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¿Cambio de época?

Una pregunta planteada desde la incertidumbre

El triunfo de Javier Milei en las primarias fue la primera trompada al mentón al "bicoalicionismo".

La política tradicional esta ante su mayor desafío.
La política tradicional esta ante su mayor desafío. .
Lucas Sebastián Raffo 01 septiembre de 2023

El triunfo de Javier Milei en las primarias fue la primera trompada al mentón al "bicoalicionismo" que estructura la vida política argentina desde hace más de 8 años. Al final la piña no vino de "la ancha avenida del medio" (soñada por el establishment), sino directamente de los que estaban afuera de la autopista.

A los fanáticos de los patrones, las estructuras, los incentivos, la rosca, y todo lo demás, la sociedad nos bailó sabroso, volviendo a enrostrarnos que la acción humana es, en potencia, impredecible. 16 provincias pintadas de violeta, con guarismos electorales sorprendentes en lugares disímiles plantean una pregunta ¿Y ahora? ¿Qué hacemos?

Juntos por el Cambio y Unión por la Patria están en la encrucijada: uno de los dos se quedará afuera del ballotage, a menos que el enojado se asuste de su propio enojo, o que los que se quedaron en casa (que quizás también estén enojados, pero no tanto) salgan masivamente a volcar su confianza a las coaliciones en simultáneo. Podría pensar que la historia es cruel, pero la verdad es que ninguno de los dos hizo méritos en la campaña para despertar entusiasmos por fuera de los convencidos.

Con solo épica no alcanza, sin épica es imposible: La campaña fue un gris absoluto. Errante, por momentos cringe. Música sólo bailable para los propios. Se necesitaban campañas excepcionales para un contexto que solo transmite dolor, desesperanza y desasosiego. Si agarramos cualquier indicador y los miramos los últimos 10 años (cualquiera, posta), el resultado es negativo, y la culpabilidad se reparte, porque de los últimos 10 años, una fuerza gobernó 6, y la otra 4. Una clase política que se fumó los superávits gemelos y créditos internacionales record. Perdón si me paso de bilardista, pero como en el fútbol, en la política mandan los resultados.

Un votante enojado que votó a Milei podría enrostrarle a la casta, parafraseando a Iorio "Milei existe por ustedes." En el párrafo anterior describimos varias de las causas (cuyas consecuencias impactaron en la vida cotidiana) que transformaron al economista de panelista a ganador de una elección primaria en solo 3 años.

¿Ascenso de la derecha? Veremos: Los políticos de derecha vienen canalizando mejor el enojo y la frustración simplemente porque la visión económica y social de la izquierda es vista como el status quo: pensemos en un pibe de 25 años, hoy. Ese pibe creció con la idea dominante de que el estado presente es la panacea, que garantizaderechos que nadie le puede quitar, aunque en la realidadtampoco los puede ejercer: no puede ahorrar, no consigue trabajo, su educación probablemente no fue de calidad excepto que haya ido a una privada, y ya tiene asumido que no será propietario (si es que puede alquilar, porque la ley que votaron sus representantes es peor que la anterior). Quizás no eligió a Milei porque era el mejor, lo eligió porque fue el único que le habló. La polarización (como escribimos en alguna otra nota con Javier Correa) nunca fue ideológica, siempre fue emocional.

La sociedad argentina está cambiando sus valores: en el estudio de Creencias Sociales del Observatorio Pulsar UBA (del cuál tuve y tengo el honor de participar), muestra que, aunque hay vacas sagradas que se mantienen (salud y educación pública), viene creciendo una mirada más pragmática sobre la democracia, la necesidad de ajuste en la política, y la preferencia por el trabajo privado, frente al estatal. Quizás las señales estaban, pero entre tanto filtro burbuja y sesgos de confirmación, para qué enfrentarme a lo que no me gusta ¿no? El estudio completo lo pueden encontrar acá.

En este contexto yo tendría cuidado con los portadores de certezas. Ni yo mismo estoy tan seguro de lo que estoy escribiendo. Es imposible predecir que va a pasar con Javier Milei, si su carisma conseguirá meterlo en el ballotage, o si puede construir una alternativa política a partir de un componente tan volátil y emocional como el enojo. Pero lo cierto es que la clase política tradicional va a necesitar de más audacia, creatividad y compromiso para plantarse: por lo pronto las primeras horas en shock solo mostraron respuestas que le dan de comer al monstruo. Milei quiere asustarte, y si vos solo mostrás miedo (o lo querés infundir), probablemente solo termines aumentando su confianza. Y lo que nos enseñó la historia del mundo, es que cuando estos fenómenos agarran confianza, te llevan puesto.

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