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Soy optimista

Esta noche de la inteligencia y los valores que vivimos en la política también va a pasar. Por eso soy optimista.

Soy optimista
Carlos Leyba 03 noviembre de 2023

La Argentina real está deshilachada, afirmación diagnóstica. Único tratamiento: reconstruir el tejido o construir uno nuevo. 

Lo deshilachado no puede soportar el peso de los problemas acumulados: en 50 años duplicamos la población pero multiplicamos por 20 los que viven en pobreza.

¿Escuchamos a candidatos manifestar interés por haber montado, a lo largo de 50 años, una fábrica de pobres? 

¿Desinterés o mejor invisibilizar la pobreza; ignorancia o no confesar no tener idea de cómo abordar el problema; incomodidad o mire, de eso no se habla? 

¿Cómo, cuándo, por qué esta tragedia? El primer "Chicago boy" (1975) inspiró el "rodrigazo"; el segundo "la tablita" (1976). Durante la década posterior la inflación nunca bajo de 100% anual, 1976/1984 200% de promedio, culminó en dos hiperinflaciones. Veinte años después la hiper desocupación explotó en 50 % de pobreza; 25 años deshilachando. 

Después "reformadores de escombros". Legiones al Arca de Noé del empleo público. Prólogo al retorno de Chicago: soga suicida de la deuda externa para bajar de "la bicicleta". 

Medio siglo en que el poder público no se enteró que gobernar es "crear trabajo... productivo" y que "el ahorro es consecuencia de la inversión". Obvio: si hace 50 años el excedente fuga y la escasez estructural de dólares frena el crecimiento. 

¿Cómo se logra disparar un proceso de inversión, trabajo, productividad cuyo descenso nos hace cada vez más pobres? 

"... Debemos recordar que la reforma no es la revolución, sino todo lo contrario. Intentar recrear una sociedad desde cero, como si su historia no contara para nada, no sólo es imposible, sino también es erróneo. El resultado de tales intentos siempre ha sido la destrucción y el despotismo. Sólo el poder desenfrenado puede provocar un derrocamiento revolucionario del orden existente. Pero el poder desenfrenado es destructivo por naturaleza: hace añicos la seguridad necesaria para sostener relaciones humanas productivas y vivir vidas decentes": Martin Wolf ("La crisis del capitalismo democrático" Ed. Deusto). 

El Jefe de Economía de Financial Times señala que la nueva variante del "poder desenfrenado" es la vocación plebiscitaria. 

La amenaza del outsider J. Milei. 

Los libertarios proponen una intentona revolucionaria tan inútil como imposible, tan atormentadora y tan sin salida, como lo fue la "revolución por las armas, para una Patria Socialista que, en los '70, militaba la entonces montonera Patricia Bullrich. 

Si no fuera que, en los próximos días, estará en juego la vida de los argentinos, está historia, no sería más que una tira cómica con las fotos de los protagonistas como todo argumento: el Capitán An Cap y sus chicas Lillia Lemoine y Diana Mondino, renuncie a la paternidad y capitalice sus órganos. 

Para coronar este capítulo Patricia -como en los '70- "lo peor es lo mejor" y nos dice "Ojalá que la economía explote antes del 19". Señala Rosendo Fraga: la personalidad no cambia y la Pato es un ejemplo. Cambia el discurso pero no el método. 

La Argentina deshilachada requiere reconstruir o construir. La "motosierra" es una herramienta de destrucción. 

La "ausencia" de propuestas de reconstrucción o construcción, domina en esta campaña. Ha resultado otra oportunidad perdida y muy cara. 

Ninguno de los candidatos fue capaz de diseñar una "visión", una "idea programática", capaz de movilizar una corriente de opinión fundada. 

Martín Wolf dice que el sistema "democrático también depende de la presencia de ciertas virtudes en la población en general y en especial de las élites. Ni la política ni la economía funcionarán sin un grado sustancial de honradez, confianza, autocontrol, veracidad y lealtad a las instituciones políticas, jurídicas y de otro tipo. En ausencia de esas virtudes, un ciclo de desconfianza corroerá las relaciones sociales, políticas y económicas".

Nadie ha contribuido tanto, después del menemismo ("Robo para la Corona", H. Verbistsky), como el kirchnerismo a degradar la idea de honradez, confianza, lealtad, instituciones. Esa ausencia de virtudes ha logrado corroer la confianza social. 

El candidato oficialista carga -más allá de virtudes o vicios propios y de su colosal fracaso económico- con los escándalos de hoteles, bolsas, máquinas de contar billetes, yates, modelos y champagne. Tal vez por eso tuvo que ocultar, al celebrar los votos obtenidos, a "su familia de la política" y en su lugar mostrar a sus hijos y a Malena (que ya tiene lo suyo) y no a su equipo. Triste no poder mostrar con orgullo ni a uno solo de los miembros de su equipo. ¿Los cree tan impresentables? 

Los que ha mostrado Milei tampoco lo dejan bien parado: su futuro ministro del interior, lo mejorcito para mostrar, hace tres meses representaba en el BID a la política de crédito de Sergio Massa. ¿Otro favor? Gente floja de convicciones ¿sirve para apoyarse? 

El tejido es una metáfora de la trama de relaciones que hacen posible la convivencia y el sentido común de ser una Nación. Hoy esa trama, lo estamos viviendo, está deshilachada: los hilos que aún unen están cada vez más débiles. 

Celebramos 40 años de democracia. Pero dos Presidentes no terminaron su mandato. Uno -por abuso de la reforma constitucional- prorrogó su mandato con una dispensa transitoria: la reforma tenía el propósito de "mi reelección" Menem lo hizo. Luego emergencia de presidentes no elegidos y un Presidente que cumplió un mandato mayor al constitucional, sucedido por una candidata elegida por él ("será pingüino o pingüina") votada por el pueblo, consagrada gracias al método de la "trampa de Massa": un opositor propio inventado que desfiló en Olivos como Troilo. '¿Qué yo me fui / cuándo/ si siempre estoy volviendo?'. ¿Milei fue el misil de Massa para liquidar, junto con Mauricio, a JxC? 

Mientras tanto secretarios privados, a su muerte, "megamillonarios" sin despertar inquietud en los aliados. Luego se pretendió designar dos Jueces de la Corte por decreto. Carlos Pagni (LN 2/11) describe el método. Instituciones manoseadas: Consejo de la Magistratura y ahora el sainete de la que fuera jueza Ana Figueroa. Celebramos 40 años, pero de baja intensidad y alto riesgo en el presente. Los bolsos de López, dólares de "La Rosadita", la mera existencia de Lázaro Báez y la impudicia de Insaurralde que refleja el descomunal negocio de la "concesión" del juego, que envilece a la sociedad y parece corromper en la política sin distinción de banderías. 

El "juego" refleja un cambio estructural que es difícil imaginar a la fuerza política capaz de liquidarlo. La democracia que celebramos, está peligrando por ausencia de Programas que debilitan la función del Estado; y además está siendo corroída desde adentro por el Juego, el narcotráfico y la ambición de ascenso social y económico, en la que convergen muchos de los que usan la política para sus exclusivos y excluyentes fines personales. Por cierto no lo son todos. Ni la mayoría.

Pero están y no se observan reacciones depuradoras. ¿Chocolate para todos? ¿Insaurralde sigue siendo Intendente? ¿Massa y Malena conformaron parte de las listas de Milei? Así no era 1983: no estaba habilitado el juego, Menem lo hizo. Néstor y su último decreto y la "necesidad de más máquinas tragamonedas para el Hipódromo". Desopilante. 

¿No sienten la necesidad de mostrar a los electores que han pensado un programa de gobierno? ¿No esperan gobernar sino que temen ser elegidos para ser gobernados? ¿Por los concesionarios? 

Se trata de "reconstruir "o de construir todo nuevo? ¿Cómo? ¿Con qué costos y quién los pagaría? ¿Qué beneficios y para quién y cuándo se concretarían? ¿Y las consecuencias negativas, que siempre las hay, quiénes las han de sufrir y cómo se han de morigerar? ¿Cuál de "las tramas previas", cuál de "las posibles nuevas"? ¿Acaso hay algo en oferta?

Sí sabemos que hay una intensa, y sino desesperada, demanda de "tejido" por parte de la sociedad. Más de la mitad de los niños están fuera de la línea de la frontera social y arrojados, por esta sociedad, al "estado permanente de malestar". ¿Qué futuro podemos imaginar? 

Mientras US$ 400.000 millones, de residentes, están fuera de la frontera del territorio de las inversiones productivas, la productividad promedio se derrumba y la política, sin pensar en el futuro, trata de cautivar a jóvenes cuyo único capital parece ser , además de sus virtudes, las buenas piernas para repartir pizzas en bicicleta. ¿A qué Premio Nobel van a citar para decirnos que estos emprendedores son la cuna del progreso social? 

Para prometer crecimiento los candidatos apuestan al inventario de lo que nos legó la madre Naturaleza o a una revolución de mercado previa "tabula rasa" de lo que existe para así hacer el campo orégano a unos benefactores que, dicen, les han prometido el desembarco en un modelo imaginario de economía de la que no hay registro en el Planeta: mares privados, feria de órganos, monedas a elección. 

Finalmente los debates políticos de nuestros días tienen la singular característica de no ser políticos. Si es que por "política" entendemos lo que hay que hacer para, desde el Estado, construir una Nación. 

En los últimos tiempos se ha acentuado la tendencia de centrar las discusiones públicas en las calidades personales de quienes aparecen liderando los espacios. Debate de pasiones personales. Decía J. L. Borges que "los inteligentes no hablan de las personas sino que hablan de ideas". 

Estos debates hasta ahora no son debates políticos pero, además, no son inteligentes. 

Sólo basta escucharlos y aún más, apagar la voz y hacer una suerte de fondo de ojos: lo que se ve en esas profundidades, en lugar de despertar, adormece. 

Otra vez, la Argentina deshilachada requiere reconstruir o construir. La "motosierra" es una herramienta de destrucción. La pura continuidad deshilacha.

Como decía quién Macri reconoce como su maestro de la política, Julio Grondona, "todo pasa". 

Esta noche de la inteligencia y los valores que vivimos en la política también va a pasar. Por eso soy optimista. 

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