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Chaco not For Ever

Después de 15 años en la gobernación, el peronismo perdió una de sus mayores referencias en el Norte Grande.

Leandro Zdero será el gobernador de Chaco
Leandro Zdero será el gobernador de Chaco ee
Juan Antonio Yannuzzi 18 septiembre de 2023

Capitanich no logró remontar la derrota que adelantaron las PASO nacionales y con él terminan 15 años de hegemonía peronista en la provincia. El triunfo del radical Leandro Zderoes leído por la dirigencia porteña como un síntoma, el "principio del fin del feudalismo en Argentina". El cambio de color de una provincia que supo ejercer el liderazgo del Norte Grande es un nuevo factor de esperanza para Juntos por elCambio. También, junto con Santa Fe, y probablemente Mendoza el próximo domingo, le dan a la coalición la revitalización que tanto necesita.

La batalla por el segundo puesto del 22 de octubre está caracterizada por un oficialismo decidido a comprar su camino al balotaje a fuerza de sacrificios fiscales y un JxCque, cada vez más, acota su mensaje a "terminar con el kirchnerismo". Parece que en la coalición opositora renunciaron a la idea de poder dar un mensaje esperanzador en lo económico, a menos que un milagro haga que Melconian consiga un carisma electoral que carece. En este contexto, Bullrich puede ofrecer solo una cosa, ser la más antikirchnerista. En un contexto de inflación galopante, enfocar el discurso en dicotomías políticas cada vez más obsoletas no parece la mejor opción, pero con márgenes tan estrechos para llegar a noviembre, "todo vale".

En esta línea, JxC necesita reforzar la idea que tiene los medios para terminar con esta fuerza clientelista. Para ello son claves las victorias en distritos como Santa Cruz o el Chaco, que agitan una épica de ir desarmando al kirchnerismo desde su esencia. La necesidad de explotar estos puntos fuertes lleva a la coalición PRO-UCR a un ejercicio de estiramiento conceptual que no resiste demasiado análisis.

El eslógan de "feudo o república", pretende simplificar la idea de que mandatos prolongados, por más constitucionales que sean, son perjudiciales para las instituciones locales. Es decir, el Chaco es un feudo por haber tenido a Capitanichcomandando la provincia hace 15 años, aunque no lo es CABA, ni San Isidro, ni Resistencia en 2015 luego de 12 años de gobiernos radicales. La característica de feudo es exclusiva para los gobiernos kirchneristas del interior, fundamentada por un factor establecido como variable independiente, pero que resulta lo contrario: no hay alternancia.

Este domingo se dió lo que en la lógica cambiemita era imposible dado la estructura feudal de la provincia: en unas elecciones libres ganó el candidato opositor. De esta manera, el feudo dejó de ser feudo al primer cambio de tendencia electoral. 

Chaco es una de las provincias que desde el antiperonismo se la castiga con la etiqueta de ser un Estado rentístico. Esta idea de provincias que alimentan su falta de democracia y libertades con transferencias nacionales que financian gran parte de sus gastos corrientes. Luego de esta victoria, JxCtendrá que administrar una provincia con estas características, en un clima que probablemente le será hostil desde el ámbito supranacional en cuando a las finanzas públicas. Será una prueba de fuego para la propuesta de eficiencia en el esquema de federalismo fiscal que propone la oposición a nivel nacional.

La victoria de la oposición en Chaco también tiene sus repercusiones en la lectura de un posible cambio de tendencia en la Provincia de Buenos Aires. Quedó claro que para sacar al oficialismo, constituido en partido predominante, hace falta la unificación del voto opositor, y una apertura hacía nuevos sectores. Aunque la enseñanza haya sido clara, todo apunta a que en Buenos Aires será un ejemplo antagónico de la victoria de Zdero.

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