¿Un Ministerio de Cooperativas y Mutuales?

La apuesta de Martín Llaryora en Córdoba

Llaryora crea el primer Ministerio de Cooperativas y Mutuales para impulsar el desarrollo social y económico.

Martin Llaryora, gobernador de Córdoba.
Martin Llaryora, gobernador de Córdoba.
Juan Manuel Beron 17 diciembre de 2024

En diciembre de 2023, luego de una elección triunfante para la coalición de Hacemos Unidos por Córdoba, se dió a conocer la creación de un nuevo Ministerio por decisión del gobernador electo de la provincia de Córdoba, Martín Llaryora.

En un contexto nacional donde los ministerios se reducían drásticamente, la aparición del primer Ministerio de Cooperativas y Mutuales en el país fue una incógnita para algunos y una decisión esperada para otros.

Las cooperativas y mutuales en Córdoba abarcan un gran abanico de diversidad. Solo por dar un ejemplo del sector cooperativo, podemos encontrar desde una cooperativa de hidroponia en un paraje del norte cordobés, pasando por una cooperativa de trabajo que se dedica al reciclado en la capital, hasta la unión de las cooperativas agrícolas que concentran alrededor del 20% del mercado de granos en el país, siendo Córdoba la que se lleva gran parte de ese porcentaje junto con Santa Fe.



Es por esto que, en muchas localidades del interior provincial, donde el Estado y el sector privado no siempre llegan, el sector asociativo llenó un vacío histórico. Electricidad, agua potable, salud, educación, cultura y trabajo son algunos de los servicios esenciales que estas entidades, establecidas por los inmigrantes europeos que llegaron a la provincia entre el siglo XIX y el siglo XX, garantizan a sus comunidades.

Para entender un poco más sobre esta decisión a un año de la creación de la cartera, es necesario hacer una revisión desde tres aspectos fundamentales que se vinculan con el contexto:

  1. Social
  2. Económico
  3. Político

Rol social

Las más de 1400 cooperativas y 400 mutuales de Córdoba desde el punto de vista social no sólo promueven la ayuda mutua, la solidaridad y la participación en los 427 municipios de la provincia, sino que, como ya dijimos, son prestadoras de servicios básicos como la energía, internet, agua, salud, educación y cultura.



El servicio de energía es uno de los grandes casos para analizar en la intervención del sector asociativo. La empresa provincial EPEC presta el servicio al 70% de los cordobeses, en el 30% del territorio, pero las cooperativas de servicios públicos prestan este servicio en localidades pequeñas y zonas rurales, contando con una presencia del 70% en el territorio provincial, y proveyendo este servicio al 30% restante de la población de Córdoba.

Es por ello que, en un contexto donde las desigualdades sociales siguen marcando el ritmo de las problemáticas urbanas y rurales, estas organizaciones son una de las claves para Llaryora a la hora de fomentar la equidad y el desarrollo federal.

A su vez el asociativismo, a diferencia del sector privado, reinvierte el excedente que genera en sus ganancias en el desarrollo de sus localidades con la finalidad de brindar mejores servicios, pues las estructuras de la economía social se basan en la solidaridad y la ayuda mutua y no en el lucro de un cierto sector.



Las cooperativas de servicios desarrollan sistemas de software, campos con espacios solares y las mutuales se asocian con clubes deportivos, espacios culturales sosteniendo la pata más comunitaria.

Rol económico

La apuesta de Llaryora también tiene una lógica económica contundente. En un país con altas tasas de desempleo y crisis cíclicas, las cooperativas y mutuales ofrecen un modelo alternativo basado en la sostenibilidad y el arraigo local.

La generación de empleo es una de las variables que se pone en juego al momento de pensar que, en Córdoba, el asociativismo emplea a más de 18.000 personas de manera directa, lo que posiciona al sector como uno de los principales empleadores en la provincia.



En este sentido, para los amantes de la calculadora fiscal, el Ministerio de Cooperativas y Mutuales es una cartera que se financia a través del Fondo Cooperativo, que se constituye mediante el impuesto a los Ingresos Brutos que las entidades generan. Es decir que, no usan la del Estado ni comprometen el presupuesto provincial.

Los datos vinculados al sector productivo es otra de las razones para entender por qué las cooperativas y mutuales son una alternativa para Córdoba. Más de 25.000 entidades de la economía social expresan el 15% del PBI de Argentina, el 80% de las cooperativas se ubican en el desarrollo de los sectores de la construcción y la industria manufacturera, 16 entidades asociativas de Córdoba prestan el servicio de salud a más de 315.000 personas.

En el mundo agrícola 149 cooperativas nuclean a más de 14.000 productores cordobeses en 151 localidades, formando parte del 30% de producción de oleaginosas y el 17% de las exportaciones del sector primario. En el año 2022, 68 cooperativas exportaron más de $3.889 millones de dólares, representando el 4,4% del total en el país.



campesinos campo
 

Las cooperativas y mutuales son actores clave en sectores estratégicos como la agricultura, la energía y los servicios tecnológicos. Su participación en la producción y comercialización de bienes fortalece las cadenas de valor locales, posicionando a Córdoba como un ejemplo de economía solidaria eficiente.

Contexto político y perspectivas

Por último, queda comprender que las cooperativas y mutuales con presencia en las 427 localidades de la provincia representan una herramienta perfecta para la vinculación del Gobierno provincial con las intendencias sin importar el signo partidario.



Los créditos para infraestructura a través del Banco de Córdoba, los programas de fortalecimiento y las obras de última milla son los pilares que destacan a las entidades asociativas como promotoras territoriales. Desde la extensión de fibra óptica hasta el cordón cuneta, el desarrollo viene por el camino del asociativismo.

La decisión de Llaryora de reforzar este Ministerio responde también a una lectura política del momento. En un escenario donde los reclamos sociales exigen menor intervención del Estado nacional y mayores exigencias para las gestiones provinciales y locales, las cooperativas y mutuales son un salvavidas para canalizar estas demandas sin depender exclusivamente de la inversión estatal o privada.

La «Córdoba asociativa» que promueve Llaryora puede convertirse en un caso testigo para otras provincias, demostrando que el desarrollo social y económico no necesariamente debe pasar por las lógicas tradicionales del mercado y el Estado. En este desafío, el Ministerio de Cooperativas y Mutuales tiene la oportunidad de ser mucho más que un apéndice institucional: puede convertirse en un motor de transformación profunda.