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Los dos Gustavo Posse

16-01-2015
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El intendente de San Isidro es un buen lector de la coyuntura política pero no suele permanecer mucho tiempo en los sucesivos partidos que integra.

Las declaraciones de Gustavo Posse sacudieron el tablero político. El intendente de San Isidro, alineado al Frente Renovador, recomendó sellar una alianza con el PRO como única vía para ganarle al kirchnerismo. Lo sorprendente es que la fórmula que propuso estaba encabezada por Mauricio Macri y no por su jefe político. “Massa podría ir de vice de Macri”, sorprendió. Desde entonces, se empezó a hablar de que podría abandonar el FR para regresar al PRO.

Por un lado, el intendente de San Isidro es un oportuno lector de la coyuntura política. Por otra parte, convive con el analista político el dirigente municipal que abandonó varios espacios de los que participó en los últimos años.

En 2011, desembocó en el Frente Progresista, la alianza del panprogresismo para las elecciones legislativas, y abandonó el espacio luego de que sus compañeros se negaran a sellar un acuerdo con Macri. Tras la ruptura, se sumó a PRO y trabajó en el pacto entre el jefe de Gobierno porteño y Sergio Massa de cara a las legislativas bonaerenses 2013. De esas elecciones, salió más massista que macrista y oficializó su salto al Frente Renovador.

Ahora, sus declaraciones lo acercan a su regreso al PRO. Esta vez, el motivo de su desencanto con el espacio al que pertenece es que ?según su lectura- para ganarle al oficialismo, es necesaria una fórmula que exprese la alianza de los dos principales presidenciales opositores y para ello, uno de los dos debe ceder su lugar. Para Posse, ese debe ser Massa, por varias razones:

-GESTIÓN. Para Posse, Scioli y Macri “juegan en una escala superior”. Gobiernan los dos distritos más importantes simbólicamente y en términos de incidencia electoral. Ambos, además, le sacan ventaja al líder del Frente Renovador en las encuestas de intención de voto.

-ESTRUCTURA. Su estrategia para desembarcar en el interior no dio frutos. El PRO avanzó en una mayor cantidad de alianzas con figuras radicales del interior, mientras que el Frente Renovador sigue teniendo dificultades para hacerlo. Por otra parte, la fuga en masa de legisladores e intendentes peronistas del FpV al massismo, no ocurrió. Posse le recrimina a Massa que están lejos de alcanzar los 80 intendentes y que la fuerza no tiene candidatos de peso en Córdoba, Capital y Santa Fe, los distritos más significativos en términos de votos luego de Buenos Aires y que para colmo adelantarán sus elecciones.

-AMESETAMIENTO. Tras un 2013 excepcional, Massa perdió votos y presencia en el escenario político. Desde su banca en el Congreso no logra recuperar la iniciativa política que en 2013 lo llevó al triunfo y cae en las encuestas. Macri, por el contrario, cerró un 2014 fructífero para su candidatura.

Nada es gratis en la política. Posse sabe que haber cuestionado a Massa y ponerlo por debajo de Macri incomodaría a las filas internas del espacio. Es por eso que lo más probable es que ya tenga pactada su salida del FR y su regreso al PRO, aunque todavía espere el momento para anunciarlo. Del otro lado, su precandidatura a gobernador bonaerense lo llevaría a una interna menos poblada que la del Frente Renovador, en la que ya se anotaron Darío Giustozzi, Mónica López, Felipe Solá y el recientemente sumado, Francisco De Narváez. En PRO, la candidatura bonaerense sólo se la disputan Jorge Macri y María Eugenia Vidal. Y sigue sin definirse Martín Insaurralde, a quién Posse ya avisó que no enfrentará en las primarias porque considera que estaría en desventaja dada la financiación que ?a su juicio- tiene el intendente de Lomas de los empresarios del juego.

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