Referentes del partido amarillo reclamaron que el jefe de Gabinete deje su cargo antes de su presentación ante el Congreso. Cuestionaron sus explicaciones sobre su patrimonio y respaldaron la interpelación impulsada por la oposición.
A la espera de los movimientos en el Congreso para avanzar con la interpelación de Manuel Adorni, referentes del PRO volvieron a cuestionar con dureza al jefe de Gabinete e insistieron en que debería dar un paso al costado. Mientras tanto, el presidente Javier Milei se mostró nuevamente junto al funcionario durante el acto por el Día de la Bandera en Rosario.
"Adorni es un gran mentiroso"
Uno de los dirigentes más duros fue el legislador porteño y jefe del bloque Vamos por Más, Darío Nieto, quien puso en duda la explicación de Adorni sobre sus ahorros en criptomonedas. En diálogo con Radio Splendid, aseguró: "Yo soy un fanático del mundo cripto. Manuel Adorni nunca formó parte de esta comunidad. Dice que en 2014 puso el dinero en bitcoin y así hizo mi dinero. En 2014, los bitcoins eran nerds que se comunicaban vía Facebook y se invertía solamente para conocer cómo era".
Según el legislador, en aquel momento se trataba de "un mercado muy volátil que nadie entendía mucho". Y apuntó directamente contra el funcionario: "La frutilla del postre es Adorni diciendo bitcÓin en vez de bitcoin; es como la escena de '9 Reinas'. Adorni es un gran mentiroso y toma de boludos a los argentinos".
Nieto sostuvo además que el jefe de Gabinete "mintió cuatro veces: en la conferencia de prensa, en el Congreso y en televisión". Y agregó: "En una sociedad que no llega a fin de mes, va y les toma el pelo a los argentinos. Decís: '¡Pará!'".
El PRO debate si debe dar quórum
El legislador también consideró que el PRO debería facilitar el debate parlamentario y respaldar la interpelación. "Cuando una persona está por encima de un país, no está bien", afirmó. Y agregó: "Porque el kirchnerismo fue corrupto, la gente no se tiene que bancar que le mientan en la cara".
Además, defendió la postura de Mauricio Macri y recordó que el expresidente "siempre dijo que el PRO va a estar para acompañar y para decir lo que está mal con Adorni".
En la misma línea, el diputado nacional Álvaro González se manifestó a favor de la interpelación, aunque rechazó avanzar directamente con una moción de censura. "Creo sí en la interpelación. Funcionaría como una indagatoria: después de la indagatoria te pueden procesar o te pueden desligar de la causa", explicó.
"Votar la moción de censura sin interpelación lleva al Gobierno a ponerse otra vez en víctima y siempre la culpa es de los otros", sostuvo. Sin embargo, consideró que el Presidente tiene una salida política sencilla: "O se corre al que causó el problema, en este caso Adorni, o lo resuelve el Presidente pidiéndole la renuncia, como lo hizo con Posse y con Franco".
Diputados y Senado, con presión creciente
La sesión especial convocada para el martes en Diputados reúne 41 firmas y contempla pedidos de interpelación, informes y mociones vinculadas al caso Adorni. Sin embargo, dentro del PRO todavía no existe una posición unificada.
Los diputados cercanos a Mauricio Macri, como Fernando De Andreis y Antonella Giamperi, impulsan una postura más dura contra el jefe de Gabinete. En cambio, Cristian Ritondo y Diego Santilli buscan preservar el acuerdo político con La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires.
"Tenemos un quilombo porque no decidimos nada. Probablemente terminemos de definir el lunes, en una reunión de bloque previa a la sesión", reconoció un diputado del PRO.
En el Senado, el escenario aparece más complejo para el oficialismo. La oposición prevé avanzar el 2 de julio con la interpelación a Adorni, una instancia que cuenta con el respaldo de sectores dialoguistas. Incluso, si se reúnen los votos necesarios, podría debatirse una moción de censura, una herramienta incorporada en la reforma constitucional de 1994 que nunca fue utilizada hasta ahora.
Mientras tanto, en la Casa Rosada mantienen el optimismo. "Venimos bien, no van a tener quórum", señalaron fuentes libertarias, que apuestan a que la crisis política en torno a la declaración patrimonial del jefe de Gabinete pierda intensidad en las próximas semanas.