Escenario

Rápido, en la dirección equivocada

El voto castigo, la abstención masiva y la pérdida de 1,5 millones de apoyos en la provincia más poblada dibujan un escenario incierto para Milei. Entre vetos, recesión y aislamiento político, el Gobierno insiste en su rumbo de ajuste mientras crece el malestar social y se profundiza la crisis de representación.

Rápido, en la dirección equivocada
Rápido, en la dirección equivocada
Carlos Leyba 12 septiembre de 2025

Milei, en la PBA, perdió 1,5 millones de previsibles votantes, incluido el campo. Un rumbo que provoca incertidumbre y malestar. El de la grieta más el de la violencia de la palabra y el desprecio, la arrogancia, patético de rastacueros y marginales de chupín y Puerto Madero. Estamos peor, somos peores. 

El futuro más probable apena. 

Tal vez deba llegar la hora de los mejores (J. Ortega y Gasset) 



Ante "la incertidumbre", la abstención. La mayoría bonaerense (6,2 millones) votó en blanco o no votó.  

Partidarios en retirada, opositores marcando terreno y la abstención definirá octubre. Tiempos nublados. 

Milei ha decidido el veto irracional y Karina. No hay peor ciego que el que no quiere ver. Para Lilita, que mira en profundidad, triunfó la perversidad. O triunfo adolescente de empecinamiento, monologo y aislamiento. Para J. Morales Solá llegó el tiempo de recordar que "la ley de acefalía señala que, ante el alejamiento definitivo del presidente y vicepresidente de la Nación, la Asamblea Legislativa elegirá un presidente provisional para cumplir el mandato en curso entre funcionarios elegidos: gobernadores, senadores o diputados nacionales" (LN 10/9). 



El equipo económico tiene su fortaleza fuera de la cancha: FMI, groseros perdones fiscales, elogio a la evasión, bucaneros del carry trade y el nuevo aliento de la "fraternity de las finanzas de la Gran Manzana". 

"Los de afuera" juegan. Del pantano no se sale haciendo fuerza sino si "alguien tira de afuera". Caputo - con no me importa - no espera nada del sistema: castiga, seca y tasa. Que cierren, despidan. La recesión cura. Baja el consumo bajan los precios. Hasta FMI advirtió "efectos negativos asociados sobre la actividad económica" ¿Crueldad o ignorancia?

Caputo convocó un interventor designado por las fuerzas financieras (no del cielo) de NY. El chileno JC Daza es el "interventor designado", ciudadano extranjero - ¡qué vergüenza! - gobernando el Quinto piso y tramitando el prometido auxilio de S. Bessen: la salida a tiempo de la "fraternity". Puede llegar, calmar, pero no curar. 



La enfermedad argentina produce deuda y la deuda la profundiza. Ser el primer deudor del FMI garantiza declaraciones de aliento y prorroga, pero no cura. Enferma. 

La adicción a la deuda, 50 años, ha atravesado todas las "ideologías": la Argentina estancada en PIB ph, más pobreza y más desigualdad. En esta adversidad económica y deterioro de los indicadores estructurales, la democracia es nuestro milagro.

Ha gobernado el "populismo" económico que es endeudarse para cancelar deuda. Deuda de la deuda. La ayuda del Tesoro puede llegar: a los amigos no se los deja perder. Arriazu recomendó que siga el "carry trade". Problema si Daza falla. Como decía Tu-Sam, "puede fallar". ¿Entonces?  Los mismos tipos, las mismas piedras, tropezamos y volveremos a tropezar. 



A pesar de las señales electorales a las que empuja la corriente profunda del deterioro real de la economía ( "El PBI dejó de crecer desde mitad de año" JC de Pablo, LN 10/9), y a pesar de la luz de alarma del nivel de riesgo país que anuncia la inviabilidad del financiamiento de mercado, Milei continúa el camino del enfrentamiento basado en la gran simulación del "equilibrio fiscal" y de su preservación. Jueves 11/9 Ruta Nacional 8, bache tras bache, tres accidentes gravísimos de camiones en sólo 200 km. "Equilibrio fiscal, desequilibrio estructural". Siga, siga.

Dice JC de Pablo "si Milei no veta ninguna ley del Congreso, se forma un déficit de 5 puntos del PBI y vuela todo por el aire" (LN 10/9). O se vetan todas las leyes (y vuela el sistema político por el aire) o se rechazan los vetos y - según de Pablo - todo vuela por el aire. ¿Pato o gallareta "todo vuela por el aire"? de Pablo dixit: "no se cambia el rumbo, lo que quiere decir que sigue el equilibrio en lo económico". ¿Equilibrio económico? ¿Qué? ¿Dónde? 

El rumbo es incierto, la destrucción que anunció Arriazu va muy rápido y la posterior construcción reparadora, carece de plano y materiales y no empezó, sin intención de comenzar. La síntesis del fracaso económico la brindó el diputado electo de LLA M.Bondarenko "Mi mama es jubilada y no llega a fin de mes". 



Milei perdió: indudable. Pero no surge, del análisis de las elecciones, que alguien haya ganado masivamente nuevas adhesiones. Si eso hubiera ocurrido señalaría que un nuevo camino convoca a la voluntad popular. No.

Pero esa es nuestra mayor necesidad colectiva frustra: 50 años sin tener "un proyecto sugestivo de vida en común". Giramos, cavando a fondo y al hacerlo, el horizonte se aleja. A los tumbos, enceguecidos, gobernados por la grieta, el odio, la mezquindad. 

En la derrota, ese dominante espíritu menor, destructivo, se refleja en la reacción de perdedores del domingo. No de todos, sino en los peores de entre ellos. Por ejemplo, M. Boggiano dijo que los vencedores de La Matanza "Aman cagar en un tacho". (LN,7/9): esa declaración revela resentimiento. Muchos argentinos de hoy son hijos de inmigrantes de ayer que, tacho más tacho menos, también vivieron esas carencias. Pero la política, las leyes y la solidaridad de una sociedad generosa e incluyente, los incorporó. La vieja oligarquía forjó "Progreso social": aumento de la satisfacción de las necesidades sociales colectivas que brindaron los conservadores de final de SXIX y principios de SXX a los inmigrantes. ¿Por qué hijos, nietos y bisnietos de esos inmigrantes, carentes hasta el desarraigo, beneficiados por los que los acogieron, tienden hoy a evitar la continuidad del progreso social y se solazan en la denigración de los que sufren? Perversidad dijo Lilita. Repugnante. 



También merece un comentario - en la misma vena - la barbaridad pronunciada por el ministro Caputo que dijo "la gente va a tener que decidir si quiere esto o quiere comunismo en 2027" (LN 10/9). La paradoja es que quien lo dice es el autor de la política que logró que "El valor de las principales empresas argentinas cayó U$S 7865 millones en un día" (LN 10/9) o quien llevó los encajes bancarios a más del 50% - a un paso del Gosbank - y que con tasas de 80%, garantiza la extinción del capital de las empresas. 

Anticapitalismo productivo y festival financiero, tiene las mismas consecuencias que "el comunismo" imaginario: destrucción del capital, caída de la actividad y aumento de la pobreza. Ignorancia cruzada con desesperación. 

La falta de rumbo, la destrucción, fueron castigadas con abstención y oposición. Influyó la conducta del Presidente: amenaza, aún no concretada, de denuncia de su amigo Spagnuolo, quien acusó a su hermana de coimera; adhesión expresa a la declaración, pretendidamente exculpatoria, de la Droguería de las tramoyas; o la cuestión de la criptomoneda Libra; y la vulgaridad, chatura intelectual de la verba libertaria, han agotado la paciencia de aquellos fieles que aún valoran la moral y las buenas costumbres por encima de vientos favorables. Y para muchos la negativa marcha de la economía, que la desaceleración de la inflación no puede ocultar: hoy la medición está en sospecha porque el ingreso disponible se derrumba. 



Dijo JC de Pablo, portavoz de Milei, que "no se cambia el rumbo, lo que quiere decir que sigue el equilibrio en lo económico". ¿Qué equilibrio?

El logro de una política económica es la estabilidad del equilibrio alcanzado. El equilibrio es un mérito. Lo trascendente es que sea estable. Que ante presiones que alejan del equilibrio, el sistema tenga capacidad de retornar al equilibrio a la brevedad y sin generar alteraciones gravosas. 

Para restaurar "este equilibrio según de Pablo" hubo que jugar dólar futuro al límite del delito, llevar la tasa a 80%, que la deuda pública crezca a un ritmo suicida en términos reales, los encajes a 50%, aplastar el consumo y desalentar la inversión. A ese costo, si fuera equilibrio, no sería uno estable. ¿Y entonces?



¿Qué es el equilibrio económico? Cada definición contiene el propósito de la política económica. 

En Occidente el equilibrio de corto plazo es aquel en que se ha logrado una inflación anual de, por ejemplo, 3% y una tasa de desempleo que realmente no supere 4%. Estabilidad de precios y pleno empleo definen el equilibrio de corto plazo: por eso, estabilidad y pleno empleo, son los objetivos de la Reserva Federal de EEUU. Es el canon del equilibrio de corto plazo en las democracias capitalistas de Occidente. Las economías libres. 

Para esas democracias, el equilibrio de largo plazo se logra con la continuidad del crecimiento del PIB, por encima del crecimiento demográfico; y con la continuidad el progreso social, definido como el incremento de la satisfacción de las necesidades sociales. 



El equilibrio de corto plazo, si es estable, genera "confianza" económica y social. La confianza es la plataforma de la acumulación y la fuente del equilibrio de largo plazo. Sin acumulación productiva el horizonte se derrumba. 

La Argentina hace 50 años - más allá de esporádicas calmas - estuvo en estanflación. La receta ortodoxa de sujetar la demanda para restaurar a la estabilidad implica entender que la economía está "recalentada". No es nuestro caso: la economía está estancada y con inflación. En ese caso "la ortodoxia" no arregla, sino que enferma. Y el estancamiento no se cura con recetas keynesianas, porque estamos en inflación. Ese método también empeora las cosas. 

Es que el diagnóstico falla: sufrimos dos desequilibrios. Sin pleno empleo la estabilidad de precios no es de equilibrio. Tampoco lo es el pleno empleo con inflación.



La estanflación implica la necesidad de salir de la inflación y del estancamiento y al mismo tiempo. Y eso requiere, inexorablemente, una política de consenso y un acuerdo sobre el largo plazo para el crecimiento y el progreso inclusivo. Difícil con este clima. 

Estamos mal y no vamos bien; y además sufrimos el nuevo malestar que produce la arrogancia de los parvenue que quieren ir más rápido, atropellando débiles, en la dirección equivocada, porque hasta "se atropellan con los muebles" (M.Cané)