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La visita de Francisco a Cuba y Estados Unidos

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14-09-2015
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(Columna de Hernán Reyes Alcaide)

El Papa aprovechará la caja de resonancia que será cada una de sus actividades en la isla y en las tres ciudades norteamericanas que visitará para amplificar algunos de los ejes de su Pontificado

Luego de su mediación en el acercamiento de posiciones entre Estados Unidos y Cuba anunciado el año pasado, el papa Francisco visitará ambos países este mes en una viaje en el que desde el Vaticano nadie duda que tendrá fuertes contenidos en temas que el Sumo Pontífice considera claves, como la crisis migratoria, el medio ambiente y su oposición a la pena de muerte.

Si bien el propio Francisco calificó de “modesta” su participación en el “deshielo” de las relaciones entre los gobiernos de Barack Obama y de Raúl Castro, que el mes pasado se reimpulsaron con la apertura de las respectivas embajadas, el viaje que hará entre el 19 y el 28 de este mes es, sin lugar a dudas, es el corolario de una gestión por la que incluso fue propuesto para el Premio Nobel de la Paz para este año.

Pero el viaje que Francisco prepara desde hace semanas en las mañanas de su residencia en Santa Marta no versará únicamente sobre el acercamiento entre los dos países. Consciente del papel central que ha adquirido a nivel geopolítico, el Papa aprovechará la caja de resonancia que será cada una de sus actividades en la isla y en las tres ciudades norteamericanas que visitará (Washington, Nueva York y Filadelfia) para amplificar algunos de los ejes de su Pontificado.

El viernes 25, de frente a las Naciones Unidas, Francisco hará un nuevo llamado mundial por la crisis migratoria. Con el fenómeno en la tapa de todos los medios, el Obispo de Roma insistirá sobre uno de sus puntos de apoyo, desde que en julio de 2013 visitó la isla de Lampedusa como primer destino extra-Roma de su Pontificado. Toda apelación a los migrantes en suelo estadounidense será, además, una forma de visitar México sin pisar su suelo, así como cuando en julio de este año habló en Paraguay a miles de argentinos que habían cruzado la frontera.

En Estados Unidos, el país con mayor cantidad de cardenales en condiciones de elegir al próximo Papa después de Italia, Francisco enfrentará muy de cerca a varios de los sectores que más se han enfrentado a esos ejes que pretende impulsar desde el sillón de Pedro.

En el Congreso norteamericano, donde hablará el jueves 24 de septiembre, tendrá cara a cara a los opositores republicanos al acercamiento entre Cuba y Estados Unidos. Más allá de las gestiones realizadas en secreto durante todo 2014 para lograr el acercamiento bilateral, Francisco terminó de dar forma a su viaje cuando lo visualizó como un “espaldarazo” a la línea con la que, tímida para algunos pero demasiado osada para otros, Obama comenzó a cambiar la relación con la isla.

Pero además su visita al Congreso servirá para marcar otros dos ejes que no estarán ausentes en los discursos en suelo norteamericano. Por un lado, su rechazo al lobby armamentístico. Francisco ya dio señales de querer poner en el centro del debate toda inclinación hacia la guerra, y no sólo los “excesos” que actualmente juzga la comunidad internacional bajo la figura de “crímenes de guerra”.

Como suele señalar en Roma el embajador argentino ante el Vaticano, Eduardo Valdés, un asiduo visitante del Sumo Pontífice: “Uno de los grandes legados que quiere dejar de su pontificado es que para las próximas generaciones ya no sean sólo culpables de una guerra los que las encabezan en el campo de batalla, sino también los que las ordenan desde un escritorio y los que les proveen las armas”.

Otro tema por el que recibió varias críticas, especialmente desde la publicación de su encíclica “Laudado Sí'”, es por su postura frente a los combustibles fósiles. “Las críticas a la encíclica del Papa vienen de los intereses petroleros”, suele repetir el también argentino Marcelo Sánchez Sorondo, canciller de la Academia de Ciencias de la Santa Sede, y uno de los colaboradores de Francisco en la elaboración teórica frente a las amenazas que enfrenta la “casa común”, el planeta Tierra.

Un tercer tema que es central en la visión bergogliana aparecerá en la agenda de su viaje a Estados Unidos. El papa es un acérrimo opositor a la pena de muerte, a la que considera como diametralmente opuesta a la posibilidad de perdón que pregona la Iglesia Católica dentro de un marco en el que, como les dijo en abril pasado a dos de sus académicos jurídicos de cabecera, el español Federico Mayor y el argentino Roberto Carlés, ver también con buenos ojos la eliminación incluso de la prisión perpetua. Pero, paso a paso: en Estados Unidos 32 de los 51 estados aún mantienen alguna forma de pena capital, además de otros 58 países en el mundo.

“Es un viaje importante para mí”, aseguró Francisco a comienzos de septiembre, y consideró que la llegada a Estados Unidos le servirá para acercarse “al camino y a la historia” de ese país, en un viaje en el que como anticipó tratará de ampliar el mensaje de que “el mundo tiene que tomar más conciencia que la explotación de uno con otro no es un camino”.

Un viaje que comenzará con su llegada a Cuba el 20 de este mes y en el que tendrá una misa en la Plaza de la Revolución como acto central. Con el contenido de los discursos de Estados Unidos algo más claro, quedan algunas dudas sobre los ejes que pueda tomar en la isla. ¿Condenará allí el Papa las falencias del modelo cubano con el mismo ímpetu con el que critica las del capitalismo urbi et orbe? ¿Echará más leña al fuego a los sectores que, desde cada uno de los puntos antes mencionados lo acusan de seguir la doctrina de Lenin?

Allí, en La Habana, se suceden en este momento las negociaciones de paz que con la observación noruega llevan adelante el gobierno colombiano y las guerrillas ELN y FARC. Si bien voceros vaticanos admiten que “por respeto a Cuba”, es muy difícil que en una visita bilateral el Papa se ocupe de asuntos de un tercer país, nadie descarta que, dentro de la caja de sorpresas (positivas) en que se ha convertido la gestión Bergoglio, incluso pueda haber novedades en esa dirección.

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