CABA

Un diputado propuso cerrar la ex-ESMA: en qué quiere convertir el lugar que "impregna odio y divide a los argentinos"

El diputado nacional Gabriel Felipe Chumpitaz propuso cerrar el sitio de memoria de la ex Escuela de Mecánica de la Armada (ex-ESMA) y destinar ese predio a la creación de un centro de capacitación para las Fuerzas Armadas y los Bomberos.
25-03-2025
Compartir

En el marco del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, conmemorado el 24 de marzo, el diputado nacional del PRO, Gabriel Chumpitaz, presentó una propuesta que desató una fuerte controversia en Argentina. 

El legislador santafesino sugirió cerrar el Museo Sitio de Memoria ubicado en la ex Escuela de Mecánica de la Armada (ex-ESMA) y transformar sus 17 hectáreas, situadas en el barrio porteño de Núñez, en un centro de capacitación especializado en emergencias y catástrofes para las Fuerzas Armadas y los Bomberos. 

  • La iniciativa, planteada en un día simbólico para el país, generó reacciones inmediatas tanto de apoyo como de rechazo.

Chumpitaz justificó su propuesta argumentando que el actual museo "divide a los argentinos" y los "impregna de odio y pasado". En su lugar, envisiona un espacio que mire hacia el futuro, aprovechando la estratégica ubicación del predio en una de las zonas más importantes de la Ciudad de Buenos Aires. 

Según el diputado, el centro de capacitación podría enfocarse en áreas como transporte, logística, estrategias operativas y administración de recursos, tomando como ejemplo la actuación de las Fuerzas Armadas y los Bomberos durante las inundaciones en Bahía Blanca. "Hay que dejar atrás el pasado", afirmó esta mañana en una entrevista con Radio Con Vos, subrayando la necesidad de priorizar la preparación ante desastres.

La ex-ESMA, declarada Patrimonio Mundial de la UNESCO en 2023, funcionó como el mayor centro clandestino de detención, tortura y exterminio durante la última dictadura cívico-militar (1976-1983), donde se estima que unas 5.000 personas fueron víctimas del terrorismo de Estado

Desde 2004, tras un proceso impulsado por el entonces presidente Néstor Kirchner, el predio se convirtió en un Espacio para la Memoria y la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos, albergando instituciones como el Museo Sitio de Memoria ESMA y el Archivo Nacional de la Memoria. Este rol histórico y simbólico hace que la propuesta de Chumpitaz sea vista por muchos como un ataque a la memoria colectiva.

Las reacciones no se hicieron esperar. Organismos de derechos humanos, sectores políticos de oposición y ciudadanos en redes sociales calificaron la idea como un retroceso en la lucha por la verdad y la justicia. "Es una provocación en un día tan sensible", escribió una usuaria en X, reflejando el sentir de quienes consideran que el 24 de marzo no era el momento adecuado para lanzar esta iniciativa. Por otro lado, algunos apoyaron la propuesta, destacándola como una forma de darle un uso práctico al predio sin negar su pasado, aunque estas voces han sido minoritarias hasta el momento.

Mientras Chumpitaz insiste en que su intención es "construir un futuro" sin aferrarse a divisiones, sus críticos advierten que clausurar un espacio dedicado a la memoria podría significar borrar una parte esencial de la historia argentina