Interna peronista

El kirchnerismo japonés

El kirchnerismo acusa de traer "discursos retrogrados" o "que atrasan" al gobierno mileísta, cuando ellos también están anclados en el 25 de mayo, pero del 2003.

Axel Kicillof y Cristina Kirchner
Axel Kicillof y Cristina Kirchner

En marzo de 1974, ya con 51 años, Hiroo Onoda se entregaba al Ejército filipino en la pequeña isla de Lubang. El soldado japonés se las había arreglado para seguir luchando su propia guerra por 29 años ininterrumpidos desde 1945. Cuando tiraron panfletos sobre la isla avisándole que los tiempos habían cambiado hizo caso omiso, deduciendo que era una maniobra de inteligencia para engañarlo. Cuando veía portaaviones dirigirse a Vietnam, no pudo más que confirmar que la Segunda Guerra Mundial continuaba y estaba dando la batalla correcta. Hoy, el kirchnerismo tiene una especie de síndrome de Onoda, por así llamarlo. 

El acto del 25 de mayo pasado encabezado por Cristina Fernández de Kirchner, evidenció una tensión entre el pretendido mensaje de la expresidente y su entorno

Su acólita militancia parece estar todavía envuelta en un clima que, en la realidad, sucumbió hace mínimo siete años. El kirchnerismo del Encuentro de la Cultura Popular, como se lo llamó al acto, sigue militando con la estética y lógica del Partido Demócrata estadounidense de Obama. 



El flashmob en el acto de Cristina.
El flashmob en el acto de Cristina.

El flashmob al ritmo de Calle 13, antes del discurso de CFK, no es más que una afirmación del fetiche palermitano de lo popular en el cual cayó gran parte del peronismo. "Ser argentino es tener al Diego", decía con soltura la senadora Giménez Navarro, abriendo el acto. Un buen resumen de la superficialidad del kirchnerismo en un país que no tiene el respaldo económico y de virtudes institucionales como para vivir solo de esas palabras. También se ven esos lineamientos de progresismo estadounidense adaptado a la argentina, cuando la rapera encima del escenario dice convencida que su discurso es "antifa y argentino". ¿Qué es ser antifa en Argentina? Que alguien me explique el oxímoron. Hay una militancia kirchnerista que sigue dando batallas inexistentes y luchando contra fantasmas del pasado. La discusión viró de rumbo hace rato, y por eso perdieron.

Cristina parece querer virar también, en cierto punto. Una parte de ella tiene un diagnóstico correcto de lo que sucede y cómo adaptarlo al discurso peronista. Sino no habría hecho énfasis en dejar de hablar de "Estado presente" para pasar a nombrar un "Estado eficiente". Pero es difícil "echar de la plaza" a cierta parte de su militancia que es la más fanática de un pasado reciente. Tampoco ella está segura de hacerlo. 



Son muchos los costos a pagar y otra parte de Cristina Kirchner sigue aferrada a las mismas posiciones que antes. Es irónico, ya que el kirchnerismo es el mismo que acusa de traer "discursos retrogrados" o "que atrasan" al gobierno mileísta, cuando ellos también están anclados en el 25 de mayo, pero del 2003

Mientras tanto, en el escenario había una imagen de El Eternauta, personaje de la ciencia ficción argentina que, luego de su paso por Netflix, ya fue apropiado por el país y el mundo entero. Pero siguen insistiendo con su propio Nestornauta. 

En paralelo, la disputa por el estandarte peronista avanza por su propio carril.  Santoro le da un tinte socialdemócrata, Guillermo Moreno pretende volver a la tradición y Grabois prepara un cocktail poco claro de pretendido catolicismo, peronismo y marxismo. Y, desde La Plata, siguen ensayando "nuevas canciones". Axel Kicillof va por todo este 7 de septiembre. El haber desdoblado las elecciones en la Provincia convierte septiembre en madre de todas las batallas. Como las listas ya no serán encabezadas por candidatos nacionales, la provincia se divide, en los hechos, en 8 elecciones distintas: una por cada sección electoral. Allí, cada intendente y cada puntero tendrán más poder que el que tienen usualmente. Las listas se definirán más por la conducción desde lo local que por el dedo desde arriba. 



Es por eso que Kicillof pidió la semana pasada que la Legislatura bonaerense trate, además de la reelección indefinida de legisladores, la de intendentes. Sabía que esta no iba a tener aceptación, pero en este gesto apuntaló el apoyo de los intendentes. 53 intendentes peronistas no podrían renovar mandato en 2027, de los cuales 42 pertenecen al Movimiento Derecho al Futuro del gobernador. Y todavía hay algunos que no definieron bando. Kicillof tendrá su acto plenario del Movimiento Derecho al Futuro este sábado 31 de mayo, donde dirigentes, sindicatos y organizaciones sociales promueven su emancipación política. Incluso algunos periodistas especulan con que Kicillof vaya de candidato testimonial a la Tercera Sección, para luchar cara a cara con Cristina Kirchner. Suena descabellado, pero la pelea por el liderazgo un poco lo es. Desde el entorno cristinista no descartan dejarle la conducción de las elecciones plenamente a Kicillof, ya que, de perderlas, otra vez resurgirá la ex presidente como única figura a la cual seguir. 

Es cierto que, para tener más posibilidades de mantener su preponderancia en la arena peronista, Cristina Kirchner tendría que hacer su aparición en las boletas, en septiembre o en octubre. Y para ello hay que definir un discurso más claro para la militancia.

El kirchnerismo ha perdido sistemáticamente elecciones intermedias. De Narváez, ¡Massa! y Bullrich fueron algunas de sus pesadillas. Otra vez cargar con ese peso podría significar una complicación en medio de esta disputa por quién manda. Si ya era complicado hacerlo cuando Cristina y "Él" eran el único faro, no solo de todo el espectro peronista, sino de toda la progresía argentina, basta imaginar lo difícil que puede serlo ahora. Aún más si hay una tensión entre la idea de rumbo que se tiene y lo que quiere escuchar la militancia. 



Hiroo Onoda, el soldado japonés que se negó a rendirse.
Hiroo Onoda, el soldado japonés que se negó a rendirse.

Ya en los últimos momentos del Gobierno Fernández-Fernández de Kirchner, ciertas medidas de ajuste del ministro Sergio Massa eran dolorosamente obviadas por una militancia que hacía la vista gorda. Un cambio de órdenes a la tropa puede ser peligroso, todavía más si siguen combatiendo convencidos con los ideales que uno mismo le inculcó y contra los enemigos que uno mismo le hizo ver. ¿Se puede sobrevivir luego de decirles que se rindan y pasen a otra lucha?

Hiro Onoda combatió por 29 años contra todo aquel "enemigo" que se cruzaba en la isla de Liban. Hasta que en 1974 lo encontró en la selva un joven japonés, Norio Suzuki, que logró convencerlo de que la guerra, su guerra, había terminado. El mundo había cambiado. Sin embargo, Onoda, le dijo que solo se rendiría si su superior le daba la orden. Un tiempo más tarde, el mayor Taniguchi, de 88 años, llegaba a Lubang para ordenar la rendición de Onoda y hacer que este entre en una nueva era. En este caso, Onoda se pudo adaptar sin problemas a los nuevos tiempos, pero no fue el caso de otros japoneses que pasaron por lo mismo que él.