Panorama

En sus marcas

Los partidos van cerrando su ordenamiento, adelantándose a las legislativas, mientras aún puede haber más modificaciones a las herramientas electorales.

El Congreso Nacional.
El Congreso Nacional.
4 noviembre de 2024

Aunque estemos muy lejos de que haya clima electoral, los partidos van cerrando su ordenamiento, típico de años pares, aunque aún puede haber más modificaciones a las herramientas electorales.

El kirchnerismo ya logró hacerse con el control del Partido Justicialista y ahora se enfoca en controlar las pérdidas de referentes. La búsqueda de autonomía del gobernador bonaerense es un problema a la hora de tener herramientas para la persuasión de dirigentes, dado que se limita el ofrecimiento de cargos desde el hegemón subnacional.

El espacio liderado por Juan Schiaretti, en alianza con Miguel Pichetto, tienen lista la red de contención para amparar a los expulsados del PJ. Ya es manifiesto el rechazo de una parte de quienes apoyaban al gobernador Ricardo Quintela a estar sometidos a la conducción partidaria de la ex presidenta.



Muchos federales no están dispuestos a aceptar el dedo de Cristina para el armado de listas en el interior. Aunque el kirchnerismo ahora se muestra conciliador, su objetivo desde el control del PJ es asegurar la pureza opositora en las listas del partido.

El problema es que aunque Schiaretti con Hacemos por Nuestro País esté dispuesto a aceptarlos, difícilmente se verá una migración significativa si este peronismo no kirchnerista sigue carente de presencia en la agenda nacional.

Los radicales, luego de su limpieza interna en el Congreso, están en un momento de debilidad, con pocos referentes con un buen ratio de imagen positiva en sus distritos. La única estrategia viable para el partido centenario es anclarse en la gestión de sus distritos y proyectar el reordenamiento para el bienio 2025-2027.



El PRO, monopolizado por Mauricio Macri, ya tiene decidido cooperar con el oficialismo para las elecciones intermedias, para asegurar el control de sus distritos y no desgastarse frente a un eventual cambio de estrategia en las presidenciales. Hoy el riesgo está en quedar enfrentados al Gobierno y diluirse en una oposición atomizada. Sin embargo, desde La Libertad Avanza no le van a regalar nada y esta fusión, aunque temporal, tendrá un costo alto para los amarillos.

El Gobierno está decidido a insistir con la eliminación de las PASO, herramienta crucial para el PRO si quiere disputar el liderazgo de lo que ya parece ser una coalición oficialista. Sin internas abiertas, la lapicera la retendría Karina Milei, que no dudaría en acusar de traición a los representantes del PRO que no acepten las condiciones que se les imponga en el armado nacional.

A dos meses de que termine el año, es momento de definir los puntos de largada para los partidos. Después del verano quedará un tramo corto para cerrar las alianzas y consolidar los frentes en los 24 distritos subnacionales que terminarán definiendo políticamente los últimos dos años de gobierno de Javier Milei.