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Arranca el debate por la boleta única

13-07-2012
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El Congreso abre la discusión para tratar los diez proyectos presentados por distintas fuerzas para incorporarla en 2013. La Ciudad la incluyó en su reforma política.

La reforma que habilita a votar con el denominado “DNI tarjeta” puede no ser el único cambio que habrá a lo largo de este año con respecto al sistema electoral. Es que, aprovechando que no habrá elecciones, comienzan a definirse las intenciones de modificaciones de cada fuerza política. Además, con el sistema de Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (Paso) ya instalado, aunque ?por ahora? con pocas chances de cambiar, son varias las provincias que se disponen a encarar su propia reforma política este año, con la CABA a la cabeza.

EN LA NACION

El oficialismo abrirá en el Congreso Nacional el debate para tratar alguno de los diez proyectos de boleta única y voto electrónico que desde hace tiempo han ido presentando las distintas fuerzas. La idea es que, de prosperar, como máximo en seis meses haya dictamen, luego de una lista de expertos y analistas que desfilarán desde comienzos de julio por el Congreso para argumentar a favor o en contra del sistema. Más allá de que, dados los números en ambas Cámaras, la aprobación o no dependerá de la voluntad del oficialismo, la discusión en comisión representa un “paso muy importante”, como define María Page, coordinadora del Programa de Política y Gestión de Gobierno de Cippec.

La presidenta de la Comisión, Diana Conti, fue clara al explicar la postura que reina en buena parte del oficialismo: “El Frente para la Victoria tiene una posición tomada en el recinto: reivindicamos la boleta actual como un instrumento de militancia”, reafirmó la diputada y remató: “Aunque estamos dispuestos a ser seducidos”. Según averiguó el estadista, en el mismo bloque, Jorge Landau y otros, no comparten una postura que sea a priori contraria a la iniciativa y son más partidarios del debate. Justamente teniendo en cuenta el control K del Congreso, desde el oficialismo estiman que era más alto el precio de no dar el debate que tratarlo en comisión y, eventualmente, en recinto. Es un proyecto que no tiene chances de prosperar sin los votos K.

La idea del Frente para la Victoria, que defiende el sistema de la boleta partidaria impresa como instrumento de militancia, es comenzar una tanda de consultas a varios actores, como la Justicia Electoral, distintas ONGs y las provincias ?como Córdoba, Santa Fe y Salta? que ya implementaron y recogieron experiencias sobre estas nuevas metodologías antes de definir si las propuestas llegarán o no al recinto. De los diez proyectos con estado parlamentario, nueve tienen como referencia el sistema santafesino.

Para Agustín Rossi, la boleta única “potencia a aquellos candidatos que sin militancia y sin trayectoria política tienen una gran penetración mediática, gracias a la cual pueden llevar adelante un desarrollo político a pesar de no contar con candidatos a intendente en ninguna localidad de la provincia”. El resto de las fuerzas políticas está a favor de impulsar el sistema de boleta única aduciendo que se abaratarían los costos (el Estado imprimiría las boletas) y que se terminarían con “prácticas nocivas para la política”, apuntando al robo de boletas. Otro de los aspectos que remarcan es que la combinación de este nuevo sistema con las Paso tornaría “prácticamente imposible” continuar con la práctica de las colectoras.

El radicalismo conserva un proyecto propio, más ambicioso y que plantea mayores cambios y que también propone modificaciones sobre el registro de candidatos y la ley de financiamiento de partidos políticos. El Frente Amplio Progresista preparó un sistema de boleta única similar al utilizado en la última elección provincial santafesina ?con boletas y urnas separada para cada uno de los cargos en disputa?, y el peronismo disidente tiene tres proyectos firmados por el sanjuanino Eduardo Ibarra y los bonaerenses Alberto Asseff y Gustavo Ferrari. Lo mismo sucede con el macrismo: Laura Alonso presentó el propio en 2011, aunque Paula Bertol y Federico Pinedo redactaron otra propuesta. Incluso todavía tiene vigencia parlamentaria el que Patricia Bullrich presentó en 2011, apoyada por su entonces socia Elisa Carrió. En tanto, el oficialista salteño Fernando Yarade redactó un proyecto que unifica la boleta única y el voto electrónico que su provincia implementará totalmente en 2015. Otras iniciativas que proponen la utilización del voto electrónico son de la macrista Silvia Majdalani, el sanjuanino Ibarra y el ex diputado del PJ anti-K Marcelo López Arias. Sin embargo, el cambio de sistema de votación encontraría todavía más trabas en el oficialismo para ser aprobado.

EN LA CIUDAD

Tal como había anticipado Nicolás Ducoté a el estadista a comienzos de año, la Ciudad prepara su propio proyecto de reforma política. El primer eje novedoso que buscará incorporar el PRO es una reforma política que incluya primarias, pero con una de las modificaciones más reclamadas al oficialismo nacional: la posibilidad de elegir al candidato a vicejefe luego de las primarias, lo que le otorga la oportunidad al ganador de sumar a su fórmula a un candidato de otro sector. La propuesta es una idea tomada del sistema uruguayo.

Por otro lado, la iniciativa contempla la implementación del sistema D'Hont para definir las listas de candidatos, que busca asegurar “la representación proporcional de las facciones internas de cada agrupación en la lista final de candidatos”. La boleta única es la otra pata de la reforma, “con el objeto de garantizar la más absoluta equidad entre los partidos participantes en la elección”. De prosperar en la Legislatura el proyecto, a la hora de votar “se destinará en la boleta idéntico espacio, procurando que ninguna opción electoral se destaque con relación a las demás”, y en la que el orden de cada una de las fuerzas será por sorteo. El proyecto macrista también marca posición sobre lo que suele ser un punto de discordia en este mecanismo: cómo se admite el voto en blanco. En el caso porteño sería con la expresa voluntad, marcando un casillero especial.

(De la edición impresa)

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