Impacto

Alerta industrial en Buenos Aires: cerraron 5.832 empresas y se perdieron 62.000 empleos

La provincia de Buenos Aires lidera los cierres de empresas en el país. Industria, comercio y construcción, entre los sectores más golpeados por la crisis.

Cerraron 5.800 empresas en Buenos Aires y la crisis se agrava
Cerraron 5.800 empresas en Buenos Aires y la crisis se agrava
26 febrero de 2026

La crisis empresarial se profundizó en Provincia de Buenos Aires, el principal distrito industrial del país. Desde noviembre de 2023 cerraron 5.832 empresas empleadoras privadas en su territorio, sobre un total de 21.339 firmas desaparecidas en toda Argentina en los últimos dos años. 

  • El impacto también se sintió en el empleo: se perdieron cerca de 62.000 puestos de trabajo, según datos oficiales provinciales.

El deterioro tuvo expresiones visibles en compañías de peso como Fate y Whirlpool, pero el fenómeno atraviesa múltiples sectores. Automotriz, alimentos, textil, comercio, construcción y metalmecánica registraron despidos y cierres de plantas, en un escenario marcado por la caída de la actividad y el freno en la demanda.

Detrás de este proceso aparece un factor común: la debilidad del mercado interno. La última encuesta de tendencia de negocios del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) reveló que el 53,5% de las empresas considera que la falta de demanda es el principal límite para expandir la producción. Muy por detrás se ubicaron el costo laboral, la presión impositiva y las dificultades financieras, lo que confirma que el problema central hoy es la falta de consumo.



El fenómeno no es exclusivo del territorio bonaerense. De acuerdo con datos de Politikon Chaco, en Córdoba cerraron 3.884 empresas en el mismo período, con fuerte impacto en comercio y transporte, mientras que en Santa Fe desaparecieron 2.309 firmas, principalmente en transporte e industria manufacturera. Las tres principales jurisdicciones productivas del país muestran así un patrón similar de retracción.



El cuadro se agrava al observar la capacidad instalada. En diciembre de 2025, la utilización promedio fue de 53,8%, el nivel más bajo desde marzo de 2024. Esto implica que casi la mitad de la capacidad productiva permanece ociosa. Solo algunos rubros, como la refinación de petróleo y alimentos, operaron por encima del promedio, mientras que la industria automotriz, textiles y metalmecánica exhibieron los niveles más críticos, reflejando la profundidad del enfriamiento industrial.