sab 23 Oct

BUE 17°C

sab 23 Oct

BUE 17°C

Aquellos 1° de Mayo, de Chicago a la Recoleta

01-05-2015
Compartir

(Columna de Fabián Bosoer y Santiago Senén González)

El Día de los Trabajadores, desde hace 116 años, evocación de luchas y reivindicaciones.

El 1º de Mayo, establecido por la Internacional Socialista como “Día de los Trabajadores”, nace en París en 1889 y se refiere a un hecho histórico. Los trabajadores de Chicago realizaron una huelga en esa ciudad de los Estados Unidos en 1886 y en una concentración, el 1º de mayo de ese año, se produjo un atentado. Por el mismo fueron condenados a la horca ocho dirigentes anarquistas y socialistas, acusados por un atentado que no habían cometido. En nuestro país, el primer acto conmemorativo se realizó en el Prado Español (hoy la Recoleta) y con el correr de los años tuvo distintos escenarios. La evocación de la lucha reivindicativa se convirtió en una fiesta, durante las dos primeras presidencias de Perón. En Estados Unidos, el país donde se produjeron los cruentos sucesos que son historia no se recuerda la fecha del 1º de Mayo como “Día de los Trabajadores”. En cambio, el primer lunes de setiembre de cada año se denomina “Labor Day”, y aunque tiene motivos de tipo sindical, es “el Día de los que Trabajan”, jornada de descanso y celebración.

LOS MÁRTIRES DE CHICAGO

El 1º de mayo de 1886 no fue un día como cualquier otro en Chicago. La Unión Central Obrera de dicha ciudad había convocado a sus agremiados a un mitin y a una huelga general para exigir que la jornada laboral fuera de ocho horas. El 1° de Mayo, trabajadores de distintas fábricas acudieron al llamado y más de 200.000 obreros participaron en alrededor de 5.000 huelgas. El 4 de mayo se convocó a una manifestación en el Parque Haymarket (Plaza del Mercado del Heno) de Chicago, en protesta por los hechos del 1º. En pleno mitin estalló un objeto explosivo ante el grupo policial produciendo heridos y muertos entre los policías. Se declaró el estado de sitio y el toque de queda, deteniéndose a centenares de obreros y dirigentes sindicales, que fueron acusados de ser culpables de la masacre.

Los acusados fueron declarados culpables y “enemigos del orden y la sociedad”, a pesar de no haberse probado nada en su contra. Ellos fueron: Albert Parsons, August Spies, Adolph Fischer, Georg Engel -ejecutados el 11 de noviembre-; Louis Linng, que se suicidó en su celda; Michael Swabb y Samuel Fielden, a quienes les fue conmutada la pena por cadena perpetua; y Oscar Neebe, que fue condenado a quince años de trabajos forzados. Se los conocerá como “los Mártires de Chicago”.

Si bien la conmemoración es mundial, ya que el 1° de Mayo Día de los Trabajadores se celebra en la mayoría de los países del mundo, sin embargo en los Estados Unidos, lugar donde se desarrollaron los cruentos hechos, se conmemora el primer lunes de Septiembre de cada año, como “Labor Day” (Día de los que Trabajan). Fue el dirigente Peter Mc Guire, fundador y presidente de la Unión de Carpinteros, en un mitin de la Central Labor Union en 1882, que propuso el primer lunes de septiembre, por ser el día intermedio entre el de la Independencia ?4 de julio? y el Día de Acción de Gracias que es el cuarto jueves de noviembre, llenando así la brecha entre dos feriados. El 5 de septiembre de 1882, tuvo lugar el primer festejo, los obreros portaban carteles que, entre otras consignas, decían: "Hay que abolir el trabajo de los presidiarios"; "ocho horas constituyen un Día de Trabajo"; "El trabajo es creador de Toda Riqueza"; "Todos los Hombres nacen iguales".

EL 1º DE MAYO EN ARGENTINA

Delegados representantes de nuestro país estuvieron presentes en la Segunda Internacional de París, celebrada en 1889: eran el socialista alemán Wilhelm Liebknecht y el republicano francés Alejo Payret. Allí se declaró al 1° de mayo como “Día de los Trabajadores” y los representantes argentinos se abocaron a la tarea de organizar la manifestación de trabajadores en homenaje a "los mártires de Chicago" en Buenos Aires. Fue así como se redactó un manifiesto, dirigido a "todos los trabajadores de las repúblicas del Plata", que declaraba, entre otras cosas, su apoyo por la jornada de ocho horas y por las mejoras en las condiciones de trabajo.Finalmente, el lugar elegido para la primera conmemoración del 1º de mayo en Buenos Aires fue el Prado Español, ubicado en lo que hoy es el barrio porteño de La Recoleta. El jueves 1º de mayo de 1890 se realizó la asamblea, con una concurrencia que osciló entre 1.500 y 1.800 personas, según distintas fuentes.

UN DIA PERONISTA?

En 1946, Perón presidió la celebración oficial del 1º de Mayo como presidente electo y los socialistas, como era tradicional, organizaron una concentración frente a la Casa del Pueblo, mientras otras agrupaciones políticas realizaban actos en diversos espacios públicos de la ciudad. Por primera vez el acto principal fue organizado por la CGT, actuando en conjunto con sindicatos autónomos y con el apoyo del Partido Laborista y de la UCR-Junta Renovadora. La columna estaba encabezada por Perón como presidente electo y líder laborista, su esposa Eva, el coronel Domingo Mercante y el secretario de Trabajo y Previsión, Héctor Russo, lo cual le dio al acto una impronta oficial. En aquel acto, por primera vez, Perón asoció la fecha que se estaba celebrando al emergente movimiento peronista. Posteriormente, ya en 1948, la propaganda oficial, se refirió al 1º de Mayo sosteniendo que “hace años las manifestaciones del Primero de Mayo tenían el carácter de protesta por la ejecución de los obreros de Chicago. Eran entonces una expresión de odio, de rebeldía y de lucha contra el capitalismo”. En el inicio de “una nueva era”, el Día del Trabajo ahora se convertía en Fiesta del Trabajo, una celebración eminentemente patriótica. Oscar Ivanissevich ?autor de la conocida marcha “Los Muchachos Peronistas” en esa época también, algunas versiones dice que con coautoría de Cá- tulo Castillo? puso letra a otra marcha conocida como “Canto al Trabajo” que aludía al amor a Dios, a la patria, al hogar y a la tradición. Posteriormente, desde 1949 y hasta el fallecimiento de Eva Perón, en 1952, el 1º de Mayo se elegía la Reina el Trabajo. Auque ya muchos sindicatos tenían sus “reinas”; por ejemplo el del vestido, esta era una elección popular. De estas reinas, algunas se convirtieron luego en figuras del cine.

Día de descanso, celebración, memoria y reivindicación, cada 1º de Mayo se sigue poblando en todo el mundo de evocaciones históricas y manifestaciones obreras. Cada movilización de grupos sociales afectados por situaciones de injusticia, explotación o maltrato concentra en esa jornada un recordatorio de que la lucha por la dignidad humana continúa, más allá de los derechos adquiridos y conquistas logradas.