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Panorama

Massa y Milei definen por penal

¿Qué priorizarán los 35,4 millones de electores para decidir su voto?

Leandro Ezequiel Gómez 31 octubre de 2023

El bien y el mal definen por penal ♬ 

ARNEDO, GIL SOLÁ, MOLLO, "Divididos"

"¿Qué ves?", álbum "La era de la boludez" (1993)

 

El balotaje está a la vuelta de la esquina. O no, porque en la Argentina política, 20 días pueden ser considerados una eternidad -y más aún en esta coyuntura-. Pero consensuemos: está cerca.

¿Qué priorizarán los 35,4 millones de electores para decidir su voto? ¿Cuáles serán los principales valores que pondrán en la balanza a la hora de elegir? Para expresarse tendrán estas opciones: votar positivamente -a Sergio Massa o a Javier Milei-; en blanco; anular el voto o no presentarse a votar.

Cambio. Continuidad. Democracia. Derechos humanos. Esperanza. Futuro. Libertad. Progreso. Seguridad. Transparencia. Puede afirmarse que estos serán los ejes que nos guiarán. Pero algunos de estos tópicos están enunciados por la positiva: también podrían consignarse negativamente, lo que no es del todo agradable, a 40 años del regreso de la vida institucional y democrática en el país: autoritarismo, corrupción, desesperanza, inseguridad, pasado, pobreza, etc. Dos caras de la misma moneda en casi todos los casos: ¿el bien y el mal?

¿Así pensarán los votantes? ¿Qué percibe la ciudadanía respecto a lo que se define en la segunda vuelta? Se insiste en el número vital: son 35,4 millones de "percepciones", aunque se sabe que muchos de ellos, tal vez el 25%, no concurrirá a votar.

¿Algunos verán la disputa entre "kirchnerismo" y "antikirchnerismo"? Muchos, sí. Pero otros podrían preguntarse: ¿Massa es kirchnerista? El ministro de Economía no nombró a Néstor ni a Cristina en el escenario el 22-O y sigue sin mencionarlos. Puede vanagloriarse de que enfrentó al Frente para la Victoria y a Unidad Ciudadana en 2013, 2015 y 2017. ¿O el clivaje irá más allá y volverá a ser aquel que tanto ha regido a la política argentina desde la década de 1940: "peronismo" y "antiperonismo"? Sergio entró y salió del peronismo en más de una oportunidad. ¿Lo beneficiará?

Milei va. Impensado e impensable 30 meses atrás. Primero, columnista económico border. Luego, tentado a participar. Finalmente, político outsider. Con ideas desconocidas -algunas tal vez intolerables para muchos- en el electorado. Agresivo. Frontal. Novedoso. ¿Cuánta palabra le queda, luego de aceptar el apoyo de Mauricio Macri y Patricia Bullrich? ¿A los votantes de él y de Juntos por el Cambio, los moviliza el valor de la palabra? El León aceptó que sin "casta" no podría gobernar.

Los votos a Milei crecieron poco de la PASO a la general. Sin dudas las adhesiones a su candidatura crecerán en el frente a frente con el oficialismo, más aún con el apoyo del sector más importante del Pro, ayer tan casta y malo, hoy con muchos talentos y tan bueno. ¿Le alcanzará a Javier? ¿Dónde estará su techo? Probablemente le alcance para imponerse por un haz de luz: casi solitario, Milei tenía un techo de 30/35 puntos. Ahora sus expectativas crecen, y mucho.

Más allá de los apoyos dirigenciales, Milei (con la ayuda de Mauricio) deberá seducir a millones de votantes que ya tuvieron dos oportunidades de votarlo pero no lo hicieron. ¿Lo logrará? ¿Buscará acercarse al centro del espectro? ¿Volverá a ponderar a la izquierda? Por ahora dejó de hablar de Conan y de El Jefe. ¿Se desperfiló? Milei va a sumar votos, ¿pero cuántos perderá por este corrimiento?

Massa también va. Apoyado en el oficialismo nacional, pero sin mostrar a los abanderados kirchneristas. Si la mayoría lo elige, lo que podría asimilarse a una especie de milagro electoral, Sergio habrá logrado el sueño de su vida, diez años después de aquel 2013 que lo vio victorioso enfrentando desde la intendencia de Tigre -junto a otros colegas, en especial de la Primera Sección Electoral de la provincia- al kirchnerismo malo, tan distinto del bueno de hoy.

El ministro de Economía ya está hablándoles a los radicales, también a los votantes de izquierda y a los de Juan Schiaretti, que desde Córdoba duplicó sus votos de la PASO. ¿Residen allí muchos de los votos que podrían haber ido a Massa en la primera vuelta, tal vez, 2 ó 3 puntos que lo hubieran dejado a tiro de ganar en primera vuelta? A fines de 2018, en lo que intentó ser Alternativa Argentina, Massa y Schiaretti compartieron encuentros públicos -por ejemplo, en la casa de la provincia de Entre Ríos-. También participaron de aquel esbozo de tercera fuerza Miguel Ángel Pichetto, Juan Manzur, Juan Manuel Urtubey y Gustavo Bordet, entre otros.

Ayer cortejado por Massa, tentado este año por Horacio Rodríguez Larreta -pero rechazado por el ala bullrichista-, Schiaretti no resignó su idea de promover el cordobesismo y sus casi 1,8 millones de votos de octubre serán determinantes en el balotaje. Muy probablemente la mayoría de esas adhesiones irán para Milei, que ya ganó dos veces este año en Córdoba, tierra hostil al kirchnerismo.

Massa podría tener un muy leve indicio del papel que pueda hacer el domingo 19 si mira el registro de quienes optaron por renunciar a los subsidios a las tarifas de servicios públicos: en estos momentos el número orilla a cero. ¿Los votantes libertarios no tienen datos en sus celulares? 

Si Massa es el elegido, ¿será un triunfo del Partido Justicialista y también (al menos de un importante sector) de la Unión Cívica Radical? ¿Los partidos novedosos, afuera? No tanto: podrían alumbrar dos poderosos bloques en las cámaras del Congreso entre de La Libertad Avanza y el Pro más macrista. Los "amarillos" y radicales que queden afuera, ¿hacia dónde irán? Sin dudas, Sergio tiene los brazos abiertos para ellos.

elecciones 2023
 

Los mandatarios de las 22 provincias que este año elegían a su gobernador ya están elegidos. También los intendentes de casi todo el país. ¿Cuánto y cómo movilizarán en noviembre? ¿Qué incentivos tienen? En esta ocasión no habrá delivery de boletas: hay sólo dos papeletas, y se deberá optar por una. El trámite es más sencillo y los líderes territoriales ya ganaron (o perdieron) lo que querían.

Es probable que todos los elegidos (varios reelectos) sepan que tanto Massa como Milei los necesitarán para co-gobernar. A la vez, los dos candidatos saben que aquellos necesitarán de la billetera del Estado nacional. Podrán tensar pero no buscarán romper. Incluso Axel Kicillof sabe que deberá gestionar con Massa, con quien tiene diferencias que ninguno de los dos oculta, o con su férreo opositor Milei (+ Macri).

La provincia de Buenos Aires podría volver a ser central en el número final. Las intendencias del GBA quedaron en su gran mayoría para el peronismo. Esperanza para Massa. ¿Dónde podría sumar nuevas adhesiones? Quizás podría dirigir su mirada y sus esfuerzos a aquellos municipios del "interior" provincial donde Facundo Manes (UCR) se impuso a Diego Santilli (Pro) en la primaria de Juntos por el Cambio de 2021. Manes se impuso en aquella interna en cantidad de distritos, pero el Colorado sumó claramente más votos en el total provincial (fue 60% a 40%). En la lista de Manes se destacaba también Emilio Monzó, que ahora se distancia del apoyo Milei, a quien asimiló a un dictador.

En este escenario, Macri, Bullrich y sus principales adherentes siguen participando del juego, aún cuando no obtuvieron el favor del voto popular. Perdieron, pero está a las claras que juegan a ganar.

Macri no se resigna, pese a que en los últimos 46 meses no estuvo en los primerísimos planos de la política argentina. Sumó millas y algunos tropiezos en torneos de bridge. Quien tampoco se resigna a una jubilación es Cristina Fernández. Los dos, con mayor o menor historia militante, con mayor o menor locuacidad discursiva, con distintas visiones de país, con apremios judiciales, animales políticos de otra raza. Cuales Raúl Alfonsín (decisivo en la campaña de 1999) y Carlos Menem (senador hasta el último día de vida, gracias a una más que decorosa elección en La Rioja en 2017). A Raúl y a Carlos no lo jubilaron sus derrotas. ¿La caída de Massa o de Milei retirará ahora a Mauricio o a Cristina? Casi imposible.

¿"Milei al gobierno, Macri al poder"?

Si Milei se termina imponiendo, podría pensarse no ya en cuarenta años atrás, sino en cincuenta, y preguntarse si se daría un "Milei al gobierno, Macri al poder". Ya se sabe cómo terminó aquella muy breve experiencia de 1973.

Al momento, desde La Libertad Avanza y el sector del Pro referenciado en Macri, no explicitaron si tienen un acuerdo de gobernabilidad basado en un mínimo programa consensuado, al menos en algunos puntos centrales. ¿Lo tienen? ¿Lo dirían antes del balotaje? ¿Qué ganarían? Poco y nada.

Macri debe aún, al menos en público, una genuina autocrítica de su gestión. ¿Por qué perdió el favor de las urnas, que le habían sido tan aliadas en la elección de medio término de 2017? Él y María Eugenia Vidal no fueron reelectos en los dos sillones más deseados del país. El ingeniero escribió -es un decir- "Primer tiempo". ¿Considera que está a las puertas de una sorpresiva segunda etapa, esta vez en un formato desconocido? Con su incidencia cada vez más gravitante en la campaña del balotaje (no se involucró así en la PASO ni en la general), ¿qué lectura hará esta vez el electorado de su gestión 2015-2019? El ex mandatario advirtió que no despertaba pasiones populares (tal como Cristina) y resignó más temprano que tarde participar de la primaria. ¿Esta vez sí sumará adhesiones a través de Milei?

La segunda vuelta está muy cerca. Balotaje cerrado, muy distinto de aquel frustrado de 2003, cuando a Menem, se descontaba, no le daba el impulso para ganar, y contra su voluntad pero por el pedido de quienes lo acompañaban, decidió bajarse (por ejemplo, Juan Carlos Romero, su candidato a vice, fue reelecto ese año gobernador de Salta unos meses después).

Tenemos una certeza respecto del domingo 19 de noviembre (si es que el escrutinio provisorio arroja números claros): Massa o Milei, uno de los dos, será electo Presidente de la Nación, ese cargo con el que muchos sueñan, pero sólo unos pocos elegidos pueden alcanzar. Agustín Rossi y Victoria Villarruel también serán protagonistas centrales. Desde afuera -o no tanto- también Mauricio Macri, Patricia Bullrich, Cristina Fernández, Gerardo Morales y Horacio Rodríguez Larreta serán actores destacados: llevarán el rótulo de ganadores o de perdedores. Al menos, de ese día y de este proceso electoral.

No "da lo mismo todo"

¿Existe realmente la "neutralidad" de cara a un balotaje? Más que de "neutralidad" quizás conviene hablar de "desentendimiento", porque quien no opta por ninguna de las dos opciones candidateadas, le deja el poder de la decisión a quienes sí toman partido. Alguien (muchos) va a decidir. También corresponde decir que si bien no sería lo ideal, es válido que los votantes elijan en modo "anti" (anti Massa, anti Milei, y un casi infinito etc.), si las dos opciones están lejos de sus íntimas convicciones. Por supuesto, muchos de quienes hoy quieren desentenderse podrán involucrarse a medida que se acerque el día de la votación. No "da lo mismo todo".

Elecciones 2023
 

Muchos actores. Muchas voces. ¿Qué verán los votantes al observar las caras de Massa y de Milei en las boletas? De ellos dos, quien mejor represente lo que movilice principalmente al electorado, serán el ganador (por la positiva). En contrapartida, quien esté más lejos de aquello a los que los votantes aspiren será el derrotado (por la negativa). El bien y el mal. Los dos a la final.

Muchas incógnitas y sólo una certeza. Pero sí podemos asegurar sin temor a equivocaciones que lo del domingo 19 de noviembre no es una boludez: Massa y Milei definen por penal.

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