Quiénes son los dos argentinos que aspiran a liderar Naciones Unidas
La ONU abrió formalmente el proceso para elegir al sucesor de António Guterres, cuyo mandato finaliza en 2026, y ya hay dos argentinos anotados: Rafael Grossi, director general del OIEA, y Virginia Gamba, experta en paz, desarme y conflictos armados. El Consejo de Seguridad notificó este lunes a los Estados miembros para que presenten candidaturas, dando inicio a una competencia que suele extenderse por más de un año.
Grossi, respaldado por el gobierno de Javier Milei, deberá renunciar a su cargo en Viena si avanza en la postulación, ya que la convocatoria impide competir a quienes ocupan posiciones dentro de la ONU. Presentó su aspiración en abril en Buenos Aires, la ratificó en agosto en Washington y recientemente sumó el apoyo de Italia. Su perfil está marcado por su rol en las disputas nucleares con Irán, motivo por el cual limita sus apariciones públicas debido a amenazas del régimen iraní.
Por su parte, Gamba anunció su candidatura desde Malta. Fue Representante Especial del Secretario General para Niños y Conflictos Armados, el cargo más alto ocupado por una argentina dentro de la ONU. Tiene una trayectoria de cinco décadas en mediación, desarme, gestión de crisis y misiones en zonas de guerra como Gaza, Ucrania y Siria. Además, formó parte del proceso de desarme en Sudáfrica con Nelson Mandela, trabajó en temas Malvinas y es Premio Nobel de la Paz como integrante del grupo Pugwash (1995). Tres países evalúan impulsarla oficialmente.
La encuesta reciente de PassBlue —un medio especializado en diplomacia y mujeres en la política internacional— ubicó a Gamba en el puesto 5 de intención de voto (6,9%) y a Grossi en el puesto 8 (4,7%), en un ranking encabezado por Michelle Bachelet. Esa percepción es relevante porque, según la tradición diplomática, esta ronda podría favorecer a una mujer latinoamericana.
Gamba sostiene que su perfil encaja con el contexto actual: "Soy experta en desarme, en guerra y en estabilidad. No creo que haya otro candidato con mi experiencia en conflictos y mediación", afirma, subrayando sus 13 años de trabajo directo con el Consejo de Seguridad. En paralelo, Grossi hablará esta semana por Zoom en un panel organizado por la UBA sobre terrorismo y crimen organizado, mientras continúa su estrategia de mantener presencia internacional sin exponerse en exceso.