La Libertad Avanza se queda con las comisiones clave y va por Salud y Discapacidad, en una avanzada para blindar el tratamiento de temas sensibles en el Congreso. Entre martes y jueves se terminarán de conformar 19 comisiones en Diputados, mientras que en el Senado se destrabó el armado tras un acuerdo político que reactivó la actividad parlamentaria.
En la Cámara baja, el oficialismo ya aseguró las comisiones de mayor peso y ahora busca arrebatarle a la oposición Salud y Discapacidad, dos áreas que fueron decisivas el año pasado. Desde allí, Unión por la Patria impulsó la Ley de Discapacidad y la Ley Garrahan, que terminaron en un fuerte choque con el Gobierno tras los vetos de Javier Milei.
Para evitar ese escenario, el plan es claro: poner nombres propios al frente de esas comisiones. Los elegidos son Manuel Quintar en Salud y Gerardo Huesen en Discapacidad. A eso se suma la intención de retener Energía y Combustibles y alinear otras áreas sensibles, como financiamiento universitario, en manos de aliados.
En el Senado, tras el acuerdo entre Patricia Bullrich y José Mayans, comenzará la conformación de nueve comisiones. La pelea ahora se traslada a las presidencias, donde el oficialismo busca consolidar el control junto a aliados, tras haberse quedado ya con espacios estratégicos como Presupuesto y Asuntos Constitucionales.
El reordenamiento generó ruido en el peronismo, que denuncia haber sido relegado a comisiones de menor peso. En ese esquema, Bullrich también mueve fichas internas: cede la comisión de Trabajo —clave en la reforma laboral— pero la mantiene dentro del bloque libertario, garantizando continuidad en uno de los frentes más sensibles.