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Massa apuesta a la gestión para proyectarse

06-02-2012
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El intendente de Tigre fue el más votado del conurbano y se mantiene con buenos niveles de imagen en todo el país. Referente de un espacio generacional, reconoce diferencias con el Gobierno y avanza en su armado propio.

En octubre, Sergio Massa revalidó su liderazgo al frente de Tigre, el municipio que gobierna desde 2007, con más del 74% de los votos. Fue así el intendente del conurbano más votado y se anotó en el club de aquellos con proyección lógica para los próximos años. Además, logró imponer a dos delfines propios en municipios aledaños (San Martín y San Fernando) derrotando a los candidatos que corrían con la boleta oficial K, y, por lo bajo, va sumando legisladores provinciales y concejales de varios distritos. Si bien, como todos los actores políticos en la actualidad, su entorno aclara que “falta mucho” para 2015, saben que en un escenario en el cual Daniel Scioli y Cristina Fernández no tendrán reelección, la carrera para sucederlos ya empezó y la lista de pretendientes es amplia. Y Massa, hoy por hoy, espera llegar con chances de pelear cualquiera de los dos lugares.

De relación oscilante con el kirchnerismo, otro de los flancos débiles que exhibe para quienes no comulgan con sus ideas es la flexibilidad que ha demostrado a la hora de seguir a un jefe político: primero estuvo en la Ucedé, luego fue un importante funcionario del oficialismo K (tras haber ingresado a la Administración Nacional como gran descubrimiento de Eduardo Duhalde) pero al tiempo comenzó un proceso de alejamiento del kirchnerismo tras su paso por la Jefatura de Gabinete y posterior candidatura testimonial entre 2008 y 2009. De regreso al terruño tigrense, además, se conocieron las filtraciones de Wikileaks en las que habló mal del Gobierno en la Embajada de Estados Unidos. Ahora, sin embargo, es él quien comienza a erigirse como constructor de una estructura que, según quienes lo acompañan, tiene amplísima presencia territorial y política en la provincia.

Con un estilo hipermediático, que es a la vez uno de los estandartes que levanta su equipo político y el principal blanco de las críticas de sus adversarios y detractores, el ex jefe de Gabinete ha consolidado un estilo de gestión que pone tanto empeño en hacer obras y mejorar la calidad de vida de los tigrenses, como en comunicarlo. Los comienzos de 2012 lo encuentran, con todo ese recorrido previo, enfocado en la gestión y haciendo propia la doctrina que hace dos años exponían en el sciolismo al especular sobre las chances de su jefe político. Si en aquel entonces en La Plata sonaba “sin 2010 no hay 2011”, en la intendencia situada en Av. Cazón saben que lo principal es ahora concentrarse en gestionar este año y el próximo para seguir manteniendo los niveles de aprobación, de más del 50%, que exhiben con orgullo. Además, ese mismo nivel de imagen positiva que tiene entre los “ciudadanos”, se mantiene entre los hombres de negocios entre los que se destaca el titular del Banco Macro, Jorge Brito.

EL ESCENARIO

En el entorno del intendente de Tigre creen que la carrera para 2015 no empezó, pero admiten también que sólo podrán anotarse en ella quienes tengan buenos resultados electorales en 2013, mantengan buena imagen y tengan, además, una construcción política que los respalde. Saben que los dos únicos dirigentes del espacio oficialista a quienes sus encuestas muestra arriba de Massa en imagen positiva (Cristina y Scioli), no podrán ser reelegidos en sus respectivos cargos. Y la idea es avanzar en la gestión para llegar en posición expectante a las elecciones de 2013, luego de las que suponen se irá perfilando el escenario para lo que ocurra dos años después. “Hoy falta mucho, cualquier análisis que se haga ahora tiene poco de sustentable. En dos de las últimas tres elecciones (2003 y 2011), nadie hubiese acertado el resultado dos años antes”,

resume el politólogo Sebastián Galmarini, cuñado y referente del armado massista a

nivel bonaerense.

Pero si bien se concentrarán en mantener los niveles de gestión que le dieron el más amplio apoyo en las elecciones del 23 de octubre, el horizonte del equipo político tiene un punto claro: que Massa encabece la lista de diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires el año que viene, para consolidar desde ahí la proyección nacional que les falta hoy. Ahora bien, tras haber pasado por el Gobierno Nacional, Massa volvió a Tigre y consolidó un espíritu crítico hacia el kirchnerismo. Por eso, si bien en su entorno lo imaginan a la cabeza de una lista “del peronismo”, uno de los misterios es en qué espacio político puede llegar a tener lugar la estrategia legislativa. Las primarias de 2011 pueden ser una de las claves, con la utilización de elecciones internas para dirimir listas legislativas.

“Nosotros somos peronistas, nos referenciamos dentro del movimiento que hoy conduce Cristina Fernández, pero tenemos disidencias, que Sergio ya ha puesto de manifiesto. Somos netamente peronistas y no queremos que el peronismo pierda protagonismo”, apunta Gabriel Villegas, ex diputado provincial de la primera sección electoral y hoy uno de los referentes massistas en la provincia bonaerense. “Nuestra

ubicación es hoy en el centro del peronismo, con equilibrio entre los sectores que se denominan disidentes, y la posición que expresa el kirchnerismo”, agrega. “¿Ese espacio no lo cubre hoy Scioli?”, pregunta el estadista a otro de los hombres que más tiempo está con Massa. “Para nosotros Scioli va a llegar muy desgastado a 2015. Hoy su situación es complicada. Casi no tiene armado territorial, no tiene mayoría propia en Diputados ni en Senadores, el déficit provincial está agrandándose, y ya levantó mucho la cabeza: quedó como blanco para el kirchnerismo más puro. Además, tiene menos diputados e intendentes que nosotros”, afirma, ubicándolo lejos de un lugar competitivo en la línea de largada por suceder a Cristina.

Porque más allá de que la Provincia parecería la escala lógica para el intendente, en el

futuro ideal que imaginan en su entorno aparece la Casa Rosada. Por ahora se limitan a decir que “Massa es una figura de alcance nacional” tras su paso por el gabinete, que tiene niveles de conocimiento, responsabilidades y gestión superiores a los de un intendente raso, y que un puesto legislativo terminaría de proyectarlo. El movimiento hacia adelante, además de la escuchadísima “apuesta por la gestión”, comenzó con la cooptación sigilosa de diputados provinciales que antes se referenciaban en distintos

sectores del peronismo. “Hoy tenemos muchos más hombres jugando con nosotros de

los que reconocemos. ¿De qué nos sirve agruparlos, juntarlos en un bloque? Vamos a seguir con perfil bajo y construyendo en base a lo que hagamos en el Tigre hasta 2013”, analiza otro hombre de los que se sienta en la mesa chica del ex jefe de la Anses.

En esa línea, ya son varios legisladores del oficialismo que están desencantados con la figura de Scioli reconocen en el intendente a un futuro jefe político. Incluso, para él trabajan varios peronistas con paso resonante por la Legislatura provincial, como el ex senador Federico Scarabino. Mientras tanto, Massa conserva una buena relación y diálogo constante con algunos kirchneristas, entre los que está el vicegobernador Gabriel Mariotto. En su entorno aseguran que “hay mayor diálogo con Mariotto que con Scioli”, con quien articulan tareas conjuntas en la Legislatura. Villegas, a cargo de buena parte de ese armado en tierra bonaerense, detalla: “Antes éramos apenas una línea interna. Hoy ya tenemos referencia institucional en el 60% de los municipios y presencia política en toda la provincia. Lo que antes era el esqueleto de un proyecto, en el último año ha pasado a ser un cuerpo, con Massa a la cabeza”.

Pero las victorias importantes llegaron del contagio de la buena imagen de Massa hacia los distritos cercanos. Es que en octubre, el ex jefe de gabinete no solo apostó por un contundente triunfo en su terruño, sino que dio sus primeros pasos fuera y salió victorioso. Uno es el caso de San Martín, donde Gabriel Katopodis derrotó a Daniel Ivoskus por casi cinco puntos de ventaja 37 a 32. En el distrito, donde Massa nació y militó hasta mediados de los noventa, se metió de lleno en la campaña llamando a los vecinos telefónicamente y pidiendo el voto por Katopodis. Más aún: acompañó al candidato en una recorrida a días de la elección. En San Fernando el apoyo fue aún más explícito hacia Luis Andreotti, algo que pudo verse reflejado en los carteles de publicidad con la leyenda de “MASSANFERNADO” y la foto del intendente de Tigre junto a su candidato.

Por otro lado San Fernando está pegado a Tigre y la imagen positiva de Massa en ese distrito es muy alta, algo que fue definitorio a la hora de votar. También impulsó la conformación de la Región Norte del Conurbano que le permite reunirse periódicamente, entre otros, con su par de Vicente López, Jorge Macri. Massa no quiere cerrar ninguna puerta aunque hoy se ve más como competidor que como aliado del Pro. No piensa lo mismo Mauricio Macri, que no descarta que el intendente de Tigre sea su candidato a gobernador.

Fuera de la provincia, la mejor sintonía del espacio se da por motivos generacionales,

con el salteño Juan Manuel Urtubey a la cabeza. “Nosotros nos vemos como lo nuevo dentro del peronismo, pero sin una intención de confrontar con nadie, sino apostando a sumar gente con nuevas ideas en la gestión y la forma de construcción”.

Hoy la lista del espacio massista tiene entre sus filas cercanas a Gilberto Alegre (intendente de General Villegas) y Pablo Bruera (La Plata), tras la fallida experiencia del Grupo de los 8 con el que quiso armar un temprano poskirchnerismo que se derrumbó al tiempo que las encuestas marcaban la recuperación del oficialismo desde fines de 2009. “En Massa ?apunta Fabián Rodríguez, autor del blog Conurbanos? conviven todos los elementos que en estos últimos años le han dado vida al kirchnerismo. Desde las Madres de Plaza de Mayo hasta Santiago Montoya, desde Emilio Pérsico hasta Martín Redrado, Massa habla con todo el mundo.Tan kirchnerista es Massa ?continúa?, que siente con Scioli hasta casi el mismo nivel de distanciamiento que tienen algunos funcionarios del Gobierno Nacional. Por supuesto que las razones de Massa son diferentes de las que tienen ministros y dirigentes de la primera línea del kirchnerismo. De hecho, todavía suenan los ecos en muchos despachos oficiales por la estrategia electoral adoptada por Massa en Tigre en las elecciones legislativas de 2009, que terminó con una diferencia de 14 puntos entre la lista municipal y la de diputados nacionales que encabezaban Néstor Kirchner y Daniel Scioli”.

MOSTRAR LA GESTION

Uno de los orígenes del estilo de Massa puede rastrearse en su época como administrador de la Anses. En una excelente apuesta y con mucho olfato percibió que el nicho de su público, los jubilados, escuchaban Radio 10 y comenzó a salir casi todas las mañanas. Ahí comenzó una maratónica exposición que lo pone como el caso más acabado de un nuevo estilo de dirigentes municipales con presencia en los medios nacionales. “Una de las principales fortalezas de Sergio es la comunicación y su capacidad para poder expresarse en medios. Pero lo importante es que siempre se comunica gestión. Aparece en los medios porque hay mucho que mostrar”, apunta Galmarini, presidente del PJ de San Isidro y uno de los referentes del armado político

en la provincia.

El modelo de gestión de Massa se basa, desde su época como administrador de la seguridad social, en una muy buena lectura de las demandas ciudadanas y en un permanente seguimiento de cuáles son las ideas que circulan sobre cada uno de esos temas. En su momento, aseguran quienes lo sucedieron al frente de la Anses, hizo propio uno de los conceptos que estaba en boga en el ámbito previsional y apostó por una política de “jubilar más allá de los jubilables”, tratando de universalizar las prestaciones del organismo más allá de los que estrictamente cumplían los requisitos. En el plano local, consciente de que a la cabeza de los reclamos y de las listas de prioridades de la ciudadanía aparecía la cuestión de la inseguridad, viene montando desde 2007 buena parte de su gestión en una política que encara el tema desde la óptica de la vigilancia y el monitoreo constante por cámaras de seguridad.

Para fines de abril, por ejemplo, proyecta poner una cada 500 habitantes. Luego, las imágenes se pueden llegar a repetir decenas de veces en C5N. A este estilo se le viene agregando además la instalación de botones de pánico en lugares públicos y se agregará el inminente anuncio de instalación gratuita de alarmas en las casas. La incorporación de herramientas digitales y del denominado “gobierno abierto” son otras de las nuevas tendencias que tomó para su gestión.

Pero muchos de sus ex compañeros de ruta en el gabinete nacional, donde fue jefe de Ministros entre 2008 y 2009, le critican esa alta exposición. “Si nada más tuviéramos exposición, y sin nada que comunicar, seríamos como Scioli. Pero lo nuestro es la consecuencia de una gestión permanente, con mucha apuesta por el futuro y las nuevas tecnologías”, apunta otro hombre del espacio. Pero lo cierto es que hoy el municipio creció exponencialmente y Massa gobierna una de las “vedettes” del conurbano, un partido que pasó de poco más de 300 mil habitantes en 2001 a casi 400 mil en 2011. Ese crecimiento demográfico refleja una estrategia de crecimiento que comenzó antes de la llegada de Massa y que se contrapone con el estancamiento poblacional de otros distritos de la región como San Fernando, San Isidro y Vicente López. Es un distrito con una realidad social compleja, con necesidades sociales insatisfechas por un lado y una fuerte expansión de barrios cerrados por el otro. El Presupuesto de Tigre para 2012 asciende a $1.439.318.187,88 con un aporte municipal (recursos propios) del 47,67%.

Desde el inicio de la gestión de Massa, el Presupuesto aumentó más de 700%. Con la amplía mayoría que tiene el oficialismo en el concejo municipal, el Presupuesto fue aprobado con 20 votos a favor y los votos negativos de Acción Comunal y el monobloque constituido por la Coalición Cívica-ARI.

En su gestión, Massa tiene un lugar importante reservado al turismo. Con él apuesta a generar no sólo una industria limpia que deje recursos en Tigre, sino un indudable rédito político posicionando y mostrando el municipio. “Nosotros tenemos un turismo distinto al de la Costa. Queremos generar un cambio cultural, para eso se están abriendo hoteles en el distrito. No competimos, somos complementarios. La gente sabe que cuando vuelva a Buenos Aires puede ir a descansar al Tigre cuando lo crea conveniente”. En esa línea, tiene objetivos muy definidos: “Aspiramos a llegar a un millón de visitantes en Tigre en toda la temporada, y 40.000 personas paseando por en Tigre cada mes, para lograr un nivel de ocupación hotelera importante”, aseguró .

Durante los primeros meses de 2011, cuando la posibilidad de disputarle la interna a Scioli todavía daba vueltas en el massismo, los números lo mostraban arriba del gobernador en el primer cordón y apenas por debajo en el segundo. Esa gestión muy bien valorada en Tigre, se fue expandiendo hacia la franja noroeste del conurbano, en donde las experiencias de Katopodis y Andreotti serán un examen para los primeros desembarcos del massismo. Según las encuestas de Mariel Fornoni, de Management&Fit, el intendente tiene una “muy buena imagen” entre quienes lo conocen. Más del 50% tiene de él una imagen buena o muy buena y todos los encuestadores colocan a Massa entre los cinco políticos con mejor imagen. En la sede de Cazón las encuestas circulan a diario, y apuestan a mejorar los niveles de desconocimiento tras la recorrida y alta exposición del verano.

Pero las voces más críticas en los partidos del norte del conurbano hacen hincapié en la volatilidad de Massa. Muchos apostaron por Scioli cuando el intendente de Tigre pensaba competir, y el resto arrastra diferencias como consecuencia de sus enfrentamientos con los candidatos locales del ex jefe de Gabinete. “Su primer intento de armado junto a otros intendentes fracasó porque leyó mal lo que el pensaba era el fin del ciclo kirchnerista. Lo mismo por lo que acusa a Scioli, levantar la cabeza rápido, el ya lo hizo en 2009”, apunta un dirigente peronista del norte del conurbano que

no comparte la construcción de Massa ni de sus aliados en otros municipios. “Hoy aparecen apresurados sus movimientos, más allá de que él niegue que quiere dar el

salto en 2015. El peronismo tiene hoy una conductora clara que hace cuatro meses fue ratificada por amplia mayoría y parece muy apresurado salir a intentar desmarcase, más allá de que quienes hoy nos referenciamos en la Presidenta desde o institucional o desde la militancia juvenil o territorial no lo vemos a alguien que hoy por hoy pueda convertirse en un candidato del Frente para la Victoria”, agrega ese mismo hombre.

Una definición que anticipa que Massa no será el candidato del kirchnerismo puro para ninguno de los cargos a los que se presente.

(De la edición impresa)

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