Elecciones en CABA

Ya no se da lo que se daba

El PRO recibió un golpe que lo deja al borde de un punto de no retorno; el oficialismo celebra el éxito de una jugada arriesgada; el peronismo lamenta una ganancia neta, y se reconfiguran los incentivos para el centro político.

La victoria de Karina.
La victoria de Karina. .
19 mayo de 2025

¿Puede una elección legislativa local marcar un punto de inflexión para el sistema de partidos nacional?

Las elecciones porteñas, por su peso simbólico y político, pueden ser los comicios locales de mayor impacto en la política federal. Lo ocurrido en la Ciudad de Buenos Aires refuerza los incentivos para que el oficialismo avance sobre el electorado del PRO, mientras que los dirigentes opositores no oficialistas se ven obligados a replantearse el camino.

Los nombres propios de la jornada son Karina y Mauricio: figuras antagónicas que sorprendieron, una por sus aciertos y el otro por sus errores.



Karina Milei comprendió la relevancia de esta elección, depuró las listas para quedarse con leales, disciplinó a los propios y se jugó su capital político como armadora nacional en una apuesta que dejó expuesto a Santiago Caputo, el flanco débil del triángulo de hierro.

Mauricio Macri, en cambio, terminó de complicar a su partido con una cadena de malas decisiones en las que su primo fue más víctima que victimario. Su tibieza frente a las contradicciones del Gobierno y su concepción binaria y desgastada de la política le impidieron reconstruir y liderar una nueva versión de Juntos por el Cambio.

Por estos errores tácticos, el oficialismo local se queda con la inédita cifra de 10 legisladores en la Legislatura porteña, y Karina Milei parte en ventaja para tener la última palabra sobre la sucesión en la Ciudad.



¿Puede el PRO redimirse y sobrevivir?

Buscar respuestas acercándose al oficialismo sería insistir en el error que los llevó a este punto crítico. Frente a La Libertad Avanza, el PRO se diluye. Ya no puede reivindicar la paridad de condiciones para negociar: le duplicaron los votos en su histórico bastión, perdiendo en todas las comunas de la Ciudad.

La alternativa es volver a intentar una coalición como la que construyó Horacio Rodríguez Larreta, que le garantizó gobernabilidad e imagen positiva durante toda su gestión. Si se sumaran los votos de las fuerzas que formaron parte de Vamos Juntos, el primer lugar sería de ellos y el escenario sería completamente distinto.

La elección del domingo deja una advertencia clara para las provincias gobernadas por espacios que se ubican entre el kirchnerismo y los libertarios: o se integran al oficialismo, o trabajan para construir alianzas amplias, con un discurso fuerte y claro. Hasta ayer, muchos gobernadores creían que LLA era un fenómeno con pretensiones y posibilidades exclusivamente nacionales. Se equivocaban.