente llegó la democracia, Guillermo advirtió tempranamente sobre los riesgos de las democracias imperfectas, acuñando términos como 'democracia delegativa' y desarrollando críticas profundas sobre las democracias emergentes".

En la actualidad, señaló Gil Lavedra, se atraviesa un proceso inverso porque las democracias liberales retroceden en todo el mundo junto con la erosión de las mediaciones clásicas entre pueblo y política, en medio de una fuerte explosión tecnológica y comunicacional. En esta coyuntura: "Es crucial recordar algunas ideas centrales de O'Donnell. La democracia permite elegir gobernantes por períodos definidos, no de forma permanente. Es un sistema abierto con avances y retrocesos constantes, pero siempre con el ciudadano como agente fundamental y portador del poder. Guillermo insistía en que la lucha por la democracia nunca termina, precisamente porque su naturaleza de promesa inconclusa requiere diariamente defender el Estado de Derecho y la vigencia democrática".

Y concluye: "Como señalaba Guillermo O'Donnell, no existe otro sistema que pueda asegurar mejor un razonable equilibrio entre libertad e igualdad"

Ricardo Gil Lavedra recordó cómo Guillermo O'Donnell advirtió tempranamente sobre los riesgos de las democracias imperfectas y señaló la necesidad permanente de defender el Estado de Derecho. Foto: El Economista

María O'Donnell recordó la formación inicial de Guillermo O'Donnell como abogado antes de su doctorado orientado hacia la Ciencia Política. Y remarcó que la doctora Agustina O'Donnell está impulsando la iniciativa para que la Facultad de Derecho le otorgue un doctorado honoris causa post mortem a Guillermo O'Donnell. 

Sociólogo, exprofesor sobre Weber, fundador de Poliarquía y columnista de opinión, Eduardo Fidanza también sumó sus palabras sobre la obra de Guillermo O'Donnell. 

Fidanza compartió que frente a la invitación a participar, se interrogó cuál sería la clave actual para releer a Guillermo O'Donnell y propuso como una clave pertinente la dimensión generacional. A partir del concepto de Karl Mannheim de "conexión generacional" Fidanza propone lo distintivo de quienes han compartido intensas vivencias o destinos comunes y señala que quienes están allí como Ricardo Gil Lavedra fueron protagonistas en su biografía de un acontecimiento crucial: la recuperación democrática. "Salimos a las calles como si hubiésemos liberado París", destaca Fidanza. 

"Ante la autoridad democrática recuperada en 1983, muchos jóvenes responden con indiferencia, diciendo, en palabras del propio Guillermo O'Donnell: '¿A mí qué mierda me importa?'. Antes de la elección que llevó a Milei al poder, datos de mi empresa [Poliarquía], y de otras, indicaban que el 50% de los argentinos decía que no le importaba si había democracia, siempre que resolviera sus problemas, cifra que ascendía al 70% entre los menores de 30 años. Éste es el desafío actual", analiza Fidanza. Y recuerda una textual de O'Donnell en una entrevista: "Nuestra responsabilidad es hacer una crítica democrática de la democracia". 

El punto nodal de la exposición de Fidanza estuvo concentrado en su propuesta de: "Alfonsín enamorado y O'Donnell realista". Refirió: "Alfonsín pronunció una frase memorable: 'Con la democracia se come, se educa y se cura'. Pensé mucho sobre esto y concluí que Alfonsín era un enamorado, y como tal, atribuía a su objeto de amor cualidades que quizá eran imposibles plenamente de cumplir. En cambio, los análisis de O'Donnell nos devuelven a la realidad, mostrando las luces y sombras de la democracia".

Eduardo Fidanza destacó la mirada realista de Guillermo O'Donnell sobre la democracia, resaltando su capacidad para analizar sus luces y sombras frente a visiones más idealizadas. Foto: El Economista

La mesa concluyó con la palabra carismática de Luis Tonelli, quien con liviandad y gracia movía el micrófono mientras cautivaba a la audiencia con sus recuerdos de su amigo O'Donnell. Tonelli es politólogo, profesor y exdirector de la carrera de Ciencia Política de la UBA. 

Tonelli describió a O'Donnell como "un gran amigo" y recordó: "Estaba hablando con GOD, Guillermo O'Donnell. En uno de mis primeros encuentros le dije: 'Guillermo, me siento inhibido de hablar con GOD, con todo lo que sabés'. Él contestó: 'Yo solamente le puse nombre a la bestia'. Firmaba GOD, casi como Jehová, y la bestia era la dictadura'.

Destacó cómo O'Donnell estudió profundamente la dictadura, a la que llamó Estado burocrático autoritario, y luego la transición democrática, un campo de estudio que prácticamente inventó cuando "la Argentina todavía estaba en Pampa y la vía".

"Guillermo era el politólogo que más sabía de política. Entendía el juego político, entendía las cortes, la casta, la ambición humana. Cuando nos encontrábamos, hablábamos un 70% de política, un 20% de ciencia política y un 10% del resto. Guillermo era una combinación muy particular de humanidad, demasiado humano, y por otro lado, extraterrestre. Su único defecto era ser de Racing. Un arquetipo del porteño y, a la vez, un nerd absoluto", detalló Tonelli.

Tonelli recordó haber visitado a O'Donnell hacia el final de su vida, en la clínica donde estaba internado. A pesar de la máscara de oxígeno, O'Donnell mantuvo su esencia intacta, se quitó la máscara y le preguntó: "¿Cómo está la carrera en la UBA?".

"Así era Guillermo O'Donnell", concluyó Tonelli. 

Luis Tonelli recordó a Guillermo O'Donnell como "una combinación muy particular de humanidad, demasiado humano, y por otro lado, extraterrestre".

En diálogo con El Economista, Tonelli ahondó más:

—Desde la perspectiva de Guillermo O'Donnell, ¿cómo interpretaría él lo que está viviendo hoy la Argentina? —le pregunta este medio a Tonelli.

—Milei logró captar algo esencial de la Argentina: que la normalidad argentina es la crisis. Esa crisis es justamente la causa del dolor de la democracia delegativa. Si Menem fue delegativo, Milei podría ser híper-delegativo. Hay un deterioro del medio esencial para las democracias, que es la palabra. Cómo puede funcionar la democracia —que implica discusión e intercambio de argumentos— en un contexto donde impera la posverdad absoluta. Por eso, en esta devaluación del valor de la palabra reside un gran problema. Guillermo era alguien extremadamente cuidadoso con las palabras, porque con ellas definía la realidad misma. Era como el Génesis: al principio fue el verbo. Él hacía realidad con palabras y tenía la capacidad única de hacer que los conceptos cobraran vida.

—¿Qué considera que lo habría preocupado más a O'Donnell de la situación actual de la Argentina?

—Creo que especialmente la pobreza. En los años setenta escribió un artículo que afirmaba que la pobreza era un escándalo, cuando alcanzaba apenas un 7%. Así comienza el artículo, escrito originalmente en inglés: "Poverty is a scandal". Este artículo forma parte de un libro titulado Sobre la pobreza, publicado por Naciones Unidas.

Luis Tonelli subrayó que Guillermo O'Donnell "advirtió tempranamente sobre los riesgos de las democracias imperfectas" y destacó su visión crítica y anticipatoria. Foto: El Economista

Durante la presentación, se destacó la presencia de Juan Manuel Abal Medina, politólogo, exjefe de gabinete y candidato a legislador porteño. María O'Donnell lo invitó y él se acercó al panel a sumar su mirada.

Abal Medina contó: "Yo lo conocí en el primer Congreso de Ciencia Política que él mismo organizó siendo presidente de la Asociación Internacional de Ciencia Política. Recuerdo que yo era estudiante y me animé a hacer una pregunta. Guillermo, delante de todo el auditorio con los principales politólogos argentinos, me dijo: '¡Qué buena pregunta!'. Salí del lugar sintiendo que no entraba en el planeta".

También recordó otro encuentro: "Años después, nos reencontramos en un congreso en Chicago. Guillermo me pidió que reuniera a jóvenes politólogos argentinos porque quería conocerlos y llevarnos a cenar a uno de sus restaurantes favoritos, un lugar que había sido frecuentado por Al Capone. Así que allí fuimos, junto con algunos politólogos actualmente conocidos como Andrés Malamud. Aquella noche no estuvimos en la mesa del restaurante, sino en el bar, porque ahí se podía fumar. Guillermo y yo nos pasamos toda la noche fumando intensamente mientras él nos preguntaba sin parar sobre política. A Guillermo le interesaba profundamente la política real".

Luego de estudiar la transición hacia la democracia, Abal Medina señaló cómo O'Donnell rápidamente empezó a advertir sobre sus problemas. Fue entonces cuando desarrolló el concepto de "democracia delegativa" y habló sobre la "muerte lenta de la democracia". En un momento en que el mundo, tras la caída del muro de Berlín, creía que la democracia liberal era un paradigma consolidado y definitivo—una visión cristalizada por Francis Fukuyama y su anuncio del fin de la historia—O'Donnell advirtió sobre los riesgos latentes.

Hoy, según Abal Medina, esas advertencias resuenan especialmente claras cuando se evalúan democracias en términos que O'Donnell anticipó: igualdad, justicia y acceso a derechos. Según Abal Medina, su crítica anticipatoria sobre figuras como Trump puede considerarse claramente "odonnelliana". En 2010, O'Donnell incluso planteaba escenarios específicos como el encarcelamiento arbitrario de candidatos con posibilidades reales de triunfo bajo acusaciones de corrupción, exactamente lo que posteriormente ocurrió con Lula en Brasil. Así de anticipatorio era su pensamiento, destacó Abal Medina.

—¿Cómo interpretaría O'Donnell el actual escenario argentino? —le pregunta El Economista a Juan Manuel Abal Medina. 

Hay un claro avance hacia una muerte lenta de la democracia y existe una gran zona marrón en la Argentina. Día a día se van perdiendo capacidades ciudadanas y vemos un Ejecutivo que abusa cada vez más de su poder, hasta llegar a la locura actual de tener un juez sentado en la Corte Suprema de Justicia sin haber obtenido acuerdo de la Comisión —ya ni siquiera digo del Senado—. Estoy seguro de que para Guillermo O'Donnell, ver una situación así hubiese significado una auténtica catástrofe.

—¿Qué habría dicho acerca del liderazgo político de Milei? 

—Creo que hubiera coincidido con lo que muchos pensamos hoy: que su existencia refleja fundamentalmente el fracaso de la política hasta ahora. Guillermo tenía claro que la democracia descansa sobre pilares fundamentales como la igualdad. Sociedades que producen cada vez mayor desigualdad inevitablemente entran en conflicto con la democracia, generando desencanto democrático.

—¿Cuáles serían los mayores aciertos y desaciertos de la democracia argentina según O'Donnell?

Entre los mayores aciertos está sin dudas la estabilidad política. Ricardo Gil Lavedra mencionaba otro logro clave: que los genocidas estén presos y que nadie pueda liberarlos, pese a que cuando asumieron Milei o Villarruel se generaron ciertas dudas y rumores al respecto. En contraposición, el gran desacierto ha sido nuestra incapacidad para acordar un proceso de desarrollo económico que logre una efectiva inclusión social.

En cierto modo asistir a la presentación de la obra completa de Guillermo O'Donnell es participar de un perfil en vivo sobre él y sobre la reflexión de la política argentina. Distintas voces, distintos énfasis subrayaron aspectos distintivos de su trayectoria y su legado: dictadura, transición, democracia, desigualdad, autoritarismo. ¿Cómo siguen resonando sus enseñanzas y reflexiones en los desafíos que propone el país y el mundo de hoy?

En cierto modo asistir a la presentación de la obra completa de Guillermo O'Donnell es participar de un perfil en vivo sobre él y sobre la reflexión de la política argentina. Foto: El Economista