Las encuestas movieron a CFK

 

Una situación electoral que parece desfavorable llevó a la expresidenta a hacer una convocatoria a otros sectores pensando también en el día después

 

La carta de Cristina Kirchner difundida el lunes 11 ratificó la estrategia de campaña que anticipó en el acto que se realizó en La Plata para festejar su triunfo en las primarias. También es una prueba de que en Unión Ciudadana están leyendo las encuestas que apuntan a que perderá por un par de puntos en octubre. Frente a un escenario adverso, es razonable intentar nuevos caminos.

El cuestionamiento al ajuste económico que a su juicio llevó adelante el gobierno de Macri fue el eje de su discurso de cara a las primarias.  Las víctimas de la política económica ocupaban el centro de la escena desplazando a los candidatos y al resto de las figuras políticas que acompañan a la expresidenta. Ahora, en su discurso, también incorporó una advertencia por la profundización de ese ajuste que llegaría después de octubre con despidos en el sector público, aumento de tarifas, flexibilización laboral y recorte en jubilaciones y pensiones.

Recordando la estrategia de Daniel Scioli en 2015, la expresidenta afirma que Macri no muestra sus verdaderas intenciones en campaña y por eso convoca a un acuerdo opositor para impedir que el Gobierno siga adelante con su estrategia.

Pero no hay elementos para suponer que aquello que no funcionó hace dos años lo haga ahora. A los temas económicosque fueron el eje de su discurso para las primarias, Cristina le agregó más elementos políticos con sesgo institucional. En su carta se refiere varias veces a la necesidad de preservar el Estado de Derecho y de unir a la oposición para enfrentar la concentración de poder oficialista.  La desaparición de Santiago Maldonado no podía estar ausente en la carta porque la expresidenta cree que hay allí una evidente muestra de una conducción equivocada de las fuerzas de seguridad.  Está dirigido a lograr apoyo entre aquellos que se inclinaron por Sergio Massa, y sobre todo, a Florencio Randazzo en las primarias.

Al ampliar su mensaje a otros temas, aunque tenga baja credibilidad en muchos de ellos, Cristina espera convocar a nuevos votantes. Por otra parte, las otras figuras de la oposición, a los que teóricamente convocó Cristina aunque sin nombrarlos, se apuraron en rechazar la invitación al diálogo y a coordinar estrategias con quien están enfrentados desde hace tiempo. Pero no es el diálogo ni los temas institucionales los que más están identificados con Cristina que sigue conservando un amplio nivel de apoyo pero otros rasgos de su gestión.

De todas maneras, y pese al bajo impacto que tuvo la carta de Cristina, no sólo delinea una estrategia de campaña sino para después.  La expresidenta aspira a ser la mayor referente de un amplio movimiento opositor al Gobierno que trascienda los marcos partidarios. Los resultados de octubre marcarán las posibilidades y los límites de ese proyecto

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