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Desafíos

El sueño libertario termina en la estructura

Javier Milei viene acumulando fracasos electorales de amplias dimensiones en las elecciones provinciales que se realizaron hasta ahora lo que muestra un límite para sus aspiraciones presidenciales.

Milei viene de derrota en derrota en las elecciones subnacionales.
Milei viene de derrota en derrota en las elecciones subnacionales.
Julián Alvez 29 junio de 2023

Al momento de anunciar su candidatura presidencial, al término de las elecciones legislativas de 2021, las perspectivas acerca del rendimiento posterior que podía tener Javier Milei y La Libertad Avanza eran pobres. El espacio se presentó oficialmente en dos distritos subnacionales: en la Ciudad de Buenos Aires y en La Rioja. En la primera, obtuvo dos bancas a diputados nacionales y cinco en la Legislatura porteña; en cambio, en la provincia del norte sólo entró como diputado provincial Martín Menem, sobrino de Carlos Saúl, en la única boleta que se presentó. El desafío para los dos años subsiguientes era presentar candidatos nacionales en todas las provincias, así como llevar a la Casa Rosada al mediático economista libertario.

¿Cuáles eran las principales barreras a vencer? Como todo frente ideológico emergente, era esperable notar un desarrollo casi nulo de estructuras partidarias en la mayoría de los distritos electorales: además de confeccionar una normativa electoral propia, debían establecerse liderazgos y una militancia territorial que se alimentaran recíprocamente.  La evolución de esos tres componentes -reglas, liderazgos/autoridades y base territorial- eran las claves sobre las cuales se podía llegar a dilucidar un comportamiento futuro del mileismo en estos comicios, mayormente en términos provinciales.

El resultado del armado es el principal factor que explica los números conseguidos en las elecciones provinciales que hubo hasta el mes de junio, inclusive. Un fracaso electoral de amplias dimensiones.

De los quince distritos en los que hubo elecciones a gobernador, Javier Milei solo reconoció candidatos en cinco: La Rioja, Neuquén, Río Negro, Tierra del Fuego y Tucumán. Solo en la primera, con el apellido Menem encabezando la boleta, logró superar el 10%, quedando en tercer lugar. Incluso en Tucumán, con el partido Fuerza Republicana, liderado por el exdiputado y exsenador nacional Ricardo Bussi desde 2001, el número para la gobernación dio menos de 4%. 

¿Qué pasó en las diez provincias restantes? Ante grupos partidarios sin articulación aparente, el líder de La Libertad Avanza se cuidó de no avalar listas y así evitar el impacto de los malos resultados electorales. Esa quita de apoyo incluso profundizó la crisis con referentes provinciales. Incluso, la endeblez de las candidaturas libertarias tiene como caso paradigmático la provincia de Neuquén, en la que Mileiviajó a apoyar la candidatura de Carlos Eguia, quien terminó sacando un 8,25% y un cuarto puesto. 

Semanas después, el postulante realizó un duro descargo denunciando irregularidades en el armado y un abandono ante malos resultados. "Ni siquiera me llamó", expresó. Esta secuencia se replicó en días posteriores, tanto en provincias como Catamarca o municipios como La Plata o Tigre.

El desarrollo de La Libertad Avanza pega de lleno con el dogma libertario y con el discurso antipolítico que profesa Milei: casi como contradicción, precisa utilizar herramientas de "la casta" para crecer, y cada vez más engorrosas. La donación de la dieta legislativa termina siendo inconsistente si se tiene en cuenta que mantiene una determinada cantidad de asesores y diputados provinciales que no siguen su filosofía -porque es impracticable-. 

También se encuentra ante el desafío de sortear los embates por algunas candidaturas con "alto nivel de casta en sangre" dadas a conocer con el cierre de lista. Un ejemplo es Pablo Ansaloni, quinto en la lista de diputados nacionales por la Provincia de Buenos Aires, que integró las filas de Cambiemos en Diputados y fue expulsadode la UATRE por el saqueo de fondos por 10,5 millones de pesos.

Candidatos y actitudes de esta estirpe no son ajenos a la vasta cantidad de alianzas políticas de todo el país. Pero la enarbolación de ciertas banderas como la lucha contra la política tradicional puede resultar contraproducentes cuando los recursos utilizados en la práctica son opuestos.

Milei supo desenvolverse como la figura política que más influyó en la discusión de políticas públicas desde el momento en el que se lanzó a la política en 2021. 

Logró instalar debates de poca urgencia como la eliminación de la ESI, así como la libre portación de armas de fuego. Aun así, sus greatest hits son económicos: la dolarización de la economía mediante una libre competencia de monedas y la eliminación del Banco Central. Las mismas lograron amplificarse ante la falta de certidumbre ante las internas que transitaban las dos principales coaliciones nacionales. Este viento de cola lo posicionó en las encuestas como actor con serias posibilidades de disputar un tercio del electorado.

Sin embargo, en las últimas semanas pareciera haberse conjugado distintos factores que podrían incidir en el desempeño de La Libertad Avanza. En primer lugar, los resultados provinciales, aunque no son extrapolables a un rendimiento nacional, dieron cuenta de la falta de estructura mencionada anteriormente, lo cual lleva a la reflexión de la ingobernabilidad que transitaría Milei en caso de ser electo Presidente, así como su incapacidad política per se. 

En segundo lugar, en base a la notoria baja de participación en los 15 comicios provinciales llevados a cabo, es cada vez más notorio que la mayoría del apatismo y el hastío hacia la clase política no se manifieste en el voto a Milei sino en el ausentismo o en el voto en blanco/nulo. Esto, sumado a la inconsistencia de la narrativa que viene registrando el espacio, puede llevar a una baja potencial respecto de las proyecciones de los últimos meses. Por último, es probable que, luego del cierre de listas, el reordenamiento hacia el interior de Unión por la Patria y de Juntos por el Cambio vaya en aumento, siendo mayor luego de las PASO.

Ante una estructura que será poco efectiva al momento de las elecciones, Milei tiene como grandes aliados un recrudecimiento de las variables económicas y los furciospropios de las dos principales coaliciones, que espante al electorado hacia una opción que ofrece propuestas pero no gobernabilidad.

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