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De los laberintos se sale por arriba

Sobre la necesidad de una nueva Ley de Coparticipación Federal.

La política está en deuda.
La política está en deuda.
Rodrigo Luis Rabago 04 julio de 2023

A pocos meses de que asuma un nuevo presidente es importante empezar analizar cual deberían ser las principales medidas de un gobierno que va asumir en un contexto de crisis e inestabilidad económica sumamente delicada.

Sin lugar a dudas, el próximo gobierno deberá urgentemente implementar políticas con el objetivo de bajar la inflación, recuperar el poder adquisitivo, crear empleo genuino y ayudar a recuperar la competitividad perdida en todos los sectores de la economía.

En este sentido, muchos analistas hablan de la necesidad de abordar una reforma tributaria, una reforma laboral e incluso una reforma integral del Estado. Sin embargo, sin ánimo de quitarle importancia a los problemas actuales de la economía, creo que estamos ante una oportunidad histórica de encarar un nuevo sistema federal que oxigene y sobre todo desintoxique la relación que existe entre las provincias y la Nación.  

A lo largo de la historia jurídica- política argentina, a partir de lo consagrado en el artículo 1 de la Constitución Nacional queestablece "La Nación Argentina adopta para su gobierno la forma representativa republicana federal", se ha interpretado y reflexionado sobre la concepción del federalismo de diversas maneras. 

La Dra. María Angélica Gelli, señala que el federalismo "es concebido, históricamente, como una transacción de Estados pequeños y grandes que desean constituir la unión nacional y a su vez es una de las formas de división del poder para asegurar el ejercicio de las libertades públicas". 

En ese orden de ideas, el actual presidentedel Máximo Tribunal Nacional Dr. Horacio Rosatti sostiene que "federalismo  debe entenderse como un sistema político caracterizado por la descentralización territorial del poder en el Estado, lo que da surgimiento a un doble nivel de decisión: el nacional y el estadual, tratándose de un sistema político interno del Estado y como tal se distingue de las múltiples formas de asociacionismo internacional (confederación de Estados, organizaciones internacionales, etc.)". 

A su vez, el Dr. Antonio María Hernández, con un enfoque mas historicista afirma que: "el federalismo fue la forma de Estado elegida para resolver los graves conflictos políticos, económicos y sociales producidos y el resultado de nuestra evolución histórica. De este modo en 1853 se consagró al federalismo como forma de Estado en la Constitución Nacional, luego de décadas de cruentas luchas civiles".

Sin perjuicio de ello, seria ingenuos no reconocer que el federalismo en nuestro país se ha convertido en una utopía, pues los gobernadores se limitan a recibir las dádivas que el presidente de la Nación otorga según el grado de amiguismo o de adhesión que se le preste.

Mientras tanto, el Congreso Nacional que tanto proclama el federalismo sigue sin dictar una Ley de Coparticipación fiscal, que debió dictarse hace 27 años, en 1996. En consecuencia, sigue vigente la Ley 23.548 que se dictó de forma transitoria hace 35 años, en 1988, que, para colmo, a lo largo de los últimos años se fue distorsionando en favor del gobierno central y en desmedro de las provincias.

 Entonces... ¿por qué considero que debe ser prioridad una nueva Ley de Coparticipación Fiscal?

En primer lugar, porque "La mejor manera de arreglar la economía es arreglar las instituciones" dijo Daron Acemoglu, autor del best seller Por qué fracasan los países (Deusto, 2012).

Nuestras instituciones son muy endebles y no tenemos seguridad jurídica, por lo tanto,estoy convencido que una nueva Ley de Coparticipación con criterios y parámetrosobjetivos que busque preservar no solo la descentralización sino también que garanticela cooperación y participación mutua entre la Nación y las provincias, va a generar certidumbre y reglas claras en los distintos actores de la política.

Concretamente, se va a dejar de lado los pactos fiscales temporarios que actúan como parches y no son sostenibles en el tiempo, pero a su vez también se va a disminuir la litigiosidad que tanto aumentado en los últimos años y que surte efectos negativos en la relación entre las distintas provincias.

Finalmente, otra razón por la que considero que debe ser prioridad una nueva Ley de Coparticipación Fiscal, tiene que ver con la oportunidad de elevarse por encima de las discusiones de corto plazo. Si nuestros gobernantes quieren ser estadistas, a partir del 10 de diciembre del 2023 es una buena oportunidad para no solo mejorar el sistema actual sino también contribuir a la igualdad de oportunidades y a la mejora del funcionamiento del Estado.

Como decía el poeta y novelista argentino Leopoldo Marechal, "De los laberintos se sale por arriba".

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