LIBRA

Un presidente cripto

En cuestión de horas, el presidente infló una burbuja cripto que terminó explotando. Posibles repercusiones y una marca de fuego para un mandatario insólito.

El presidente se enfrenta a su primer escándalo de proporciones desconocidas.
El presidente se enfrenta a su primer escándalo de proporciones desconocidas.
17 febrero de 2025

Javier Milei promocionó una criptomoneda poco después de su creación, instalando la idea de estar conectado con la iniciativa. Con el antecedente del crecimiento del activo digital vinculado a Donald Trump, muchos entusiastas se lanzaron a comprar esta nueva cripto. Horas después, los dueños de casi el 80% de la tenencia total comenzaron a vender, desplomando el precio y llevándose aproximadamente 100 millones de dólares.

Los medios internacionales se hacen eco de una nueva polémica sobre el "fenómeno barrial" que gobierna Argentina. Luego de que la supuesta promoción inocente de un "emprendimiento privado" fuera tratada en los medios y redes como una estafa en la que el presidente habría sido partícipe necesario, la defensa de Milei se basó en que no estaba al tanto de los detalles del proyecto y acusó de "ratas" a quienes lo criticaban con fines políticos. 

Sea por razones partidarias o por la búsqueda de establecer, por primera vez, un límite moral al verborrágico presidente, parecería existir una mayoría parlamentaria con intención de conformar una comisión investigadora, lo que daría a la noticia la duración suficiente para mantenerse en agenda hasta las elecciones.



Los pedidos de juicio político podrían no prosperar, dado que el Presidente solo necesita un tercio de propios y aliados para bloquear cualquier iniciativa.

Otro capítulo de esta historia es el rol del PRO, un partido cuya identidad en la arena nacional parece extinguirse. Reaccionando únicamente a las repercusiones, sus dirigentes se preocuparon más por antagonizar con representantes kirchneristas que por pronunciarse sobre un posible delito del primer mandatario.

Javier Milei junto a Patricia Bullrich
 



"El Presidente tiene la libertad de expresión para plantear las cosas que quiera", sentenció la ministra de Seguridad al referirse al posible delito de su jefe y aliado. Pero no quedó solo allí: sectores del PRO que no forman parte de la gestión, como Ritondo, también se ocuparon exclusivamente de rechazar un juicio político, sin mencionar la posible irregularidad cometida por el Presidente.

No hacía falta el escándalo cripto de Milei para confirmar que es un mandatario que constantemente empuja los límites de lo aceptable para quien ocupa el sillón de Rivadavia. Días después de uno de sus discursos más impopulares y con peor repercusión en la opinión pública, el Presidente se sumerge en un escándalo que, esta vez, sí es judiciable.