sab 21 May

BUE 12°C

sab 21 May

BUE 12°C

Redrado: “El voto opositor irá para Duhalde o para Alfonsín”

10-08-2011
Compartir

(Publicado en la edición nº37)

Presidente del Banco Central entre 2004 y 2010, su salida de la institución fue más conflictiva que su paso por la entidad. La pelea que lo enfrentó a Cristina Fernández por el uso o no de las reservas lo transformó en un referente para un sector de la oposición, y ahora encabeza la lista de diputados en la Capital de Eduardo Duhalde para las elecciones de octubre. En diálogo con el estadista, criticó la marcha de la economía y afirmó que ve una elección polarizada tras las primarias.

¿En qué escenario macroeconómico encuentran las elecciones a la Argentina?

La Argentina se encuentra en una encrucijada económica. A la creciente erosión de los pilares del llamado modelo, es decir, de los superávit gemelos ?fiscal y comercial?, se ha sumado con mayor contundencia el atraso cambiario y un esquema de financiamiento que ya se está agotando. La economía necesita “sojadólares” para andar bien y una caja fiscal abultada para financiar las políticas orientadas a incrementar la demanda agregada. Sin estos resortes disponibles, el esquema de crecimiento orientado al mercado interno ya llegó a su límite.

Javier González Fraga y Amado Boudou, dos economistas, son candidatos a vicepresidentes; usted y Roberto Feletti encabezan listas de diputados, ¿se va a hablar mucho de economía en la campaña?

Dudo que Boudou pueda sostener una discusión de economía, a él no se lo eligió por

economista sino por ser un hombre que dice que sí. Pero más allá de eso, sin duda que el componente económico y en especial de aumento de precios serán temas de campaña. Hay que discutir cómo se han derretido los tres pilares de este proceso. Del superávit fiscal se pasó a un déficit primario de casi 0,9% del PIB en la actualidad. El superávit comercial, de casi U$S 16.000 millones en 2009, bajó a U$S 12.000 millones en 2010 y estará cerca de los U$S 10.000 millones este año. Por último, el otro pilar, el tipo de cambio competitivo, es cada vez menos favorable.

¿Y cómo puede repercutir todo esto en la elección del 23 de octubre?

Los argumentos oficiales están un poco débiles porque tienen que decirlos una y otra

vez a ver si nos pueden convencer e, indudablemente, no convencen. La soja nos da todo el respiro, porque es la que está permitiendo que la inflación suba al 30%, y el tipo de cambio, el dólar, sólo se mueva a un 5%. Así, las exportaciones de soja nos siguen brindando dólares que permiten contrarrestar la demanda de esa moneda que tenemos los argentinos. La gente ya ve que esto no es consistente en el corto y mediano plazos. En algún momento de los próximos dos años esto realmente no va a dar para más porque, o vamos a tener problemas climáticos o vamos a tener algún problema externo que va a hacer que esta situación se corrija.

¿No le va a alcanzar al Gobierno con el boom de consumo?

El timing del Gobierno fue equivocado al impulsar una demanda agregada con todos los motores monetarios y fiscales porque llega a las elecciones con una economía amesetada y la inflación que cada vez se siente más. El fenómeno del boom de consumo de clases medias que sirvió un tiempo está en rendimientos marginales decrecientes, llegando a su fin por la inflación. Y es porque el aumento de precios se empieza a sentir como un problema del Gobierno. Todo esto influirá, sin dudas. Hoy ya no es una conclusión cerrada que Cristina gane.

¿Qué lectura hace de los resultados de las últimas elecciones, especialmente en la Capital Federal y Santa Fe?

Hay una creciente bronca con el Gobierno Nacional que se ha visto en la Capital y en

Santa Fe. En la Capital, si bien el resultado habla bien de la gestión de Macri, hay mucha gente que lo ve como una referencia contra el Gobierno Nacional. En Santa Fe, Del Sel ha hecho una gran elección y los números representan la voluntad de un cambio para construir sobre las cosas que le faltan al país y a la provincia. Se verá que no hay una verdad única, que la gente quiere algo distinto y está buscando nuevas alternativas y que se está construyendo un movimiento que viene desde las distintas ciudades y las provincias de la Argentina y que va a tener una manifestación importante en agosto primero y en octubre después. Hay mucha bronca contra la arrogancia, la prepotencia y el estilo K.

¿Y cómo puede aprovechar ese escenario la oposición para las primarias?

Eso tiene dos expresiones hacia donde puede terminar conduciéndose: una es nuestro espacio y la otra es la de Ricardo Alfonsín. Creo que a la hora de la verdad, en la evaluación que hace el votante sobre quién tiene mayor capacidad de gobernabilidad, la visión es que Duhalde le saca ventaja a Alfonsín.

¿Puede haber algún tipo de acercamiento entre estas dos opciones?

Es difícil que haya una síntesis por la organización de las listas a intendentes, concejales, etcétera. Incluso el llamado al corte de boleta es difícil. Quizás pueda darse algún acuerdo de gobernabilidad en términos parlamentarios entre las primarias y las generales. Yo creo que se va a terminar polarizando, y si bien quizás entre los dirigentes sea difícil llegar a un acuerdo, la gente misma lo terminará haciendo como un freno al kirchnerismo y va a acompañar al que salga segundo en agosto.

En esta nota

Lee también