¿Qué cambia?

Qué cambia con la reemplazo de Francos por Adorni y con la formalización del poder de Caputo.
El Presidente arma un gabinete más homogéneo.
Augusto Milano 02-11-2025
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La renuncia de Guillermo Francos, desgastado por las múltiples versiones sobre su reemplazo y ante la perspectiva de un recorte de su poder, le da al Presidente la oportunidad para rearmar su gabinete.

Será reemplazado por Manuel Adorni, una designación que no sorprende dada la confianza que le tienen los hermanos Milei. En la Casa Rosada no era un secreto que Adorni no asumiría su banca en la Legislatura porteña y que ocuparía otra función en el Ejecutivo. 

Junto con Francos, se fue el ministro del Interior Lisandro Catalán que sería reemplazado por Santiago Caputo que a su función de estratega político y comunicacional del Gobierno le agregará tareas específicas al frente de un Ministerio. "Ahora tendrá que poner la firma" señalaban otros integrantes del oficialismo que lo miran con recelo.  De todas maneras, reunir el poder real con el formal siempre sirve para hacer más transparente la gestión de un gobierno.

La principal tarea que tendrán por delante Adorni y Caputo es el dialogo con los gobernadores y la relación con el Congreso para avanzar en las reformas que impulsa el Gobierno. Tendrán una ventaja que es que sus interlocutores sabrán que hablar con ellos es como hacerlo con Milei. Esa certeza no la transmitía Francos.   

El Gobierno enfrenta un proceso de cambio de funcionarios. Recientemente dejó su cargo  Gerardo Werthein que rápidamente fue reemplazado por Pablo Quirno. Ese nombramiento reveló la consideración que tiene Milei del equipo económico y que la relación financiera con Estados Unidos es el corazón de la política exterior de Argentina.   

En Seguridad y Defensa serían designados los segundos de Patricia Bullrich y Luis Petri dejando en claro la valoración que tiene el Presidente por las gestiones que se están llevando adelante  en ambas áreas.    

Los nombramientos apuntan a tener un gabinete más homogéneo. Por eso descartada la idea de un desembarco del PRO en el Gobierno sobre el que tanto se había especulado.

Precisamente esta semana siete diputados formalizaron su pase del PRO a LLA. Con ellos, el oficialismo reúne 87 diputados, que sumados a sus aliados permanentes y a los que lo pueden acompañar en algunas votaciones producto de negociaciones puntuales, le dejan un escenario muy favorable en la Cámara baja.