El año electoral ya está en marcha, pero las reglas de juego aún no están del todo definidas. El Congreso debate la suspensión de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). El proyecto, impulsado por el oficialismo, ya obtuvo media sanción en Diputados y será tratado en el Senado la próxima semana.
La iniciativa tiene como objetivo suspender las PASO durante el 2025. Originalmente, el Gobierno buscaba eliminarlas de forma definitiva. Sin embargo, ante la falta de acuerdo con los demás bloques legislativos, el proyecto viró hacia su suspensión sólo para el año electoral en curso.
La propuesta fue aprobada en la Cámara Baja con 162 votos afirmativos, 55 negativos y 28 abstenciones. El PRO, las fuerzas provinciales y la mayoría del radicalismo acompañaron al oficialismo. Mientras tanto, el peronismo se dividió entre una mayoría que votó en contra, otra parte que se abstuvo y algunos que votaron a favor, en varios casos respondiendo a las preferencias de sus respectivos gobernadores.

La Libertad Avanza impulsó este proyecto argumentando que reduciría el costo de los comicios, en línea con los recortes de gastos que promueve el Gobierno. El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, se expresó sobre la media sanción: "Gran paso para evitar un gasto innecesario para el Estado, que no prestigia a la política frente al pueblo argentino, que se ve obligado a cargar con una responsabilidad que les compete a los partidos políticos". Asimismo, aseguró que suspender las PASO representaría un ahorro de 200 millones de dólares. Otro de los motivos por los cuales el Gobierno impulsa esta iniciativa es que considera a las PASO una herramienta utilizada como una "gran encuesta".
En contraste con esta postura, la Doctora en Ciencia Política, Carolina Tchintian, destaca las ventajas de su realización. Entre sus beneficios, destacan la posibilidad de articular opciones competitivas dentro de la oposición, ordenar y clarificar la oferta electoral, reducir la cantidad de listas y fomentar la participación en las generales como herramienta para revertir los resultados de las primarias.
Además, con respecto al gasto, Tchintian explica: "No está claro que eliminar las PASO tenga un impacto fiscal neto positivo. Sin ellas, todas las agrupaciones, competitivas o no, participarían directamente en la elección general. La proliferación de postulantes aumentaría los costos logísticos de esa instancia, los subsidios para imprimir boletas se multiplicarían y el aporte de campaña se diluiría repartido entre más competidores".
La Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado ya dictaminó la medida, y se espera que la Cámara trate el proyecto la semana entrante. El oficialismo enfrenta arduas negociaciones en el Senado para lograr su sanción, ya que cuenta únicamente con seis legisladores. De momento, podría conseguir el apoyo del PRO y de las fuerzas provinciales, al igual que en la Cámara de Diputados.
Si la suspensión de las primarias se concreta, las elecciones legislativas nacionales se definirán únicamente en las generales, el 26 de octubre.
El debate sobre las reglas electorales suele estar atravesado por los intereses de los partidos y funcionarios, algo que se vuelve aún más evidente en años electorales. A ocho meses de las elecciones generales, la competencia sigue rodeada de incertidumbre. Dado que la realización o suspensión de las PASO podría impactar en el armado de listas y en los resultados electorales, las conveniencias políticas terminan imponiéndose sobre la discusión de fondo.