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Rendir cuentas es parte de la democracia

El desafío que se impone para esta renovada democracia, que cumple 40 años, es fortalecer y dar respuestas al vínculo entre ciudadanía y Estado.

Cada decisión política tomada en las distintas áreas de gobierno consolida o dificulta la transición hacia un Estado Sustentable.
Cada decisión política tomada en las distintas áreas de gobierno consolida o dificulta la transición hacia un Estado Sustentable.
22 marzo de 2023

Por Hernán Caram Investigador de Fundación Éforo y Federico Recagno Presidente de Fundación Éforo

El impacto de la tecnología sumado a la comunicación que brindan las redes sociales inmediatiza reclamos para las instituciones democráticas y las compelen a tomar decisiones que antaño tenían otra carga de urgencia para la opinión pública.

El desafío que se impone para esta renovada democracia, que cumple 40 años, es fortalecer y dar respuestas al vínculo entre ciudadanía y Estado. El pueblo no solo quiere saber, sino que quiere saber ya.

Incluso, buena parte de las organizaciones de la sociedad civil se van nucleando por intereses cada vez más específicos y concretos, lo que hace que las demandas sean puntuales y exigentes de acuerdo a la visibilidad pública que logran tomar.

Pareciera que, con respecto a la relación y la confianza entre ciudadanía y Estado, hay un requisito indispensable que es la rendición de cuentas, junto con la apertura y la transparencia de la información pública.

El presupuesto nacional tiene una serie de ítems que van desde lo macro a lo micro y viceversa. En general, las preocupaciones de la política económica y sus números crecientes hacen que se ponga más atención a lo macro que a lo micro.

Mirar los grandes números es imprescindible en una economía inestable con permanentes zozobras. Las exportaciones e importaciones, la depreciación de la moneda, las variables de la industria, el agro y el comercio, los avatares de la deuda interna y externa, se llevan gran parte de la atención político-económica.

Pero si bien estas preocupaciones no se pueden soslayar, tampoco deben dejarse de lado otras instancias cuyos montos, al lado de los números macro parecen pequeños pero su sumatoria presenta cifras a considerar.

Una clara demanda de la opinión pública tiene que ver con los gastos de la política. La incidencia de estos números no parece grande a la par de otras variables, sin embargo la preocupación es que el sacrificio que hace cada ciudadano debe ir acompañado de gestos de la dirigencia política.

Otro factor a tener en cuenta es la eficiencia del Estado y su buena distribución del gasto. La política no solo incluye a legisladores y autoridades ejecutivas, también alcanza a la gestión y a quiénes y cómo la llevan a cabo.

Tenemos datos microeconómicos de 2022 [1] que ya hemos dado a conocer en sucesivas publicaciones de el estadista referidas al uso del papel.

Mientras en 2021 se destinaron, aproximadamente, $3.100 millones, en 2022 se incrementaron los recursos en 85%, llegando a los $5.753 millones, 29% más que los destinados a la Biblioteca Nacional "Doctor Mariano Moreno" ($4.460 millones) [2].

En materia de gasto de energía eléctrica observamos que el consumo fue, en 2021, de $5.008 millones, incrementándose en 71,6% ($8.594 millones) durante 2022. Y si, a su vez, aplicamos el mismo criterio "basado en la experiencia internacional, que indica que es posible reducir el consumo innecesario y producir un ahorro del 40% cuando se dispone de un marco generalizado de prácticas, normativas, capacitaciones y patrones culturales", el gasto hubiera resultado de $3.437 millones, equivalente al 47,6% de los recursos destinados al programa "Conservación y Administración de Áreas Naturales Protegidas" ($7.214 millones), que depende del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.

Comparando 2021 y 2022, los viáticos y pasajes registran un incremento del 98,6% ($9.289 millones vs $18.453 millones), 87% más que lo ejecutado por la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas de la Nación Argentina (Sedronar), que demandó recursos por $9.860 millones.

En cuanto a alquileres de edificios y locales observamos que se pasó de un nivel de gasto de $5.811 millones en 2021 a $7.426 millones en 2022, +27,7% interanual, siendo dentro de las partidas analizadas la de menor variación. Y en términos de equivalencia entre gastos, los alquileres de oficina en el último año fueron 2.43 veces superiores al total de recursos destinados al Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai), que sumaron un devengado por $3.064 millones.

En el rubro publicidad y propaganda, esta partida fue la que más creció de un año a otro: aproximadamente 136% ($6.378 millones vs $15.079 millones). Se pasó de un gasto diario en 2021 de $17 a $41 millones en 2022. Esta partida representó el 82% de lo ejecutado por el Registro Nacional de las Personas (Renaper), organismo que está bajo la órbita del Ministerio del Interior y que requirió para su funcionamiento de un devengado de $18.378 millones.

En síntesis, cada decisión política tomada en las distintas áreas de gobierno acelera, profundiza, consolida o dificulta la transición hacia un Estado Sustentable. 

Por esto reconocemos los desafíos que tiene por delante el Sector Público Nacional, para que, transcurridos 40 años, pongamos el norte en que con la democracia se come, se educa, se cura, pero solo será posible bajo la atenta mirada de una ciudadanía activa y funcionarios y políticos rindiendo cuentas.

 

[1] Toda la información utilizada corresponde a lo publicado en el sitio web Presupuesto Abierto.

[2]Se han excluido del cálculo programas y funciones específicas que dependen del uso del papel. Por ejemplo, la impresión de material pedagógico para los distintos niveles de la educación pública, la impresión de documentos de identidad o el rol fundamental del Correo y el Telégrafo en las zonas más alejadas de los centros urbanos a lo largo del territorio nacional.

 

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