Problemas

El PJ, descompuesto: ¿arranca o no arranca?

El partido se parece más que nunca a una confederación se sellos apenas similares en las 23+1 provincias, con mandatarios que declaran más o menos de modo parecido pero que en los hechos, se paran de modos muy disímiles con el Gobierno de Milei.

Descompuesto. Descompuesto. Descompuesto. Eso anuncia un cartel manuscrito en la luneta del colectivo Peronismo x la Ciudad.
Descompuesto. Descompuesto. Descompuesto. Eso anuncia un cartel manuscrito en la luneta del colectivo Peronismo x la Ciudad.

Descompuesto. Descompuesto. Descompuesto. Eso anuncia un cartel manuscrito en la luneta del colectivo Peronismo por la Ciudad, un chasis Mercedes-Benz que muestra orgulloso sus más de cuarenta (¿cincuenta?) primaveras. Tres veces la misma palabra en una hoja A4: quien lo escribió no quiso dejar lugar a dudas.

Es martes 17 de febrero y el rodado está detenido desde hace cuatro días -de acuerdo al relato de tres vecinos consultados con minutos de diferencia-, en Quintino Bocayuva y Quito, en el barrio de Almagro, Comuna 5 de la CABA. Ninguna grúa fue a retirarlo

¿Está descompuesto el peronismo? El móvil es del "Peronismo por la Ciudad", por lo que representaría al PJ de la CABA, territorio de 200 kilómetros cuadrados casi siempre refractario al justicialismo. Así, no sería novedad ese estado en la gran urbe. La pregunta disparadora apunta al peronismo como movimiento y como partido nacional. Y como opción de poder de cara a las elecciones presidenciales de 2027 -a la vuelta de la esquina, según la dinámica política argentina-. 



El colectivo detenido deja el espacio para que por su izquierda pase hasta un camión chico, de reparto. Por su derecha podría pasar hasta un auto. ¿Cabría trazar algún paralelismo con la cada vez menos vigente oposición "derecha - izquierda"? ¿Qué espacios deja a su derecha y a su izquierda "el peronismo" hoy por hoy? 

Los vecinos refirieron que los colectivos de colonia y camiones más grandes que circulaban por Quintino Bocayuva debieron dar marcha atrás cien metros hasta la calle República Bolivariana de Venezuela -parecería ser una ironía- porque por allí no tenían paso. 

pj descompuesto
 



Aquella pregunta parte de la idea básica de que habría un solo peronismo. Pero hoy, como nunca desde 1945/46, 1983, 2015, por citar tres años-hito, el partido se parece más que nunca a una confederación se sellos apenas similares en las 23+1 provincias, con mandatarios que declaran más o menos de modo parecido pero que en los hechos, se paran de modos muy disímiles con el Gobierno nacional liderado por Javier Milei, y piden votar a los legisladores que les responden en sentidos opuestos. ¿Mera necesidad o eminente convencimiento?

¿Qué es ser peronista hoy? Es muy probable que Juan Domingo Perón, Carlos Saúl Menem y Néstor Carlos Kirchner respondiesen con argumentos casi opuestos a la pregunta. Tal vez, lo mismo harían María Estela Martínez Cartas, de jóvenes 95 en Madrid, y Cristina Elisabet Fernández, desde el 1111 de la calle Santiago del Estero.

Cristina es la presidente del Partido Justicialista. Presidencia que es, al menos hasta ahora, algo meramente formal: CFK, más allá de estar detenida, no tiene hoy por hoy predicamento fuera del Gran Buenos Aires. Un punto es que, figurativamente, los bordes del GBA se le acercan cada vez más a la mujer que fue electa dos veces presidenta de la Nación, en vez de ampliárseles.



María Estela Martínez, "Isabel", viuda de Perón, también fue presidenta nacional del peronismo desde el regreso de la vida institucional, tras la dictadura que la había derrocado en 1976. Pero Isabelita ya estaba instalada en España desde 1981 -aunque libre-, y apenas volvió unas tres veces al país. Ambas, la de Cristina y Estela, presidencias partidarias devaluadas.

Sería interesante por demás saber qué argumentos podrían exponer Axel Kicillof, gobernador de la provincia-país, y Sergio Massa, el último candidato presidencial, y también, de mínima, todos los gobernadores y también los diputados y senadores, al menos los más influyentes. La pregunta se repite: ¿qué es ser peronista hoy?

Descompuesto. Descompuesto. Descompuesto. Eso anuncia un cartel manuscrito en la luneta del colectivo Peronismo x la Ciudad.
Descompuesto. Descompuesto. Descompuesto. Eso anuncia un cartel manuscrito en la luneta del colectivo Peronismo x la Ciudad.



Quedan 20 meses para la compulsa presidencial de octubre del año próximo. Un peronismo opaco, casi apagado, confuso, derrotado en el Congreso como casi nunca en su historia -especialmente en el Senado, donde el supuesto bloque oficial no para de perder legisladores- da muestras de descompostura, tal los indicios que otorgaba por estas horas el colectivo semi abandonado.

¿El peronismo busca ser alternativa para el año que viene? O al menos, ¿alguno de "los peronismos" busca ser alternativa para 2027? Alternativa real, inspiradora (¿no será mucho?) y ganadora al menos en los planes, en las ideas y en la visión. ¿Tiene o está preparando una plataforma realista, acorde a los tiempos? ¿Cuáles son sus ideas rectoras? ¿Tiene que sincerarse y reconocer sin vueltas los errores de las gestiones nacionales más recientes? ¿O buscará fingir demencia?

Hasta el momento, más allá de alguna declamación -es lo mínimo indispensable- aislada, el peronismo no da muestras de poder, ni de querer, ni de saber cómo ir por el premio mayor de 2027. ¿No ve apoyo popular más allá del aproximado 35% de adhesión casi fijo y mínimo que suele tener? Con esa adhesión inicial, una victoria es imposible en un ballotage. Al menos, tal como están planteadas las cosas hoy.



Descompuesto PJ
 

¿Cuál es el norte ideario del peronismo en la actualidad? ¿Y el identitario? ¿A quién apela? Y la otra cara de la moneda: ¿quiénes están dispuestos a dejarse interpelar por el peronismo, si es que este tuviese algo que proponerles? Enfrente está el oficialismo nacional de La Libertad Avanza, que no sólo buscará la reelección de Javier Milei, sino que irá por las dos Buenos Aires y por las provincias grandes (tal vez en las más chicas los distintos peronismos tengan chances de perdurar -¿no ya de vivir?-).

El Gobierno nacional viene en fuerte alza tras el apoyo financiero de Estados Unidos en septiembre, la contundente victoria electoral de octubre y los triunfos en las votaciones de dos leyes altamente demandadas por la Casa Rosada. 



Pero a la vez, la inflación no termina de ser aplastada, y el cierre ¿intempestivo? de la fábrica de neumáticos Fate es una muestra de los efectos del plan económico -al menos, en una de las aristas del conflicto-.

Descompuesto. Descompuesto. Descompuesto. Eso anuncia un cartel manuscrito en la luneta del colectivo Peronismo x la Ciudad.
Descompuesto. Descompuesto. Descompuesto. Eso anuncia un cartel manuscrito en la luneta del colectivo Peronismo x la Ciudad.

¿El peronismo necesita un Carlos Menem? No por la supuesta asimilación de Milei con el riojano, sino por aquella fuerte irrupción de Carlos en la inédita y única elección interna partidaria de julio de 1988, cuando superó a Antonio Cafiero, por entonces reciente vencedor en la provincia de Buenos Aires. 



Menem habló "salariazo" y "revolución productiva". Y de "recuperar Malvinas a sangre y fuego". El punto es que Menem lo dijo, no lo hizo. Para 2027, La Libertad Avanza irá en busca de triunfos en casi todo el mapa, y a diferencia del riojano, Milei y compañía dicen lo que piensan, reciben votos (cada vez más, hasta ahora) y luego hacen, o buscan hacer, aquello que dijeron que harían.

Enfrente, el PJ está lento, sin reacción y sin poder de fuego legislativo nacional. Necesita encontrar un relato, no ya que enamore, sino que en los disponibles eventuales receptores alimente una minúscula llama de fósforo. Tal vez, por allí se empiece. Como Carlos en 1989. Como Néstor en 2003 ("Un país en serio", luego de la hecatombe de 2001). Como Cristina en 2007, tras el envión indudable de los cuatro años previos: "Más y mejor institucionalidad". Para luego, en 2019, sin mayores ideas ni esfuerzos, y cuando el macrismo se había cansado de errar las piedras tiradas al piso en materia económica, hizo creer a más del 45% del electorado que Alberto (y ella misma) eran una gran opción.

¿Se animaría el peronismo, para revitalizarse y ponerse en movimiento, a reeditar aquella interna de 1988? Si no hay PASO, ¿podría realizar una compulsa competitiva y no fratricida a la vez? Para conquistar más adhesiones, esa eventual contienda podría ser escalonada por provincias, en la teoría de que podría generar interés a medida que pasen las votaciones. ¿Quiénes estarían dispuestos a competir? ¿Con quién trabarían alianzas? Queda claro que antes que esto, será decisivo conocer aquellas ideas, programas, plataformas y visión que hoy por hoy se desconocen. No por ocultas, sino por inexistentes. 



¿Qué papel podrían jugar los cada vez más alicaídos sindicatos? Ayer columnas vertebrales, casi creadores del movimiento peronista (en rigor, del Partido Laborista que llevó a Perón la presidencia en 1946); hoy, tal vez conformes con sostener la cuota compulsiva, se dieron por hechos estos meses, y la CGT sólo atinó a hacer un paro general sin movilización el mismo día en que se trataba la reforma laboral en el senado, y no antes

Los medios masivos de comunicación también serían centrales. Más allá del famoso apotegma de Perón: "En 1955, con todos los medios a favor me derrocaron; en 1973 con todos los medios en contra gané con el 61%". Para volver a instalarse como alternativa de poder, los medios son, todavía, determinantes. No sólo en redes sociales se dirimen las elecciones.

Descompuesto. Descompuesto. Descompuesto. Eso anuncia un cartel manuscrito en la luneta del colectivo Peronismo x la Ciudad.
Descompuesto. Descompuesto. Descompuesto. Eso anuncia un cartel manuscrito en la luneta del colectivo Peronismo x la Ciudad.



Menem advirtió antes de su triunfo que las mayorías ya no concurrían a los actos partidarios. Entonces con el Menemóvil recorrió el país. El colectivo de Peronismo por los Barrios no se ve en condiciones de emularlo. Data de hace 40 años (épocas de la renovación peronista de mitad de los 80), tal vez 50 (aberrantes, deplorables e injustificables momentos de terrorismo de Estado, emergente del período 1966-1976, de los cuales 1973-1976 fueron bajo gobiernos peronistas). El colectivo fue remolcado el miércoles 18 a eso de las 13. Tuvo su grúa, finalmente.

A diferencia de lo que le sucede a su prima, la UCR en la provincia de Buenos Aires y en la CABA en varios de los distritos más grandes, el PJ tiene todavía, un arraigo cultural y popular grande en todo el país, al punto que gobierna algunos distritos -sí, en sus policromáticas versiones, claro está- como Buenos Aires, Córdoba (en su versión cordobesista, por supuesto) y Tucumán (aquí va más allá: administra en su versión jaldista).  Es cierto que hay tantas definiciones de "cultura" como hogares hay, por no decir como personas hay. Es en los espacios populares donde el peronismo tuvo su origen. A ellos, no caben dudas, el Partido Justicialista les dejó de hablar, tal vez ya en 2021. Y muchos de estos dejaron de votarlo para apoyar a La Libertad Avanza.

Queda claro que el peronismo podría verse beneficiado por la negativa: puede prender una vela para que el programa económico de Milei + Caputo + Sturzenegger no consiga los objetivos que el primer mandatario se impuso como metas tajantes antes de ser electo. ¿La "sociedad" argentina estaría dispuesta, en un eventual escenario de dificultades, a extenderle la confianza por otros cuatro años a Javier? Si el PJ sigue detenido en una esquina durante días, Milei tiene asegurada su reelección, y un ejercicio teórico válido a realizar desde el 11/12/2027 es si Karina sería la candidata en 2031.



¿Velas mirando bien al norte, también? Donald Trump, tan distinto de Javier Milei, ayudó a su par argentino de cara a la elección legislativa de octubre. ¿El PJ podría militar a la distancia las candidaturas demócratas de cara a noviembre? Si el amigo Donald sufre un fuerte revés, ¿cuánto afectaría a Milei -y, por extensión, al país-? 

El cartel del parabrisas del colectivo es más discreto: "Descompuesto". Una sola vez. Tal vez sea negocio para el PJ estar en ese estado, y no "por triplicado" de la luneta. Hoy por hoy, quizás sea un buen punto de partida un "descompuesto por 1", en vez de un "descompuesto por 3".



¿Está descompuesto el peronismo? Tal vez los que tengan la respuesta sean los principales líderes del partido (de los partidos peronistas). Desde afuera, puede aseverarse que sí. Tal vez la chapa y pintura sean secundarios, aunque tampoco debe renunciarse a la belleza estética. ¿Motor? (¿ideas y convencimiento?) ¿Potencia? (¿líderes con espíritu ganador?) ¿Cableado? (¿vigor en las líneas más bajas del partido?). ¿Aire acondicionado? No hablemos de confort, en estas circunstancias. ¿Tanque de nafa lleno? (¿viaje a largo plazo o sólo para retener algunas bancas y gobernaciones?) ¿Luces? (¿mentes iluminadas?). En bastante menos de 20 meses lo sabremos. ¿El peronismo necesitará de una grúa para entrar a reparación prolongada? ¿O arrancará a tiempo?