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La política llega al Congreso

Luego de un año en el que la agenda parlamentaria quedó relegada por el escenario electoral, el rol protagónico en la deliberación pública vuelve al Congreso.

Congreso de la Nación.
Congreso de la Nación. ElAuditor.info
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Luego de un año en el que la agenda parlamentaria quedó relegada por el escenario electoral, el rol protagónico en la deliberación pública vuelve al Congreso. El recambio legislativo dejó una coalición opositora atomizada en cuanto a sus bloques, mostrando que la pelea política principal para los próximos dos años será más dentro que fuera de las alianzas. 

Aunque fue Juntos por el Cambio la principal fuente de noticias. producto de las tensiones internas en el marco de la definición de roles parlamentarios, otros espacios no han estado exentos de disputas. 

La Cámara de Diputados comenzará un período parlamentario con mayor equilibro, dado que la diferencia entre el oficialismo y el interbloque opositor es de en tan solo dos legisladores. Otro elemento fundamental de la nueva etapa tendrá que ver con el crecimiento de las bancadas ajenas al bicoalicionísmo. Esto habilita, tanto al Gobierno Nacional como a la oposición, a pensar alianzas que constituyan una mayoría estable.

PARTIDOBLOQUESBANCAS
FRENTE DE TODOS1118
JUNTOS POR EL CAMBIO10116
INTERBLOQUE FEDERAL38
PROVINCIAS UNIDAS35
IZQUIERDA14
DERECHA PBA12
DERECHA CABA12
SER-SOMOS12

La variación en el número efectivo de partidos, a pesar de no haber sido significativa, se aleja levemente del bipartidismo-bicoalicionísmo. El resultado a partir del recambio legislativo da un número de 2,4 interbloques “importantes”. Esto nos llevaría a deducir la estabilidad del sistema de partidos que se constituyó desde 2019, sin embargo, la presencia de fuerzas de centro y extremas, más la atomización interna del interbloque opositor, deja abierto el interrogante sobre su estabilidad. 

Aunque el consenso entre los analistas es que la ruptura del bloque opositor es más imposible que improbable, la heterogeneidad de las personalidades e ideologías que lo componen debería, al menos, dejarnos precavidos. La composición del interbloque es un sistema de partidos en sí mismo. Con liberales, moderados y socialdemócratas, la heterogeneidad reina. Sin embargo, la distribución muestra una hegemonía del PRO, aunque no absoluta. Los 50 diputados de Propuesta Republicana suman un 43% del bloque, siendo la primera fuerza de la coalición y a 9 bancas de una mayoría interna.

Aunque el PRO es una clara primera minoría dentro del interbloque, la relación de fuerzas entre los distintos partidos de la coalición no está ajena al debate. El cuestionamiento al liderazgo del espacio presidido por la ex ministra de Seguridad viene por izquierda al interior de la alianza y por derecha desde afuera. Dentro de Juntos por el Cambio, si sumamos los diputados de los dos bloques de la UCR, la CC y el flamante grupo de Encuentro Federal, tendríamos una mayoría absoluta con legitimidad política para conducir la alianza. La división del radicalismo complica esta posibilidad, a la vez que debilita el flanco moderado de la coalición.

PARTIDOBANCAS% DEL TOTAL
PRO5043%
UCR3328%
UCR EVOLUCIÓN1210%
CCARI119%
ENCUENTRO FED43%
PROD Y TRABAJO22%
REP UNIDOS11%
AVANZAR11%
AHORA PATRIA11%
SIN BLOQUE11%


El sistema de partidos bipartidista se caracteriza generalmente por contar con una mayoría parlamentaria de uno de los dos espacios fundamentales. Cuando esto no sucede, como es nuestro caso a partir del 10 de diciembre, no hay polarización suficiente en términos sociales que detenga a un espacio dialoguista por más pequeño que sea el bloque.

En el centro del espectro ideológico el nuevo período parlamentario contará con tres interbloques, compuestos por siete bloques en total, con espíritu más dialoguista que Juntos por el Cambio. Entre ellos también hay matices, mientras que Ser-Somos se encuentra más cercano al oficialismo, Provincias Unidas estará abierto a negociar. siempre velando por los intereses de las provincias que defienden (Rio Negro, Misiones, Neuquén). 

Sin embargo, el tercero y más importante es el Interbloque Federal, cuyo integrante más numeroso fue renombrado, de Consenso Federal, a Identidad Bonaerense. Con ocho legisladores, este último rejunte será clave para darle la mayoría al oficialismo. Bendecidos por las leyes de la matemática, este interbloque es el único de los espacios de centro necesario para el Frente de Todos en su afán por conseguir los diez votos que necesitan (al que debería agregarse, indiferentemente, o Ser-Somos o Provincias Unidas).

El resultado de las elecciones mostró una sociedad polarizada, tanto por la elección mayoritaria entre dos fuerzas discursivamente antagónicas, como por el ascenso de espacios a los extremos de las coaliciones. A pesar de que a nivel nacional los partidos de centro, abiertos al dialogo con ambas alianzas mayoritarias, no han tenido el apoyo social que esperaban, su rol en el Congreso tendrá una relevancia innegable. 


 

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