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CABA

Escenas de emancipación social

A diferencia de la alianza norte-sur del menemismo, o sur-centro-oeste del kirchnerismo, el voto por Milei se concentra en los segmentos bajos. A mayor pobreza, mayor voto libertario, y viceversa.

Nuevas y viejas tendencias del voto porteño.
Nuevas y viejas tendencias del voto porteño. clarin
Julio Burdman 20 agosto de 2023

Una característica histórica del territorio porteño es que está nítidamente estratificado de norte a sur según segmentos sociales. En el corredor norte habitan los sectores altos y medio-altos, en la franja centro-oeste domina la clase media más tradicional y en el sur se concentran los sectores medio-bajos y bajos. Electoralmente, en el norte siempre hubo una fuerte tendencia a votar por los partidos y candidatos antiperonistas, mientras que en el sur ocurría lo contrario. 

Por eso, una extrañeza de los años '90, cuando el justicialista Carlos Menem gobernó la Nación con el acompañamiento del partido liberal-conservador Unión del Centro Democrático (UCEDÉ), fue el cambio de la geografía electoral.

El peronismo menemista perdía sistemáticamente las elecciones en la Capital Federal -salvo en 1993, cuando ganó raspando- pero en la composición de su voto había una novedad: obtenía sus mejores resultados tanto en el norte como en el sur de la ciudad, y los peores en la amplia franja del centro-oeste. Se habían aliado en las urnas los "pituquitos" de Recoleta, Retiro, Palermo y Belgrano con los "muchachos peronistas" de La Boca, Cristo Obrero, Villa Lugano y Villa Soldati.

Pero no les alcanzaba, porque la populosa franja central, que se extendía desde Villa Devoto y Villa del Parque hasta San Cristóbal, pasando en el medio por Flores, Floresta, Caballito, Almagro y Boedo, estaba hegemonizada por radicales, socialistas y progresistas varios. La larga ruta de la Avenida Rivadavia albergó al radicalismo alfonsinista, el Frepaso, la Unidad Socialista, la Alianza, el ibarrismo y otras expresiones políticas, todas ellas especializadas en ganarle al PJ.

A partir de 2003, muertos el menemismo y la UCEDÉ, y herido gravemente el radicalismo, surgen en su reemplazo el kirchnerismo a nivel nacional y el PRO en la Ciudad, y la geografía electoral noventista cambió otra vez. Inicialmente, el partido de Mauricio Macri se hizo fuerte en el norte, heredando el "voto pituquito" de la UCEDÉ, pero también se asienta en la franja central, absorbiendo paulatinamente al clásico votante radical porteño.

Como extrañeza, Mauricio Macri logra también buenos resultados en el barrio de La Boca, lo que se atribuye al fútbol, pero en los otros barrios del sur y en el resto de la franja central se consolida el voto de la nueva versión progresista del peronismo. Con el correr de los años, el PRO se convierte en la fuerza hegemónica del distrito, venciendo siempre y holgadamente al peronismo y al kirchnerismo, con triunfos mayoritarios en todas las circunscripciones de la Ciudad. Pero su peso clave en el norte y el centro siempre estuvo presente.  

Estos son los antecedentes capitalinos de la novedad electoral, que es el surgimiento del mileísmo. El libertario tuvo su debut aquí, en las elecciones de 2021, pero en las primarias presidenciales del 13 de agosto de 2023 hizo una irrupción espectacular a nivel nacional, obteniendo el primer lugar con 30% de los votos.

En la Ciudad que lo había visto nacer no tuvo su mejor performance, ya que logró solo 17,8% del total, muy por debajo de su agregado nacional. La fuerza del aluvión mileístaprovino de las provincias del interior, en algunas de las cuales logró entre 40% y 50% de los votos positivos: Salta, Mendoza, Misiones, Jujuy, Neuquén, Chubut.

Sin embargo, en esta nota analizamos el territorio porteño porque nos permite ver el perfil socioeconómico metropolitano del apoyo a La Libertad Avanza. A diferencia de la alianza norte-sur del menemismo, o sur-centro-oeste del kirchnerismo, el voto por Milei se concentra en los segmentos bajos. A mayor pobreza, mayor voto libertario, y viceversa.

Votos de La Libertad Avanza en CABA, por comuna (Total Ciudad: 17,8%)

Comuna

Barrios

% de votos

8

V. Soldati, V. Riachuelo, V. Lugano

27,5

9

Liniers, Mataderos, Parque Avellaneda

22,2

4

La Boca, Barracas, P. Patricios, Pompeya

21,9

7

Flores, Parque Chacabuco

20,3

3

Balvanera, San Cristobal

19,7

1

Retiro, Pto. Madero, Bo. 31, Centro, Monserrat, Constitución

19,3

10

V. Real, V. Luro, Monte Castro, Versalles, Floresta

19,0

11

V. Devoto, V. General Mitre, V. del Parque, V. Santa Rita

17,3

5

Almagro, Boedo

16,4

12

Coghlan, Saavedra, V. Urquiza, V. Pueyrredón

16,1

15

Chacarita, V. Crespo, V. Ortúzar, Paternal, Agronomía, P. Chas

15,6

6

Caballito

14,3

2

Recoleta

13,8

13

Nuñez, Belgrano, Colegiales

13,7

14

Palermo

13,4

Fuente: Escrutinio provisorio.

Mapa de las PASO en CABA
 

Fuente: Andy Tow

El mapa, elaborada por el cartógrafo político Andy Tow, que está desagregado por circuito electoral, es elocuente: el voto de La Libertad Avanza está en los barrios más pobres de la ciudad, y alcanza su mayor penetración -el color más oscuro- donde están las grandes villas de la Ciudad: el Bajo Flores y el Barrio 31 de Retiro.

En cambio, en los circuitos de nivel socioeconómico más alto, ubicados en el norte, el voto por Milei está en sus registros más bajos. Esto derrumba el estereotipo del "pubertario", que identifica al votante de Milei con un joven estudiante de clase media alta que vive con sus padres y no conoce las inclemencias del mundo.

Las encuestas advertían que el votante porteño de Milei era masculino y joven; el recuento de votos agregó también que es pobre. O muy pobre.

Mirando los números del escrutinio provisorio para las 15 comunas de la ciudad, vemos que La Libertad Avanza fue derrotada en todas ellas por Juntos por el Cambio, pero obtuvo sus mejores resultados -por encima del 20%- en las más pobres: 27,5% en la 8 -Soldati,Lugano, Villa Riachuelo-, 22,2% en la 9 -Liniers, Mataderos, Parque Avellaneda-, 21,9% en la 4 -La Boca, Barracas, Patricios y Pompeya- y 20,3% en la 7 -Flores, Bajo Flores, Parque Chacabuco. En el otro extremo, Milei obtuvo 13,4% en la 4 -Palermo-, 13,7% en la 13 -Belgrano, Colegiales, Nuñez-, 13,8% en la 2 -Recoleta-, y 14,3% en la 6 -Caballito.

¿Ultraderecha conservadora? Hay que ir muy atrás en el tiempo para encontrar un movimiento político así, como el mileísmo, surgido del voto de los pobres que casi no tienen nada que conservar. Que expresa al sur más empobrecido y desigual que se recuerde.

Estamos acostumbrados a pensar el voto de los pobres y los muy pobres como resultado del clientelismo o, en el mejor de los casos, como respuesta positiva a la contención estatal. El voto por Milei, en una primera mirada, luce como una inédita emancipación política de esos pobres, que hasta ayer nomás votaban diciendo gracias a alguien.

Es difícil ser socialmente sensible y no sentir simpatía o curiosidad por este movimiento de identificación de los desposeídos con un economista teórico pero angustiado, enojado con el sistema, que rechaza al estado burocrático, a los dirigentes piqueteros que usan a los desocupados como ganado de engorde, o al iluminismo progresista que pretende explicarles cómo vivir a los que no que no tienen presente ni futuro, pero conservan cierta ilusión de vivir como en los barrios donde no votaron por Milei.  

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