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“Hoy no se puede quedar bien con Dios y con el diablo"

12-06-2013
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Entrevista al diputado nacional Carlos Raimundi (Nuevo Encuentro-provincia de Buenos Aires)

Hace poco se conmemoró el décimo aniversario de la llegada al poder del kirchnerismo. ¿Qué es lo que más rescata de esta década?

Más que reiterar el listado de acciones tomadas desde 2003, prefiero rescatar la tendencia propuesta desde el poder presidencial y aceptada por la sociedad de discutir sobre el poder. De poner en primer lugar la discusión entre el poder que emana de la voluntad popular y los poderes fácticos, reales y permanentes que han trascendido los ciclos políticos, y que han logrado que los gobiernos se subordinen o los han derrotado. El gran mérito de este proceso fue dar batallas fuertes contra esos poderes desde la política. Eso aproxima al pueblo al debate central sobre dónde reside el poder y democratiza el sistema político. Por eso estamos viendo la reacción lógica de un poder que se siente desnudado por un gobierno popular.

¿Qué lectura hace del tan comentado discurso de la Presidenta en Lomas de Zamora?

Hubo varios planos. Uno de ellos tuvo que ver con el hecho de que las cuestiones de inseguridad que se le adjudican a los intendentes cuando éstos no tienen la capacidad institucional de resolverlas sino que dependen de las políticas de seguridad provincial. El otro plano tiene que ver con la virulencia de las amenazas que recibe la Presidenta y la conducta poco clara de algunos dirigentes que dicen estar dentro del espacio oficialista pero se sacan fotos con los mismos que realizan esas amenazas y esos agravios salvajes. El discurso fue una apelación a la claridad y al hecho de que en este momento no se puede quedar bien con Dios y con el diablo. La sociedad sabe bien a quienes se refería la Presidenta.

Me tomo el atrevimiento, entonces, de nombrar a Daniel Scioli. Pese a las críticas que se le hacen desde el oficialismo, hay quienes sostienen que lo necesitan porque “mide bien”. ¿Es así?

En 2011, desde Nuevo Encuentro fuimos con la lista nacional del FpV pero en una boleta colectora en la provincia producto de nuestra necesidad de diferenciarnos del gobernador. No se hace kirchnerismo desde un solo lugar. Esto no se resuelve sólo con la voluntad del gobernador, que ha dicho varias veces que responde a la Presidenta y pertenece al espacio. Hay mucho sectores de poder económico o mediático que permanentemente están levantando la figura del gobernador. Por eso, más allá de lo que esa figura diga, que lo estén levantando actores con intereses contrapuestos a los del Gobierno pone al gobernador en un lugar particular. Esto no quiere decir que la Presidenta debe prescindir del gobernador; eso dependerá de su evaluación. Sí quiere decir que, al ser una figura que está siendo constantemente tentada desde afuera, no forma parte del núcleo duro y público de pertenencia al kirchnerismo.

Es decir, ¿ratifica que Scioli no sería el elegido para la sucesión?

Me cuesta creer que alguien desde adentro del kirchnerismo puede creer que la profundización del modelo deba ser llevada adelante por alguien que hasta quince días antes de una elección no se sabe si va a estar adentro o afuera.

¿Cómo cree que quedará el juego de fuerzas en la Cámara Baja luego de octubre?

En abril creo que pasamos el pico de virulencia en la escalada mediática y opositora, que ya se está desgranando. Mientras nos acerquemos a los comicios, se verá la diferencia entre una oposición descoordinada y que no es más que una sumatoria de individualidades, por un lado y una unidad de proyecto con capacidad de movilización, por otro. Los analistas que proclaman un fin de ciclo sólo conocen un círculo de opinión pero recorren poco los barrios humildes y conocen poco sobre su vida. El clima de la sociedad no coincide con el clima mediático, y eso lo demostró la movilización del 25 de mayo. Eso se verá en las legislativas, aunque el FpV no repetirá el 54% de 2011 pero sí tendrá una diferencia grande a nivel nacional con el segundo. Además, la oposición debe renovar las bancas de 2009 y pone más en juego. Por lo tanto, creo que el oficialismo ampliará su bancada en Diputados.

Desde 2011 a esta parte, la economía ha crecido poco. ¿Sigue siendo una aliada del Gobierno?

Hay una economía que prioriza el ingreso de los capitales financieros, la suba de las tasas de interés y el endeudamiento del país, y otra que prioriza el mercado interno y la iniciativa del Estado. Es cierto que la economía no crece al ritmo de otros años, pero eso responde también a los problemas que arrastran nuestros socios comerciales. Es cierto que hay países de la región en donde entran más dólares o en donde la inflación es más baja, pero eso implica hacer una visión parcial de las variables. En Chile, sólo el 5% de las relaciones laborales están organizadas bajo negociaciones colectivas. ¿Cuál cree que sería la inflación de Chile si el 15% de las relaciones laborales, y no habló del 96% como acá, se rigieran por negociaciones colectivas? La mejor variable para analizar la economía es la calidad de vida y por eso me parece correcta la decisión reciente de la Presidenta de estimular la demanda interna. Si para hacer eso se necesitan ponerle controles al dólar, enhorabuena. Lo que algunos sectores del poder económico ven como escandaloso, yo lo veo magnífico y no tengo por qué defender que no está tan mal lo que ellos dicen que está mal. No creo en una economía en la que pocos sectores tengan muchos dólares y las mayorías tengan pocos pesos, sino en todo lo contrario.

Usted integra la comisión de Defensa Nacional. ¿La llegada de Agustín Rossi al Ministerio es un simple cambio de nombres o responde a nuevas líneas estratégicas para el área?

Las líneas estratégicas están centradas en el liderazgo presidencial. Por lo tanto, si los ministros dependen de ella, no habrá grandes cambios. Yo confío en la Presidenta y en la abundante información que maneja y, en base a ello, la elección de ministros que crea convenientes.

¿Cómo está Nuevo Encuentro, el espacio que integra?

Nos estamos afianzando como un frente nacional que integran desde el Movimiento Octubres, el Partido Comunista o, en mi caso, desde Solidaridad e Igualdad. Estamos creciendo en base a sectores que provienen de la izquierda pero también desde una matriz peronista. De todas maneras, nuestra pertenencia es al proyecto nacional y a Unidos y Organizados. Más que nos miren como aliados, preferimos que nos vean como parte del proyecto

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