Análisis

Solo dramas peronistas, por ahora

Perón comentó alguna vez: "Los peronistas somos como los gatos. Cuando parece que nos peleamos, nos estamos reproduciendo".
En idioma twittero: hubo exceso de "gordos se viene" esta semana.
Franco Occhipinti 10-04-2025
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En el ámbito teatral, el drama y la tragedia comparten muchos elementos, pero con una diferencia fundamental. Los dos conmueven, exploran conflictos, llevan a situaciones límites. Sin embargo, el drama generalmente llega a resolver de manera, más o menos equilibrada, la complejidad de la trama. 

Mientras que la tragedia concluye inevitablemente en fatalidad. 

Durante los últimos días la mayoría de los medios han tratado la interna peronista en la provincia de Buenos Aires trágicamente. A pesar de ello, existen señales de sobra para pensar que se podría tratar de una función a la que ya nos tiene acostumbrados el justicialismo: el drama peronista. En menos caracteres e idioma twittero: exceso de "gordos se viene" esta semana. 

Sí, existe un quiebre en el liderazgo. ¿Pero es eso alguna novedad? Hace rato se sabe. Más allá de todo el barullo de los últimos días, el quiebre electoral todavía no está sellado. Las tensiones existen y desde el Gobierno lo ven como algo beneficioso. A eso haría referencia el posteo del 7 de abril en X de @MileiEmperador, cuenta atribuida a Santiago Caputo. "Divide et impera. TMAP (Todo Marcha Acorde al Plan)"

Más allá de que sería interesante develar el plan, el Gobierno también tiene una alianza inconclusa con el PRO en la provincia, con el cual ya no cerró en la Capital Federal. En todo caso, todos divididos por el momento. 

Además, hay que recordar que hablamos de elecciones legislativas. 

Si el peronismo llega a jugar dividido, esto no quita que sus diferentes facciones ocupen proporcionalmente las bancas que le correspondan. En todo caso, la división es más definitoria en el ámbito interno que en el externo. Las internas peronistas no quitan que, en línea general, todos los bandos se opongan de manera uniforme a las políticas de Javier Milei. Si "John" hace referencia a dividir para que Cristina baje a disputar poder en la provincia y alejarla del ámbito nacional, también habría que poner en duda sus ventajas. ¿Conviene esto, o es mejor subirla al ring nacional para reavivar la llama antikirchnerista en el electorado?

De bajar Cristina Fernández de Kirchner al ámbito provincial lo haría en la tercera sección. Esa sería la madre de las batallas por el liderazgo. 

Del otro lado, el Movimiento Derecho al Futuro del gobernador. Se especula que los intendentes que lo integran (Ferraresi, Espinoza, Secco, etc.) podrían encabezar sus propias listas. Estas candidaturas testimoniales para acaparar votos podría ser la estrategia más viable (si es que existe alguna) contra la cara de CFK en la boleta. Suena un poco kamikaze. Quemarse contra Cristina en su mayor bastión electoral tiene que llevar asociado un alto costo de negociación. ¿Pedir que se impulse la reelección indefinida en la Legislatura? ¿Fondos? Puede haber mucho sobre la mesa de negociación, pero de seguro no sería gratis. 

 

Mientras tanto, Kicillof concurrió este miércoles 9 de abril a un acto de la UOM en Mar del Plata. ¿Con quién se sentó? Abel Furlán. El ex diputado del Frente para la Victoria durante el Gobierno de Macri es muy cercano a Máximo Kirchner y La Cámpora. Una foto a tener en cuenta. 

Las palabras del gobernador también tienen que ser consideradas. "El único adversario es Milei" afirmó, como así también que "la unidad nos tiene que dar fortaleza para mostrarle al pueblo que hay alternativa a las políticas de miseria, entrega y hambre". Un guiño explícito a suturar las heridas ante un enemigo externo. Clásico en el drama peronista. 

No solo Kicillof salió a bajar la tensión. Sebastián Galmarini, cuñado de Sergio Massa y director del Banco Provincia, declaró en FM La Patriada que "Massa nos pide que sigamos trabajando para mantener la unidad (...) construir una alternativa para ganarle a Milei". Fueron llamativas sus aclaraciones sobre lo que entienden por esta unidad: "Nuestra mirada requiere de un peronismo, un panperonismo o la oposición lo más unida posible (...)". 

Máximo Kirchner, Sergio Massa, Cristina Fernández y Axel Kicillof

Esta apelación puede tener un mensaje concreto. La interna bonaerense podría darle más entidad a otros actores dentro del "movimiento nacional". Leandro Santoro está midiendo bien en la Ciudad de Buenos Aires. ¿Cómo quedaría parado, de hacer una buena elección, dentro de una oposición carente de líderes fuertes? Seguro mejor que quienes siguen riñendo en una interna bonaerense. ¿Qué se hace con el díscolo Juan Grabois? O incluso con el inquisidor de socialdemócratas, Guillermo Moreno.  Más allá del peronismo, el resto de la oposición también busca liderar ese espectro. En fin, que el árbol no tape el bosque, parecen advertir desde el Frente Renovador.

Mientras tanto, el ala jacobina del cristinismo, como Mayra Mendoza, siguen amenazando con la candidatura de su referente y golpeando a Kicillof en los medios. Habría que medir cuánto de amenaza y cuánto de certeza encontramos en esas declaraciones. Lo cierto es que la provincia de Buenos Aires es renuente a posicionar buenos candidatos a Presidente. Si Kicillof apunta a eso en 2027, en un territorio que de por sí no genera una agenda propia concreta en las elecciones presidenciales, esto sería todavía más difícil con el cristinismo en contra por dos años más. ¿Está recalculando cuando jugar la ruptura definitiva? ¿Cuánta presión ponen los intendentes en esto?

El ruido es mucho, pero las definiciones siguen siendo pocas. ¿Hay PASO en la provincia? Todavía es incierto. ¿Elecciones desdobladas o concurrentes? En la Legislatura, La Cámpora amenaza con anular el decreto de Kicillof. Otra vez, incierto. Juan Domingo Perón comentó alguna vez: "Los peronistas somos como los gatos. Cuando parece que nos peleamos, nos estamos reproduciendo."