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Patagonia

Cambia, ¿todo cambia?

Neuquén y Rio Negro decidieron cambios y continuidades cuyas consecuencias solo se podrían extrapolar a provincias vecinas.

Sorpresas y no tanto en la Patagonia.
Sorpresas y no tanto en la Patagonia.
Juan Antonio Yannuzzi 17 abril de 2023

El domingo electoral tenia dos elementos para seguir de cerca, la remota posibilidad de un batacazo y el desempeño de los candidatos bendecidos por Javier Milei. Cualquier otro análisis que extrapole la utilidad de los resultados provinciales para hacer lecturas nacionales se basa en una premisa totalmente desacertada. El elemento demográfico es un argumento, pero sin duda el más débil. La verdadera razón de porqué no se pueden inferir conclusiones nacionales con estos resultados locales es por las disimilitudes en cuanto al sistema político, fundamentalmente el sistema de partidos.

La noticia poselectoral es una: la derrota del Movimiento Popular Neuquino por primera vez desde su creación (y en la historia de la provincia). Sin embargo, este titular puede ser un poco engañoso, porque la formación victoriosa se planta sobre las mismas bases que su rival. Un proyecto alejado de los extremos, focalizado en el debate local y que reniega de casarse con referentes o espacios nacionales. La victoria de "Comunidad", liderada por el diputado Rolando Figueroa, es un quiebre histórico (pero hasta cierto punto). Puede que la particularidad más destacable sea que ha sabido cosechar los apoyos de figuras tan diversas como los máximos referentes del PRO, Sergio Massa y Fernando "el Chino" Navarro.

Donde no se dio el batacazo fue en Rio Negro, donde el oficialismo podía esperar mejores resultados, pero se contentó con una gran diferencia con sus oponentes. Weretilnek vuelve a la gobernación por Juntos Somos Rio Negro gracias a su alianza en la que ha sabido juntar a radicales y kirchneristas.

No puede faltar la mención a Massa, cuyo rol describe a la perfección su personalidad política. El líder del Frente Renovador metió la doble, ya que apoyaba a ambos ganadores, mezclando apoyos con Macri y radicales.

El que no tuvo las mejores noticias fue el diputado libertario Javier Milei, que aunque sus correligionarios pudieron ingresar a las legislaturas provinciales (2 en Rio Negro, 4 en Neuquén) no pudo superar el 10% de los votos. Aunque las bancas pueden ser buenas noticias para las formaciones locales, no genera los incentivos que los armadores nacionales buscan para traccionar apoyos en otros distritos.

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Aunque los resultados no tengan casi ningún valor para hacer predicciones nacionales, entender la evolución de los sistemas partidarios provinciales y de los apoyos recibidos, ayuda a pensar la transformaciones de las preferencias ciudadanas. Los apoyos de los principales partidos nacionales cambiaron, se fracturaron y de diluyeron en su intensidad en las últimas tres elecciones ejecutivas. Sin embargo, unidos o divididos, la caída de una opción exclusivamente peronista es el dato que más se destaca. 

Vale reiterar que esto tiene nula utilidad para pensar los resultados de las próximas elecciones nacionales, pero vale para un debate sobre las razones de esta evolución.

 

 

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