El Gobierno de Javier Milei decidió expulsar al máximo representante diplomático de Irán en el país, al declarar persona no grata a Mohsen Soltani Tehrani, quien deberá abandonar la Argentina en un plazo de 48 horas.
El funcionario se desempeñaba como encargado de negocios de la República Islámica desde diciembre de 2021, durante la gestión de Alberto Fernández. La medida fue oficializada por la Cancillería argentina, que invocó el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas para justificar la decisión.
Según el comunicado oficial, la expulsión responde a "acusaciones falsas, ofensivas e improcedentes" formuladas por el gobierno iraní contra la Argentina. Además, se cuestionó la "inaceptable injerencia en asuntos internos" y se recordó la falta de cooperación de Irán en la causa del atentado a la AMIA.

La tensión bilateral se agravó luego de que el Gobierno argentino declarara organización terrorista a la Guardia Revolucionaria iraní, una decisión que fue repudiada por Teherán. Desde Irán calificaron la medida como "ilegal e infundada" y advirtieron que dañará las relaciones entre ambos países.
El episodio se inscribe en un contexto de mayor alineamiento internacional de la administración Milei con Estados Unidos e Israel, en medio del conflicto que enfrenta a esos países con Irán. En ese marco, Israel celebró la decisión argentina y la consideró un paso que coloca al país "a la vanguardia en la lucha contra el régimen iraní".


