En paralelo al tratamiento del Presupuesto 2026 en Diputados, el presidente Javier Milei reapareció en el streaming libertario La Misa, del canal Carajo, donde volvió a defender su gestión, apuntó contra economistas críticos y renovó su promesa de desinflación. La entrevista se dio en un clima distendido, con fuerte despliegue militante y guiños internos a la disputa de poder dentro del oficialismo.
Durante la charla, Milei vinculó la suba del dólar y la tensión financiera posterior a la derrota de La Libertad Avanza en la elección bonaerense del 7 de septiembre con lo que denominó "riesgo kuka", y destacó el respaldo internacional recibido en la campaña, en especial de Donald Trump y del secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, al que atribuyó un rol clave para evitar un escenario de crisis.
Las frases de Milei en el streaming de Carajo

- "Los economistas deshonestos intelectualmente no entendieron el riesgo kuka."
- "Amenazaban todo el tiempo con romper todo."
- "Para mitad del año que viene o cerca de agosto, la inflación va a converger a 0 y algo... seguro va a empezar con 0."
- "Mi mandato tiene reglas claras: cuatro u ocho años."
- "El rol de Trump y de Bessent fue muy importante cuando los socios de la casta querían que todo reventara."
- YPF me regaló 14 mamelucos, uso dos por día y me cambio por los pelos de mis perros."
El Presidente llegó al estudio ubicado en Cabrera 5567 rodeado de militantes, con música de La Renga y consignas a favor de su reelección. Ya en el aire, se abrazó con Daniel Parisini (Gordo Dan) y el equipo del programa, gritó consignas por "la libertad" y volvió a hablarle a Las Fuerzas del Cielo, el espacio referenciado en Santiago Caputo, en una señal política hacia la interna libertaria.
La reaparición marcó también un contraste con meses previos, cuando Milei había moderado su discurso y tomado distancia del streaming libertario por recomendación de sus asesores. Tras el triunfo legislativo del 26 de octubre, la movilización nocturna funcionó no solo como celebración política, sino también como mensaje interno: un recordatorio de que la disputa por lugares de poder rumbo a 2027 sigue abierta dentro del oficialismo.

